Y Otra Vuelta de Tuerca

El 1 de diciembre se dedica a la lucha mundial contra el SIDA. Se lleva conmemorando desde 1988, cuando La Organización Mundial de la Salud (OMS) propuso que se declarase tal Día Mundial. Quizás suene lejano en el tiempo, pero es muy significativo porque desde aquel momento se inició un conteo de víctimas que aún no ha cesado, arrojando una cifra demoledora: más de 32 millones de fallecidos en todo el mundo a causa de enfermedades provocadas por este síndrome, suma que continúa creciendo.

Para quien lo ignore, porque parece haber mucha gente en tal inopia, SIDA son las siglas del Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (en inglés AIDS: Acquired Immunodeficiency Syndrome). Todo viene provocado por el virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH) para el que aún no existe vacuna ni cura: quien lo tiene en su organismo está condenado a vivir en su compañía y a tomar medicación de por vida, solución que no está al alcance de todos los infectados ni de lejos.

Hablamos mucho de la pandemia causada por el SARS COV-2, vulgarmente conocido por Coronavirus, pero 32 millones de muertes desde que se comenzó el cómputo no parecen ser tenidas tan en cuenta como las acaecidas a lo largo de este nefasto año. ¿Por qué razón? No voy a entrar en ello porque todos sabemos cuál es.

Una vez puestos en situación quiero hablar de quienes, en nuestro país, han tratado de luchar contra esta otra peste y utilizo tal palabra porque sus connotaciones se ajustan más a lo que el SIDA supuso. Se trata de entidades que realizan una grandísima labor a la hora de asistir, acompañar y ayudar a personas con dificultades por su orientación sexual y algunas de ellas desde hace mucho tiempo. Hablo de COGAM, FELGTB, ARCÓPOLI, TRANSEXUALIA, GALEHI, BUHO, RESPETA, PINKPEACE, CRISMHOM, FUNDACIÓN 26 DE DICIEMBRE, FUNDACIÓN TRIÁNGULO, FUNDACIÓN PEDRO ZEROLO y muchas más. Asociaciones, federaciones, organizaciones, fundaciones y agrupaciones que se han encargado, sobre todo las más veteranas, de luchar contra la extensión del VIH en los momentos más difíciles, concienciando sobre el uso de profilácticos y ofreciendo apoyo e incluso ayuda a los afectados cuando estar invadido por el virus acarreaba un grave peligro de muerte, además de suponer un terrible estigma social. Afortunadamente, en ese aspecto, la medicina ha avanzado y la mortalidad por VIH ha descendido muchísimo, aunque los contagios aumentan de modo alarmante y estas entidades continúan desempeñando una importante función para frenar la propagación.  Además de tal labor, se dedican a ofrecer atención directa a personas LGTBI, incluidos los mayores; gestionan el Observatorio contra la LGTBIfobia dedicado al registro de incidentes de odio, ofrecen atención legal, psicológica y para la obtención de empleo a personas trans, reparto de alimentos, etc.

Muchas de estas entidades tienen pocos recursos con los que hacer frente a los gastos producidos por sus actividades -recordemos que no tienen ánimo de lucro- y para ello percibían una serie de partidas económicas desde los ayuntamientos de las ciudades donde prestan sus servicios para hacer posible su labor.

Hablaba en pasado, si, porque con fecha 30 de noviembre, víspera del Día mundial contra el SIDA, el consistorio de la capital del reino, bajo la bota de ese partido que todos conocemos, ha decidido eliminar las ayudas directas a tres de las más importantes organizaciones que desempeñan su labor en Madrid: COGAM, activa desde 1986, FELGTB y ARCÓPOLI quien, además, se encargaba del observatorio contra los delitos de odio contra personas LGTBI. Aducen los responsables de las áreas correspondientes que se hace para que salgan a “concurrencia pública” y así dar posibilidades otras entidades para acceder a dichos fondos. Ya sabemos como funcionan esta clase de concursos públicos para la gente que maneja dinero en las concejalías infectadas por ciertos partidos políticos y cuales son esas otras entidades que finalmente ganarán ese dinero.

Lo que está claro es la fuerza de cizalla que la ultraderecha más repugnante hace sobre un ayuntamiento débil, sumiso y postrado que obedece dócilmente las órdenes de los vomitadores de odio, quienes ya consiguieron recortar las asignaciones para agrupaciones vecinales y las que ofrecen ayuda a los refugiados. No en vano tachan a las entidades que nos ocupan de “chiringuitos”. Precisamente ellos, los mayores tahúres y buscavidas jamás vistos.

El futuro de estas asociaciones y los servicios que prestan es muy incierto, pero estoy seguro de que harán todo lo posible por continuar con sus labores pese a los continuos golpes recibidos.  Desde aqui tenéis todo nuestro apoyo.


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DMalignus

No te pases de Lista, que te vas a Diego de León......