Los mejores discos del 2021

El 2021 ha sido un año en el que se ha tratado de volver a cierta normalidad y donde hemos intentado retomar nuestras vidas en aquel punto en el que creímos dejarlas en aquel pandémico marzo del 2020. Un evento inesperado que marcó nuestras vidas y por supuesto el entorno donde nos desenvolvíamos. La música no fue un caso aparte y si bien en el 2020 se redujeron significativamente los lanzamientos, los artistas que sí se atrevieron a hacerlo nos quisieron ver bailando en los salones de nuestras casas. Un año que estuvo fuertemente marcado por discos como los de Dua Lipa, Jessie Ware o Roisin Murphy entre otras divas entregadas a la salvadora tarea de hacernos ansiar la libertad de bailar en una discoteca. Todavía falta, pero poco a poco espero que lleguemos a esa ansiada vuelta a nuestra cotidianeidad y donde los conciertos y lanzamientos discográficos tengan un ritmo más normal.

De momento este 2021 nos ha dejado una gigantesca colección de discos altamente recomendables y donde si por algo se ha caracterizado ha sido por una ingente cantidad de buenos discos de post punk, electrónica y pop. Y sin más dilación vamos a ver los que han sido para mí los mejores discos de este año, que como siempre hago van sin orden ni concierto en el orden de aparición de este post.

Arab Strap: As Days Get Dark

16 años hemos tenido que esperar nada más y nada menos para la vuelta al ruedo de Arab Strap y ojalá todos los grupos que deciden retomar sus antiguas bandas lo hicieran con este nivel porque “As Days Get Dark” es uno de esos trabajos que hace reconciliarse con esos “second coming” tan frustrantes que han dado las reuniones de algunos grupos estos últimos años.

Aidan Moffat y Malcom Middleton están en perfecta sincronía y armonía consolidando todos estos años de carrera musical y firmando algunas de las mejores canciones de todo su repertorio. Ese, casi, Spoken Word ácido, corrosivo y retrato inmisericorde de la sociedad que orquesta con su espectacular voz grave Aidan Moffat va acompañado por unas de las instrumentaciones más acertadas y espectaculares de la carrera del dúo escoces de la mano de Malcom Middleton, no faltan los ritmos electrónicos, violines, guitarras, líneas de bajo apabullantes para consolidar el universo sonoro que conforma este redondo “As Days Get Dark”.

“The Turning of Our Bones”, “Compersion, Pt.1”, “Kebabylon”, “Here Comes Comus!” o “Fable of the Urban Fox” son algunas de las joyas que podrás encontrar dentro de un disco sin una canción que pueda ser considerada fruto de un descarte. Totalmente enamorado de este disco desde que salió a principios de este año.

 

Geese: Projector

Este jovencísimo grupo de Brooklyn recién salido del instituto, ha conseguido realizar un disco abrumador y uno de los debuts discográficos más solidos de los últimos años.  El abanico de referencias va desde el post punk, a la música de baile pasando por la psicodelia y el pop sin despeinarse y todo muy bien aglutinado y dando coherencia a un “Projector” que bien merece estar dentro de lo más destacado que se ha publicado durante este año.

Arrancan con nervio en la rítmica “Rain Dance”, para poco después pasar al funky de “Low Era”, uno de los singles extraídos junto con “Disco” y donde parecen querer homenajear a los Talking Heads del CBGCB. En definitiva “Projector” es un álbum altamente disfrutable con una colección de canciones de pegada inmediata, que no hace más que poner de manifiesto el increíble talento y gran carrera que les espera por delante a esta joven banda americana.

 

Idles: Crawler

Solo ha pasado un año desde que el arrollador “Ultra Mono” fuese publicado por la banda de Bristol. Un disco que quizá pecaba de continuismo y del que se esperaba demasiado, teniendo en cuenta que su anterior trabajo “Joy as An Act Of Resistance” fue elegido como mejor disco del año por prácticamente gran parte de la critica musical de medio mundo.

