Russell Crowe siendo la novia en la boda, el niño en el bautizo y el muerto en el entierro. Aburrida, previsible y cursi. Solo apta para fans de los tiarrones australianos. O de los tiarrones turcos. O de ambos.
El maestro del agua (The water diviner)
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Además se ha puesto como un trullo. Que se que tiene su público, pero es que es exagerado. Te lo llevas un día a casa y se te desayuna hasta las bandejas del frigorífico
¿Cuanto tiempo hace que este señor no regala una actuación comedida, sin excesos ni histrionismos?