Lecturas de verano: Nosotros, criaturas abisales.

Este verano no ha sido muy propicio para la lectura. En mi caso he tenido que navegar por otros mares que han ocupado la mayor parte del tiempo. Sin embargo, entre naufragio y naufragio, servidor ha podido saborear cuatro novelas muy distintas entre sí pero que han aliviado, en gran medida, el tedio que suponen las tardes estivales si no tienes que trabajar y si el calor no te deja pegado en el suelo, como un chicle cosmos.

Aunque leído este verano, este libro de Antonio Sánchez Bejarano es puro otoño. Una novela de novelas, sí. Con B.S.O. Con nombres y apellidos: Fer, Alma, Jorge, Paula, Virginia, Dean, Ismael, el ascensor, Mindy, el cenicero…. Cada historia desprende una carga de profundidad que va más allá de una sencilla lectura de verano, como decía en un principio. Hay que bucear hasta el fondo, hasta la zona abisal de cada uno de los personajes, que comen, rezan y aman intentando no ahogarse. Son diez relatos muy cinematográficos en los que vemos pequeñas burbujas de aire de películas como Bridget Jones o Brokeback Mountain.Esencia fílmica que se une a un imaginario, casi cruel, de un autor que describe muy bien la zozobra de los sentimientos: desde la sed de venganza a la lujuria, el abandono, la culpa. Pelotas contra la pared, pozos sedientos de sangre y deseo escondido, niños-diana enfermos de abandono, hombres cenicero, voces amantes, suicidios, fauces, radio, televisión…Diez historias que funcionan perfectamente en mínimo. Diminutas criaturas abisales con grandes historias detrás. Una lectura de otoño/invierno, lo dicho.


Sobre el autor

Mocico Viejo Official

Amante y amigo. A punto de abrazar la fe, pero a punto a punto. Viajero incansable y buscador de tesoros. Mocico andaluz y rabioso.