Con Crawler, y una pandemia mundial de por medio, parece que han decido a echar el freno de mano y reflexionar sobre el camino del grupo y eso se nota. Este nuevo trabajo es un disco lleno de medios tiempos y donde parece que la experimentación ha sido la punta de lanza para afrontar el nuevo álbum. Joe Talbot ha estado probando diferentes registros vocales, acercándose por momentos a su lado crooner, mientras que el guitarrista Mark Bowen se ha encargado de las labores de producción recorriendo nuevos caminos sonoros inéditos en el grupo. El disco arranca con la angustiada y siniestra “MTT 420 RR” donde Joe Talbolt nos pregunta si estamos preparados para la tormenta, algo que se desata inmediatamente en el siguiente y demoledor corte “The Wheel”,  “The Beachland Ballroom”, “The New Sensation” o “Meds”, entre otras, son grandes canciones que no hacen sino consolidar una carrera fulgurante de una las bandas más estimulantes que ha dado Inglaterra en los últimos años. ¡Larga vida a Idles!

 

Emma Ruth Rundle: Engine of Hell

Emma Ruth Rundle creo que es una de las artistas con más talento que han surgido en Estados Unidos en los últimos años. Y es que el crecimiento de la cantante a través de bandas como Isis, Marriages, Red Sparowes o Nocturnes ha sido exponencial, a lo que habría que añadir una carrera en solitario impecable.  Durante todo este tiempo se ha permitido experimentar con el post-rock, el stoner rock, el sludge metal (el disco de colaboración con Thou) o el folk entre otros géneros hasta llegar hasta esta ultima entrega: Engine of Hell.

 

En este disco parece que la californiana ha decidido despojarse de cualquier artificio y desnudarse para presentarnos esta colección de 8 canciones donde solo aparecen un piano, guitarra y el uso de una voz privilegiada y expresiva. “Return”, “Blooms of Oblivion”, “Citadel” o “Body” son algunas de las razones por las que acercarse a un álbum en el que no es fácil entrar, pero del que una vez que estas dentro no querrás salir para poder acompañar a una Emma Ruth Rundle exorcizando sus demonios.

Little Simz: Sometimes I Might Be Introvert

La rapera inglesa se ha marcado un disco absolutamente maravilloso con ecos del mejor Funk, Soul y R&B que uno recuerda. Un alegato feminista donde reivindica la posición de la mujer racializada en la sociedad actual y donde a través de distintos interludios orquestales compone un solido armazón musical. Da igual si te sientes atraído o no por el rap, este disco está por encima de las etiquetas.

Ahí está esa marcialidad orquestada de “Introvert” que abre el disco, donde aparecen ecos de la mejor Janelle Monae, El R&B juguetón a lo Marvin Gaye de “Two Worlds Apart” o la fractura sonora de “Speed”. Un lujazo de disco con 19 canciones y más de una hora de disfrute.

Jane Weaver: Flock

A medio camino entre Broadcast, Pram o Stereolab la de Liverpool ha conseguido tejer un universo sonoro propio a lo largo de sus 7 discos. “Heartlow” abre su último álbum y es inevitable la comparación con la añorada Trish Keenan (Broadcast) y su “Come on Let’s Go”, mientras que en “The Revolution Of Super Visions” escuchamos los ecos de los Talking Heads más bailables para poco después pasar a ese pop espacial, con tintes de electroclash, de “Stages Of Phases” que bien podría pasar por una de las composiciones destacadas de Goldfrapp. La Sterolábica “Modern Reputation” hace añorar los buenos años de la banda de Laetitia Sadier y en la cacharrería electrónica de “All The Things You Do” podemos escuchar a los Pram más trópico/espaciales. Incluso con ese cierre de disco tan magnifico como es “Solarised” podemos decir que este “Flock” es uno de los trabajos más redondos que ha hecho la inglesa y eso que “Modern Kosmology” o “The Silver Globe” ya eran unas referencias absolutamente imprescindibles. Esperemos que no tengamos que aguardar otros cuatro años para escuchar su nuevo trabajo.

