Clásicos de la pista de baile: ONE WORD de Kelly Osbourne

Corría el año 2005 y la familia Osbourne triunfaba en las teles americanas con un programa de telerrealidad. Fueron de los pioneros que dejaron que las cámaras entraran a su casa y (convenientemente editado y guionizado) mostraron sus intimidades al mundo y crearon un patrón que, unos quince años más tarde, siguieron grandes estrellas mediáticas de nuestro país como, ejem, las Campos. Los norteamericanos como no tienen realeza, han sido muy de encumbrar a sus figuras a un estado monárquico y durante aquellos años te encontrabas a la familia de marras hasta en la sopa. Pese a que la hija Kelly tenía pinta de ser más tonta que un grillo borracho, tuvo ojo y olfato y se dijo «O pego un pelotazo ahora o me como los mocos el resto de mi vida». Y así fue. «Compuso» una canción llamada One word de vídeo arty (que homenajeaba a la peli francesa «Alphaville«) y lo petó.

Luego no volvimos a saber nada de ella gracias a Dios, lo que demuestra que su compromiso con el talento y la creatividad era lo de siempre (ganas de famoseo). Además la canción recordaba demasiado a un clásico europeo ochentero (de 1982) y lo increíble es que no le cayera una demanda por ello.

¡Pelillos a la mar! Pese al morrazo de la muchacha, hoy la quiero recordar por todo lo que me hizo bailar en aquella época y las pistas tuvieron otro rollo. Pero ni siquiera fue mérito suyo, si no que allí andaba Chris Cox que por aquella época era casi el rey Midas de las remezclas, que aceleró la canción y le regalo uno de los subidones más chulos y epatantes. Así que…Dale al play y baila, anda, que con el confinamiento te estás poniendo un poquico atociná.


Sobre el autor

MM

Venida de otro Planeta, el Murciano más concretamente.