El tapiz de los ciervos

Cuando se acaban de cumplir 30 años desde que apareció «The Drowners», primer single que dio paso a una de las obras maestras indiscutibles de la década de los noventa, el primer álbum de Suede fue el gran pilar básico al que se volvería una y otra vez, si se quería discutir acerca del «neo-glam» y las nuevas formas de entender el rock y el pop de la que ha sido la mejor década de la música de estos años. Dos años después de su acreditado debut, publicaron el ostentoso «Dog Man Star», para que sus fans se pelearan por llevar la camiseta del «mejor trabajo del grupo». Si el primer álbum tenía «Metal Mickey», el segundo «Heroine» y, así, se transformó la aspereza de las guitarras por la ampulosa (y perfecta en todos los sentidos) orquestación.

Portazo a la continuidad. Suede, esa banda británica, paradigma de cómo madurar con dignidad, a costa de lanzar álbumes ajenos a las listas de éxito y las ventas y, en mayor medida, a entregar unos directos memorables (¡aún hoy!), ya tienen listo nuevo trabajo: se llamará «Autofiction», que más parece un título de una película de Cronenberg, que una imagen derretida de figuras y cuerpos de neón y destellos agudos de un Brett Anderson que, por otra parte, y tal como se aprecia en otro compañero del parchís (comiendo ficha y adelantando veinte puestos), Jarvis Cocker, tienen aún mucho que ganar en las casillas del «tiro porque me toca». A ambos se les nota, y gracias, la sombra alargada de un pasado que exploró nuevas y variadas maneras de entender la música popular; cuando el conjunto de álbum se entendía como un concepto, un número de canciones susceptibles de convertirse en hits instantáneos. No sobraba nada. Véase, si no, la coherente reunión de canciones que forman ese estuche flamantemente estridente de voces y arreglos de «Coming Up». Suede, además, guardan en su haber un número de descartes sobresalientes, reunidos en el doble e imponente «Sci-Fi Lullabies», (1997). Escuchen, como botón reluciente de muestra, la maravillosa «My DarkStar». El nuevo trabajo, que se publicará a mediados de setiembre, constará de once canciones. Y éste es su adelanto. Son los «beautiful ones»!!. Sin duda.

3 comentarios en “El tapiz de los ciervos”

  1. Entonando el «hace veinte años que tenía veinte años…» Ainss… Suede fue una hermosa anomalía en eso que se llamó «brit pop» una etiqueta comercial de la pérfida Albion en su loca carrera por el product placement. Cuando estalló el brit pop ellos ya estaban con el «coming up» al borde de la implosión.
    Pulp tampoco te creas que tenía mucho que ver. La escena Sheffield era más electrónica (Si, de allí venían los pizpiretos Moloko) y el grupo en el que cantaba Jarvis llevaba desde los 80 dando tralla con Pulp-it.
    Recuerdo el directo de Suede en uno de los últimos SOS4.8. Parecía la sección oldies, pero joder, vaya oldies.
    Y por extraño que parezca, del Sci-fi Lullabies me quedo con «Europe is our playground», soy así de raro.
    En cuanto a la alargada sombra de Bowie sobre sus chiquillos glam, también sería reseñable el influjo que tuvo en Placebo (con ellos cantó una versión del «without you I’m nothing) Saludos.

  2. Jesus Marmolejo Díaz

    Que voz tan bonita tiene Brett Anderson , junto a John Grant y Marc Almond es de mis favoritas del mundo entero.❤️

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