Tirzah: Colourgrade

El duo formado por la cantante Tirzah Mastin y Mica Levi, de Micachu and The Shapes, nos regalan esta maravilla de disco. Plagado de canciones experimentales trazadas de manera esquelética y con el foco puesto en una electrónica oscurilla que recuerda al trip hop retorcido del “Pre Millennium Tension” de Tricky. El grupo inglés nos regala maravillas minimal como “Recipe”, ”Sleeping”,  “Tectonic” o el R&B enfermizo de “Hive Mind”. Una gozada de álbum que te está esperando para que puedas sumergirte en nuevos universos sonoros.

 

Japanese Breakfast: Jubilee

Con producción del siempre necesario Jorge Elbrecht, Michelle Zauner se ha marcado un disco pop irresistible. Un combinado donde podemos escuchar ecos de Camera Obscura o Ladybug Transistor en temas como “Kokomo, IN”, “Tactics” o “Posing For Cars”. También hay elementos ochenteros de música disco y funky como en las irresistibles “Paprika”, “Be Sweet”, “Slide Tackle” o Savage Good Boy”. Son quizás estas ultimas las que ganen por goleada y se instauren en tu cerebro como una viñeta Hanna Hillam, si ese meme tan gracioso de un cerebro diciéndote antes de acostarte “¿Ya te vas a dormir?”, sustituye cualquier tontuna por una canción de Michelle Zauner y ahí lo tienes. Una gozada adictiva que no conseguirás arrancarte de la cabeza.

Halsey: If I Can´t Have Love, I Want Power

La verdad es que a Halsey la tenía poco o nada controlada, y yo que sé es de esos discos a los que llegas porque ves en grande y luminoso los nombres de Trent Reznor y Atticus Ross (Nine Inch Nails) en las labores de producción. Y que queréis que os diga este “If I Can´t Have Love, I Want Power” es una pequeña bicoca llena de agradables sorpresas en un atractivo envoltorio. Pero no te creas que es un trabajo nada superficial, las cargas de profundidad están ahí y además muy bien resueltas. Halsey se cuestiona el papel de la femineidad, la mujer y los retos a los que se ha de enfrentar en la actualidad con canciones tan directas como “You asked for this”, “I´m not a woman, I´m a god” o “Easier Than Lying”. Pero también abundan los medios tiempos como “Bells in Santa Fe” o “Whispers” que hace que el disco gane en profundidad. En definitiva, un trabajo sobresaliente que hace de este “If I Can´t Have Love, I Want Power” sea uno de esos discos a los que volverás una y otra vez.

Helado Negro: Far In

Roberto Lange vuelve a la carga con su sabroso combinado de pop, electrónica, Bossa Nova, disco y ritmos latinos. Una maravilla donde encontraras canciones irresistibles como “Gemini and Leo”, “There Must Be a Song Like You”, “Outside the Outside” o “Wind Conversations”. Composiciones tan evocadoras que harán que quieras mecerte tranquilamente en tu silla mientras te tomas cualquier infusión de frutos exóticos y ves el atardecer. Así de cuqui es el mundo de Helado Negro.

Lana del Rey: Chemtrails Over The Country Club

Este año ha sido sumamente productivo para la californiana, a la que parece que los últimos tiempos le están sentando especialmente bien a nivel creativo. Nada más y nada menos que dos discos ha publicado este año: “Blue Banisters” y este “Chemtrails Over The Country Club” que nos ocupa.

Al final he decidido decantarme por este ultimo quizás porque me parece más redondo que su ultimo álbum. Canciones como “White Dress”, la titular “Chemtrails Over The Country Club” o “Tulsa Jesus Freak” son uno de los mejores arranques de disco que uno recuerda, tres delicadas joyas para una de las mejores cantautoras norteamericanas que ha dado el pop en las ultimas décadas.

Low: HEY WHAT

A los de Duluth les está pasando un poco como a Sonic Youth, no tienen disco malo o del que no se pueda extraer un par de canciones memorables. Con más de 16 discos en el camino y más de 27 años en la carretera el ahora dúo formado por Alan Sparhawk y Mimi Parker, sigue explorando la condición humana y en este caso la dualidad y las contradicciones de las parejas para establecer un diálogo sonoro donde el ruido alterna la melodía y deja entrever luminosos claros como en “I Can Wait”, “Hey” o el dramatismo de “Disappearing”, “More” o “Days Like These” con esa saturación de sonido que ya exploraron en su anterior largo “Double Negative”. Un lujo poder seguir contando con el poder redentor de sus canciones.

