Carla Antonelli en el corazón

De la debacle de la izquierda en Madrid va a costar recuperarse y hay que reconocer que ha cambiado de un plumazo el devenir político de todo el país. No seré yo quién se detenga en análisis políticos y sesudos, que para eso ya están otras. Pero si quiero señalar que en esta explosión de facherío rancio y trumpista hay un efecto colateral que me ha dolido especialmente y es la perdida de escaño de Carla Antonelli, que situada en el puesto 35 de la lista socialista se jugaba su escaño con unos buenos resultados que el Psoe no ha conseguido. Y es una auténtica pena.

Carla entró a la política de la mano de Zerolo y tras la desaparición de este, supo mantener una posición digna de trabajadora coherente que no ha perdido nunca ni los nervios ni las formas y eso que ha tenido que aguantar insultos e intentos de humillaciones por los de siempre con lo que ya te imaginas.

Gente como Lucía Etxebarría también ha demostrado una obsesión enfermiza pero no estoy dispuesto a dedicarle ni un segundo a semejante petarda. Y si no querías caldo, toma dos tazas; los ataques desde algunos medios han sido constantes, destacando el «señor» Horcajo, que ha demostrado una obsesión enfermiza, que ya se sabe lo que dicen los psiquiatras ante estos casos, que el odio aparente de sus palabras esconde un algo más…¿Ganas reprimidas de hacerse un Pedro Jota, tal vez?

De todas estas afrentas y más que no quiero recordar ahora, la diputada ha sabido salir con la cabeza arriba, con la dignidad intacta y sin perder un ápice de clase. Pero Carla no necesita que se hable de los ataques que ha sufrido para defender su gestión, porque es posible que no tuviera el sueño de ser política cuando era pequeña, pero esta política por casualidad ha resultado ser de las que devuelven la esperanza en un gremio tan denostado como el que habita los partidos políticos. Que en todos estos años no haya sido arrastrada y engullida por la enorme y pesada maquinaria que conlleva formar parte de un partido tan grande como el Psoe es un gran mérito.

La integridad se demuestra por haber mantenido sus convicciones y defensa de la Ley Trans en un partido que de pronto creyó que no interesaba en algunos aspectos cuando hace años los suscribía sin ninguna pega..No, tampoco quiero enredarme en polémicas que serían manchar este post por que quiero darle las gracias a Carla Antonelli. Unas gracias sinceras y generosas, porque nunca has defraudado, porque siempre te has mantenido en tu lugar y porque no ha habido ni una sola de tus actuaciones políticas que merezcan censura. Y eso no se pude decir de todos sus compañeros de gremio.

Su carrera política partió de algo tan importante como la ley de matrimonio igualitario y se detiene ahora, pero ojalá que Carla Antonelli se sienta orgullosa y con la alegría del trabajo bien hecho. Ha sido modelo a seguir y ha fulminado cualquier tópico absurdo que se pudiera considerar, alguien a quién mirar y compartir un cierto orgullo por haberlo conseguido, alguien con la que creer en la buena gente y en las causas nobles, la demostración de que aún existen los principios basados en valores firmes que nunca son traicionados. Seguro que a Carla aún le queda mucha guerra que dar y esperamos no perderla de vista porque se ha convertido en referente, alguien a quién debemos cariño y gratitud.

Que la vida te premie como mereces, Carla.


Sobre el autor

MM

Venida de otro Planeta, el Murciano más concretamente.