Roci-Hito de culebrón y Suiza de Eurovision

Ya sé que vas a decir que tú no eres de los que ves Telecinco y que no le dedicas ni un minuto de tu vida. Pos vale. Pos bueno. Precisamente porque (supuestamente) no ves ese canal, no te has enterado de que, de una semana a esta parte, han publicitado hasta la nausea un documental con las declaraciones de Rocío Carrasco (la hija de Rocío Jurado) tras estar veinticinco años mudita. No te creas que a mí me interesa mucho el tema, pero lo saco a relucir por la sorpresa que me causó escuchar que la música elegida para acompañar al bombardeo publicitario era la canción que manda Suiza este año para Eurovision.

Una balada nada festivlera en la que brilla el precioso timbre del  falsete de Gjon’s Tears, un jovencito que este año repite representando a su país. En vez de dormirse en los laures, Suiza mejora la formula del año pasado y tiene guasa que teniendo un título tan parecido a la que presentó Blas Cantó en el 2020, esta sea tan buena y la de Blas, tan mediocre.

El  final en crescendo y épico hace soñar con el montón de posibilidades que tiene para la actuación en directo en Rotterdam y las expectativas son tantas, que este suizo de origen albanés ya se ha colocado entre los favoritos cantando en francés. Nadie podrá criticar que no es justa su popularidad si hasta Telecinco la usa de banda sonora cuando hace sólo unos días que salió el vídeoclip. Te dejo aquí la canción que presentó el año pasado, donde de nuevo demostraba las posibilidades de una voz maravillosa.

 

 


Sobre el autor

MM

Venida de otro Planeta, el Murciano más concretamente.