BADBADNOTGOOD: Talk Memory

BADBADNOTGOOD siguen ampliando miras en su nuevo trabajo con el objetivo de dinamitar un ya de por si complejo genero musical como es el jazz. Combinaciones y permutaciones de folk, rock y electrónica conviven en los surcos de este “Talk Memory” y colaboradores de lujo como el brasileño Arthur Verocai, el americano Laraaji o Karriem Riggins entre otros. Absolutamente acertados y especialmente recomendables los canadienses en esta nueva aventura musical.

Turnstile: Glow On

El nuevo disco de los de Baltimore es un locurón de referencias y de estilos, a fin de cuentas parece que en la coctelera post hardcore de Turnstile caben los ritmos tropicales, teclados ochenteros, el shoegaze, el pop, los arreglos orquestales y lo que les plazca a este jovencísimo grupo. Es lo que tiene acercarse a la música de manera desprejuiciada y tratar de reinventar los géneros ya sea de manera consciente o inconsciente.

La realidad es que este Glow On les ha quedado un disco la mar de disfrutable y con colaboraciones de altura como la de Blood Orange (otrora cantante de la banda de punk bailable Test Icicles o Ligthspeed Champion) y en sus pistas se pueden encontrar ecos de Fugazi, Refused o incluso algún apunte emo core a lo Jimmy Eat World. Así que te puedes dar un pequeño baño de nostalgia y a la vez disfrutar de un disco tremendamente adictivo que parece querer darle una vuelta de tuerca al genero.

John Grant: Boy from Michigan

Uno de los artistas más queridos en esta página firma uno de sus trabajos más solidos de los últimos años. Desmarcándose del rumbo de sus dos anteriores álbumes, quizás más orientados a la pista de baile, el estadounidense desde su retiro islandés ha vuelto a las pistas marcadas en sus dos primeros discos.

“Boy from Michigan”, “The Cruise Room”, “Mike and Julie”, “Just So You Know”  o “Billy” forman ya parte del mejor cancionero que nos ha regalado el cantante de Michigan y sigue siendo una de las voces más imprescindibles y necesarias del mundo gay.

 

Black Midi: Cavalcade

Arrancar un disco con “John L” es algo endemoniado, como si fueses un King Crimson de la vida puesto de speed y a doscientas mil revoluciones te hace pensar que el derrotero del disco va a ser así de complejo y arrebatado. Pero nada que ver, después del acelerón inicial pasan al sosiego de Marlene Dietrich en clave brasileira. Para poco a poco ir elevando otra vez el tono del disco con temas como “Chondromalacia Patella” o “Dethroned” que tienen una mira puesta en el rock progesivo y otro en el post punk. Desde luego este Cavalcade es más que una confirmación de la banda tras su espectacular disco de debut “Schlagenheim”.

Arlo Parks: Collapsed in Sunbeams

Después de hacerse con el Mercury Prize, Arlo Parks puede estar más que satisfecha con el bun funcionamiento de su “Collapsed in Sunbeams”. Razones no faltan “Hurts, “Eugene”, “Hope” o “Caroline” son una autentica delicia  que transita entre el soul y el R&B más cálido y efectivo que no efectista. Tiembla Adele porque ha llegado Arlo Parks y lo ha hecho para quedarse.

Magdalena Bay: Mercurial World

Desde los ángeles nos llega este dúo que nos invita a ponernos unas mallas bien ajustadas y hacer todas las coreos de Jane Fonda. La formula, sin ser rompedora, funciona a las mil maravillas, voz de ardillita y los arreglos ochenteros más horteriles que te puedas echar a la cara. Ahí están temazos como “Mercurial World”,  “Secrets (You Fire)” o “You Lose!” entre otras. Un disco sin desperdicio que te hará mover el triangulillo como la Eva Nasarre de Martes y Trece.

