El cordero carnívoro

Hay familias, hay casas que deberían arder hasta los cimientos. Todos: madre, padre, hijos, casa jardín, mirlo y naranjo enano en maceta amarilla. Pero a estas familias, les falta la luz y el oxígeno. Y sin oxígeno nada arde. Se consume, pero no arde.

Conocí a Agustín Gómez Arcos a través de las películas de uno de sus mayores valedores en España, Pedro Almodóvar. Es un libro que aparece en Dolor y Gloria, leído por Antonio Banderas en una de las escenas. Por lo demás no conocía nada de la historia de un autor español, exiliado en Francia durante la dictadura, que publicó en francés y que hasta hace más bien poco no se ha vuelto a reivindicar en España. Vamos, uno de tantos. Y no fue hasta que una buena amiga con la que comparto el gusto por la literatura extrema se empeñó en que me tenía que leer El cordero carnívoro, hasta el punto de mandármelo por correo a casa. Aunque claro, la editorial, Cabaret Voltaire, ya por sí misma promete. Es una editorial valiente, muy valiente, muy afrancesada para mi gusto, pero donde se han publicado varias joyas de las que ya hemos hablado aquí. Entre ellas la imprescindible Canción dulce de Leila Slimani. Así que gracias también a los editores de Cabaret Voltaire.

Y tú que has leído hasta aquí pensarás, buff, otro libro sobre la guerra civil de otro autor en el exilio, uno más, qué pereza. Pues es justo lo mismo que pensé yo. Y mira, no. El cordero carnívoro es un libro de vencedores y vencidos, sí, pero la guerra es otra. Es una guerra sin balas, más cruel y cruenta, más interior, cerrada, oscura, donde no hay ganadores y, si los hay, han perdido tanto como los perdedores. Es un libro que no se hubiera podido escribir hoy, porque ningún escritor se hubiera permitido llegar tan lejos. Hay escenas, hay frases, que casi te obligan a abandonar su lectura. Y al fin y al cabo ese es el objetivo de la gran literatura, remover las conciencias a cualquier precio. Esto es lo que dice la contraportada del libro

 

El cordero carnívoro narra, de un modo intenso y provocativo, la vida de un muchacho desde su nacimiento hasta que cumple 25 años. Partiendo de la extraña relación entre el protagonista y los seres que lo rodean, Gómez Arcos desvela, de manera descarnada, los traumas causados por la guerra civil en una familia de la burguesía andaluza. Profundas reflexiones sobre las relaciones humanas, la muerte, la homosexualidad, la libertad, la dictadura, la religión, conforman esta novela de amor y de odio, magistralmente escrita pero políticamente incorrecta.

 

Y yo digo: poco me parece para lo que hay dentro.

 

El cordero carnívoro es un libro terrorista, terriblemente divertido o cómicamente terrible, como quieras llamarlo, y recomendadísimo para comenzar por la puerta grande con un autor, Agustín Gómez Arcos, que merecería tener un lugar de honor en cualquier biblioteca que se precie.


Sobre el autor

Hilde

Soy hipocondriaco, paragnósico, ateísimo y me tiro pedos.