Blue lines de Massive Attack cumplió 30 años

Se nos pasaban los días, porque fue un 8 de abril de 1991, cuando vio la luz uno de los álbumes que marcó un antes y un después del no sólo «sonido Bristol», sino de la música popular contemporánea: o de la música de nuestros días, a secas: «Blue Lines». El 27 de mayo de 1991, Shara Nelson, que ahora tiene 56 años, inauguraba el adelanto del álbum («Safe from Hard»), que abrió las puertas al denominado «trip hop» y a una década gloriosa, donde las líneas de bajo, el soul profundo (que siempre lo ha sido, que se lo pregunten a Marvin Gaye…) y las voces, los susurros, y los tonos penetrantes fueron la puesta de largo para que otros tantos se apuntaran al equipo de la frecuencia sonora hacia otro lado de una deconstrucción del hip hop, del rock y, en definitiva, la paradoja que establecía una cara distinta a los esquemas de la música de aquel presente.

Claro ejemplo es la influencia de Public Enemy, de un Tricky (colaborador de Massive Attack), en una arrolladora «Brand new you’re retro», y aún más en «Black Steel», donde no escondía la pasión por un muro de guitarras alucinógeno, que engalanaba aquella obra maestra, «Maxinquaye». A su favor, han sido unos grupos que cerca de experimentar con samplers y golpes de efecto, además tuvieron la fortuna de crecer en un tiempo donde se establecía una conexión temporal (final de siglo pasado), con nuevas formas de entender la música. Donde las obras reflejaban la libertad del músico como profesional, sin dejar de lado la denuncia social y política. No hay más que ver las portadas de «Blue Lines» y «Maxinquaye». Y su significado. Todo esto, apoyando la defensa de las voces femeninas como acompañamiento primordial: Shara Nelson, Martina Topley – Bird, Tracey Thorn ó Skye Edwards de Morcheeba fueron parte inequívoca de los éxitos de dichos grupos.

Cada cual, ponía su piedra filosofal para dar contenido y continente a la forma y fondo de su identidad. La de Portishead fue el dar una luz cinematográfica a la voz «neo-soul» de una Beth Gibbons que parecía romperse en cada estrofa. Mientras tanto, Massive Attack siguieron a lo suyo y un desequilibrado «Protection» en 1994 y su mejor valorado «Mezzanine», en 1998, fueron claros ejemplos de sus nanas galácticas («Teardrop») a la vez que, tras ellos, se sucedían otros movimientos, no tan iconoclastas, -como el «Brit-pop», pero con más empuje comercial y apoyo de los medios.

 

Si «Unfinished Sympathy» fue una canción, con marchamo de clásico desde su origen, «Third» (2008), el tercer álbum de los poco prolíficos Portishead, constituyó el vuelco apabullante de un sonido que se resistió a fenecer.

 

Los grupos siguen en activo. Tricky, entre dramas familiares y álbumes que pasan desapercibidos. Massive Attack, entre que uno de sus miembros, el cofundador Robert Del Naja, es o no Banksy, y Portishead a su rollo, sin nadie saber nada, hasta que un fogonazo diga que tienen algo nuevo. En un futuro tan incierto, el pasado nos mantiene a salvo. Como un himno…»Hymn of the Big Wheel», sí. Mientras la rueda sigue girando, parece que el mundo se reúne sólo por la gravedad.

10 canciones esenciales:

1 – » Unfinished Sympathy», Massive Attack

2 – «Overcome» Tricky

3- «Sour Times», Portishead

4 – «Teardrop», Massive Attack

5- «Roads», Portishead

6- «Single», Everything but the girl

7- «Angel», Massive Attack

8- «The Rip», Portishead

9- «Christiandsands», Tricky

10- » This strange effect», Hooverphonic


Sobre el autor

Ángel Del Olmo

Donostiarra de nacimiento, madrileño de adopción. No me aburro (sólo huyo) porque, como decía Leolo -porque sueño, yo no lo estoy-.