Sexualización

playanudista

Escribo esto después de haber leído que el Tribunal Supremo ha fallado a favor del Ayuntamiento de Castell-Platja d’Aro (Girona) en el recurso que el Club Català de Naturisme (CCN) había interpuesto contra la ordenanza municipal que prohibe el nudismo a priori. El Tribunal Supremo no ha querido avalar la tesis del CCN según la cual el nudismo es una ideología y, por tanto, su práctica está amparada por la libertad de expresión.

Pero el TS ha dicho que nada de eso: ir desnudo no significa expresar tu ideología y, por eso, cualquier Ayuntamiento te lo puede prohibir. Y, claro, estamos hablando del Supremo, cuyas sentencias crean jurisprudencia. Para resumirlo, ahora las cosas van a ser al revés: antes el nudismo era libre y los Ayuntamientos podían regular los espacios en los que, por los motivos que fuese, su práctica quedaba prohibida. Ahora, sin embargo, el nudismo está prohibido por defecto y son los Ayuntamientos los que pueden autorizar esta práctica en los ámbitos en los que consideren adecuado hacerlo. Una línea que inició ya el Ayuntamiento de Barcelona con una polémica ordenanza “cívica” (todavía en vigor) que prohibe ir desnudo por la calle. Sin más.

Lo más preocupante del caso es el argumento esgrimido por el Ayuntamiento de Castell-Platja d’Aro para defender su postura de prohibición preventiva del nudismo: los valores familiares. Según la ordenanza municipal (aprobada ya en 2009), queda prohibido el nudismo en playas porque estos espacios son “de uso familiar”. El Tribunal Supremo apoya esta afirmación. Y ahí está lo preocupante: ¿son incompatibles los valores familiares con el nudismo?

Aquí el mal está en los ojos del que mira: sexualizar el desnudo, genitalizar al ser humano. Alguien desnudo, per se, está ya atentando contra los valores familiares. Estamos volviendo, de una manera atrozmente veloz, a los años del puritanismo y la santa moral.

Lo próximo va a ser encerrar a los maricones y quemar brujas…


Sobre el autor

El Perro de Toni

No te fíes del criterio de alguien que te reconoce por el olor del culo