Gruff Rhys: Seeking New Gods

Gruff Rhys es uno de esos cantantes que se me antojan absolutamente entrañables. Capaz de dedicar un álbum a una montaña, como este “Seeking News” que nos ocupa, hacer un documental, libro y disco sobre John Evans en “American Interior” (un ancestro suyo que supuestamente enseño galés a los nativos americanos) o liderar a los imprescindibles Super Furry Animals.

En su faceta en solitario, y más en concreto en este disco, explora las facetas del pop, la psicodelia y la mitología alrededor de una montaña con canciones absolutamente brillantes y luminosas como “Loan Your Loneliness”, “Mausoleum of My Former Self”  o “Hiking in Lightning” algo absolutamente necesario y más en los tiempos que corren.

Will Straton: The Changing Wilderness

Siguiendo los pasos de Nick Drake, Will Stratom continúa armando una carrera deliciosa. Buena muestra de ello es este fantástico “The Changing Wilderness” que abre con la preciosa “Tokens” y que nos  recuerda al mejor Damien Rice, el de “o”, para continuar con la psicodelia folk de “Black Hole”; en “The Rain” se oyen los ecos del mencionado Nick Drake y en “When I´ve Been Born (I´ll Love You)” parece que estemos escuchando a Iron &Wine.

El disco es fantástico y además cuenta con colaboraciones de lujo como Cassandra Jenkins (que este año también ha sacado un disco espectacular) o Maia Friedman, así que yo no me lo perdería por nada del mundo.

 

Squid: Brigth Green Field

Ya lo decía al principio del post, este ha sido sin duda alguna uno de los años donde ha habido una mayor cantidad/calidad de lanzamientos de grupos con base o miras puestas en el post punk. Uno de los discos más destacables dentro de este fenómeno, que parece orquestado por el productor Dan Carey, es la puesta de largo de los ingleses Squid.

La arquitectura post punk de la banda de Brighton es increíblemente certera y tiene como base la errática dicción de Mark. E Smith, The Fall, así como unos cimientos asentados en el jazz, el punk o la electrónica. No dan tregua, desde la inicial “G.S.K” (sin contar la intro de “Resolution Square”), pasando por la malrollera “Narrator” o ese misterioso comienzo de “Paddling”, para dsepues continuar transitando pasajes desquiciados como “Peel St.”. En definitiva, un tour de force agotador que no te dejará indiferente y que es de largo uno de los mejores discos que se han publicado este año.

Lost Horizons: In Quiet Moments

Lost Horizons surgen de la batuta de Simon Raymonde, bajista de Cocteau Twins, y el batería Richie Thomas y junto a ellos han contado con un increíble elenco de colaboraciones para este excelso “In Quiet Moments”. Penelope Isles, Tim Smith, que interpreta uno de los mejores cortes del disco como es ese “Grey Tower”, Kavi Kwai y la preciosa “Every Beat That Passed” que irremediablemente nos recuerda a Cocteau Twins , Porridge Radio, John Grant que no anda muy acertado en la New Age “Cordelia” o Marissa Nadler entre otros. Un total de 16 canciones de más de una hora de duración que son un autentico disfrute.

Godspeed You! Black Emperor: G_d´s Pee AT STATE´S END!

¡Sorpresa! ¡Quién nos iba a decir que Godspeed You! Black Emperor iban a ser capaces de hacer un disco con temas que no superasen los 25 minutos de duración! Quizás la concreción no sea una de las señas de identidad del colectivo canadiense pero lo que está claro es que este “G_d´s Pee AT STATE´S END!” viene cargado de razones y canciones que han entrado a formar parte de su épico repertorio post rock. “Job´s Lament” se erige como una mis favoritas del nuevo álbum, quizás por estar más cerca de las coordenadas a las que nos tienen acostumbrados, pero ahí están también la maravillosa “Goverment Came” o “Fire at Static Valley” hasta llegar al cierre con la preciosa sección de cuerda de “OUR SIDE HAS TO WIN (for D.H.) en la clausura de un disco absolutamente superlativo. Godspeed You! Black Emperor pueden sentirse orgullosos de tejer con su música un camino difícil de transitar y solo apto para los oídos más inquietos, pero lo que está claro es que una vez que entras siempre quieres más.

