Lo de Correos no es un gasto, es un GESTO

Y menudo gesto.

Durante este mes de junio el Servicio Público de Correos ha puesto en marcha una campaña para apoyar la celebración mundial del Orgullo LGTBI con varias acciones bastante interesantes: han cambiado la rotulación en oficinas, pintado algunos buzones y vehículos con los colores de la Bandera Arcoiris, que no hace falta explicar lo que representa.

Aparte, ha emitido una serie de un millón de sellos con esa misma bandera haciendo mención al Pasaje Begoña de Torremolinos como -cito literalmente- Cuna de los derechos LGTBI en España y, junto con la estampilla, han puesto a la venta el «Pack Orgullo», que incluye el sello, una bandera, una postal prefranqueada y un abanico, todo arcoíris, que se puede adquirir en las oficinas o en la tienda online.

Aparentemente no significa gran cosa ¿Quién utiliza sellos o tarjetas postales hoy día? Ahora las comunicaciones se hacen por otros medios que son no ya más rápidos, sino instantáneos. Pues, queridas, la importancia de la emisión de esta pegatina es enorme. Resulta que los sellos de correos son unos documentos de franqueo emitidos por el Estado como propietario de la Sociedad Estatal Correos y Telégrafos, S.A. la mayor empresa pública de este país. Supone un reconocimiento por parte del Gobierno que va mucho más allá de un banco o un paso de peatones pintado con estos colores.  Los sellos son, aparte de un papel oficial, una imagen de nuestro país ante todo el mundo.  Eso si, no somos los primeros, Suecia ya emitió sellos LGTBI hace justo cuatro años.

Como era de esperar las urticarias han brotado por los chiqueros de esos que todos sabemos.  Rápidamente han saltado a los medios rasgándose las vestiduras entre grandes gritos por lo que consideran un gasto inútil, escupiendo falacias venenosas como siempre hacen y revolcándose en su odio. Pero lo que esta escoria no dice es que por cada sello se paga un euro y por cada pack orgullo doce. Y ¿sabéis lo mejor? que ya se han agotado las existencias, de modo que están preparando más.

Queda claro que el gasto (12000 euros) no es tal cuando está generando ingresos, y muchos.  Gasto es, por ejemplo, tener que poner medios policiales para ofrecer seguridad a esa horda de indeseables que ha ido al País Vasco a provocar y que, en lugar de reportar beneficios tangibles, lo que ha conseguido es crispar aún más los ánimos.  Pero es lo que hay: protestaron por los pasos de cebra, protestaron por los bancos, protestaron por la estación de Metro de Chueca. ¿Qué se puede esperar de los que nos quieren marginados, invisibles e incluso muertos?

 


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DMalignus

No te pases de Lista, que te vas a Diego de León......