Cinco razones por las que defender la ‘mariconez’ de Mecano

Ay (Dalai) cuanta sinrazón polemizada por esta tele tan esperanzadoramente reivindicativa y por estos jóvenes tan puestos en las cosas de la vida y las cosas del querer. No vamos a entrar, directamente, en la guerra, que para eso ya se está encargando Twitter, pero os aseguro que servidor estará muy atento al devenir de la tal María, concursante de OT 2018 y al parecer la Robin Hood del colectivo LGTB al ofenderse y no querer cantar la palabreja en cuestión. Ole ahí por ella. Está muy bien que una chica de veinte años caiga en estas cosas. Hay esperanza y lo digo en serio. Eso me hace pensar que cuando sea muy famosa e influencer pondrá el grito en el cielo, por redes y en entrevistas, al enterarse de que hay una ultraderecha que le gana terreno al mundo a pasos agigantados y que existen siglas como VOX y apellidos como Bolsonaro que lapidan maricones.

Sea como fuere, defiendo a Mecano por esto:

La primera en la frente

‘Solo soy una persona’ (José María Cano). Sí, el mismo autor de la palabra mágica. El mayor de los Cano nos regaló, a sus tiernos 20 años, una composición maravillosa, inspirada en Sartre, con la que nos dio a entender que los sentimientos van más allá del género. “No soy ni hombre ni mujer, solo soy una persona”. Adolescentes por millones tarareamos esa canción con ahínco, algunos entendiéndola más que otros. Le agradecí mucho al autor que me hiciera pensar de aquella manera.

Cantar en masculino

Ana Torroja cantaba en masculino. La cosa es que no le chirriaba a nadie. Si tengo que hacer una retrospectiva sobre la música que se hace en este país en las últimas dos décadas, por ejemplo, no recuerdo algo así.  Después de Mecano nadie hizo algo parecido. Si alguien de la sala me pone alguna muestra sobre el tapete se lo agradecería mucho. Ana era el tío que se perdía en su habitación harto de pastillas (horror), el que se metía lo más grande para viajar a Venus (horror, más aún), el que se quedaba calvo de tanto recordar a su amada, el que celebraba su aniversario cada 7 de septiembre…Y así mil. ¿Estaría la Torroja a disgusto con el papel que le había tocado interpretar? Estaría bien que entrara en la Academia y los chicos/as de esta edición se lo preguntaran. Todo.

El imaginario de los Cano

Drogas, sexo, sida, locos, enamorados, personajes históricos…En sus canciones hablaban de todo y de todos. No hubo distinción ni censura ante asuntos “tan delicados” como los enfermos y muertos por VIH, los drogadictos, los locos que se lanzaban por el balcón creyendo ser aire, las putas, la guerra, la religión o los gais y lesbianas. Ni tenían prejuicios a la hora de atacar conciencias ni la gente (entonces) se echaba las manos a la cabeza por frases como. “no sé el momento, ni la razón en que puse a la venta cuerpo y corazón” o “no estoy yo por la labor de tirarles la primera piedra, si equivoco la ocasión y las hallo labio a labio en el salón”. Vale que eran mucho más elegantes, líricamente, que un Almodóvar. No sé si María habrá escuchado ‘Voy a ser mamá’. Si no lo ha hecho le auguro un ictus cuando lo haga o una pérdida de orina, mínimo.

La homosexualidad presente en casi toda su discografía

Para bien o para mal porque no todas las canciones fueron maravillosas. Desde la mencionada ‘Solo soy una persona’ del 82, a la horripilante ‘Stereosexual’ del 98. Nunca tuvieron complejos en este sentido. Como decíamos, unas veces más acertados que otras. Considero mucho más homófoba una estrofa como: ‘y aunque ya se fotocopie por delante y por detrás a mí me sale más a cuenta por un lado nada más” o “pero por el squash es mejor no volver, no sea que un día en las duchas no me pueda contener”…Sin embargo en esta canción, repito que horrible, se notaba de lejos el tono irónico del autor, marca de la casa por otro lado.

El HIT LGTB por excelencia

Mecano hizo por el colectivo más que nadie en el mundo. Más que Dinarama con ese ‘A quien le importa’, himno gay de rebote. Ellos crearon ‘Mujer contra mujer’ y convirtieron esta canción en un hit interplanetario dando visibilidad a esas personas que se tienen que esconder por amar diferente, dando normalidad a un amor lésbico. Eso, eso no tiene precio. Un temazo que gusta a todo el mundo, gente mayor y gente más joven, con una letra que entienden todos y que zanja definitivamente la polémica.

María, ¡que has hecho que te preste atención! Cuéntanos qué más te ofende. Qué quitarías de otra canción, a qué disco le pegarías fuego. Hay por ahí tantos “matarile al maricón”, que se cantan a grito pelao en cualquier verbena, que esta mariconez se queda en una zapatilla rusa (aunque Molotov defiendan que no es una canción contra los maricones). Hay tantas frases machistas en casi TOOOOOOODAS las canciones que se radian que son éxito hoy en día y que me preocupan más que esto lo que me vuelve a hacer pensar que vamos muy equivocados de concepto. Lo peor es ver/leer en redes a gais de los dosmil rasgarse las vestiduras por María y condenar a Mecano y al autor de ‘Quédate en Madrid’. Sí, esos mismos que se hablan en femenino y terminan cada frase con la coletilla, “maricón”. A mí eso me hace gracia, no me molesta. Es la libertad de expresión lo que debe primar por encima de todo. Pero de ahí a tachar de homófobo a un grupo y a una cantante que han hecho tanto por el colectivo…Igual es que los jóvenes de hoy en día no conocen el devenir del grupo pop más importante de la historia de este país, lo que sería sangrante para los que quieren dedicarse a esto de la música, por muy millennial que sean. La cultura musical es vital y este tipo de programas ponen de manifiesto que entre sus concursantes, salvo honrosas excepciones, hay más bien poquita.  Quizá esto sirva para dar aliento a una edición de Operación Triunfo que, me dicen por ahí, hace aguas.

Lo que hay que intentar es no hacer el ridículo con una canción que se les puede quedar grande. Este, desde luego, no es el camino:


Sobre el autor

Mocico Viejo Official

Amante y amigo. A punto de abrazar la fe, pero a punto a punto. Viajero incansable y buscador de tesoros. Mocico andaluz y rabioso.