Xiu Xiu: OH NO

Sharon Van Etten, Drab Majesty, Liars, Chelsea Wolfe Owen Pallett, Shearwater o Alice Bag son algunos de los acompañantes de lujo con los que cuenta el nuevo trabajo de Jamie Stewart. Disco de duetos que continua con su receta de tormento, angustia, electrónica lo-fi de corte oscuro y muchos lamentos entre medias, que ya forman parte de la personal impronta marca de la casa.

Un disco donde no esperes melodías luminosas y ni un solo atisbo de tregua. En el universo de Xiu Xiu solo hay espacio para el drama y ni siquiera en ese amago discotequero que es “Rumpus Room” deja de existir ese regusto amargo que es el buque insignia del que llevan haciendo gala desde hace más de 20 años. Después de todo lo que te he contado ¿deberías escuchar este “OH NO”? desde luego que si porque después de una experiencia tan catártica sales absolutamente renovado.

 

C.Tangana: El Madrileño

Puchito se ha marcado su disco de consagración. Para ello se ha rodeado de un ingente sequito de colaboradores que van desde Kiko Veneno, Niño de Elche, Gipsy Kings, Jorge Drexler o José Feliciano, entre otros, para ir dando forma a un disco que casi parece una antología del casette de gasolinera. Al margen de los prejuicios que pueda levantar su propuesta artística/sonora (no olvidemos que cada una de las canciones ha salido con un vídeo independiente) hay que reconocer que canciones como “Tú me dejaste de querer”, “Ingobernable” o “Demasiadas mujeres” funcionan a la perfección y que este “madrileño” es un todo un acierto en casi todas las pistas que configuran el álbum.

Black Country, New Road: For The first time

“For The First Time” es la carta de presentación de este jovencísimo grupo londinense, que por el numero de miembros que son casi se podría decir que es un colectivo. Un disco esquivo que tiene unas referencias quizás no tan obvias que las que nos han hecho entender desde un primer momento. El post rock, el jazz, la new wave o el post punk son las posibles asociaciones que nos pueden venir a la cabeza pero no las únicas, ahí están los ecos a Gogol Bordello o Kusturika de ese desquiciado “Instrumental” que abre el disco, para poco después pasar a los ritmos fracturados de “Athens, France” o la inquietante “Science Fair”. Desde luego para mí las ganadoras son las preciosas “Track X” o “Sunglasses” Un total de 6 canciones que hacen presagiar una larga e interesante carrera.

 

María Arnal I Marcel Bagés: Clamor

Difícil lo tenían María Arnal y Marcel Bagés para superar o igualar su increíble disco de debut “45 Cerebros y 1 Corazón”, pero lo han conseguido con su siguiente entrega y han conseguido revalidar el titulo de ser una de las bandas más imprescindibles del panorama español. Clamor es un disco espectacular, no me atrevería a decir si mejor o peor que su antecesor pero lo que sí que tengo claro es que no defrauda y desde luego contiene muchas de las mejores canciones de su carrera. Ahí están la juguetona “Fiera de Mí”, el “Milagro” con el que arrancan este magnífico “Clamor” o  la  sanadora “Tras de ti”. Un disco que ha virado a la electrónica sin complejos y que ha puesto a Bjork como punto de mira. Desde luego una de las bandas más estimulantes de la escena patria.

 

 

 

3 comentarios en “Los mejores discos del 2021”

  1. Madre mía qué despliegue.
    De todos me quedo con tres:
    Lana del Rey (sublime)
    John Grant (me tiene ganadisimo)
    C.Tangana. Lo que ha hecho en este disco es increíble. De todos los cortes, ‘Demasiadas mujeres’ me parece el mejor, con esa vuelta que le ha dado a ‘Campanera’. Me hipnotiza cómo ha sido capaz de recuperar toda la energía de esas composiciones tan bizarras y potentes a la vez. Hasta Vetusta Morla está tomando nota, pero con otro aire muy distinto, claro.

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