Diario de un futuro incerto – 3: Tengo una cita

El navegador de mi coche ha decidido cambiar de ruta, creo que hay algún tipo de disturbios en el centro. Mejor, voy a tardar un poco más en llegar a casa, pero no quiero meterme en problemas.

Aún me resulta curioso ese tipo de manifestaciones, desde hace mucho tiempo se prohibieron las concentraciones de personas; pero al mismo tiempo, y en favor de la libertad, si que se permite la manifestación organizada a través de otros medios más civilizados: online, protestas por escrito, turnos rotatorios de grupos organizados, siempre respetando el número máximo. Pero hay todavía gente que parece no entender la gravedad del asunto y se lanza espontáneamente a las calles; eso es un peligro, como nos lo han demostrado tantas veces nuestro gobierno. 

A veces en mi trabajo, me toca detectar este tipo de acciones y me pone de mal humor ver como grupos de irresponsables intentan quedar a través de las redes para este tipo de acciones; y eso que mi departamento es experto en encontrar este tipo de delitos; pero siempre encuentran la manera de esquivar la ley y eso nos obliga a estar constantemente alerta a nuevas formas de burlar la seguridad.

 Me siento útil al sistema alertando a las autoridades; al fin y al cabo es nuestra salud y nuestra seguridad la que está en riesgo; y un estado de permanente vigilia como el que tenemos ahora mismo, es causa, precisamente de todas estas medidas que debemos respetar.

Coche aparcado, tengo poco más de una hora para prepararme. Mi compra ha llegado perfecta. 

No sé que ponerme; aún no hemos decidido si nos veremos hoy o continuaremos el encuentro con nuestros avatares, pero por si acaso me gustaría causar buena impresión. 

Abro en el espejo la galería con las selecciones que más me gustan. Al final termino eligiendo el mismo grupo de prendas: serio pero informal. Al acabar de vestirme el espejo registra un nuevo uso de la combinación seleccionada, lo registra en el calendario  y me avisa del desgaste de la camiseta; acepto un nuevo pedido, supongo que mañana tendré otra de repuesto. 

Es cómodo esto de no tener que usar dinero físico. El paso de la huella digital a la lectura del iris ha sido un avance más para nuestra salud. 

Estoy nervioso, creo que me voy a tomar un poco de D-01, aún tengo del mes de limpieza; me gusta tener para pasar el mes de confinamiento  anual. Aunque es algo necesario, parar un mes al año para hacer una limpieza, no sólo de la ciudad, sino también de nosotros mismos. A pesar de eso, a veces se me hace difícil, por eso me gusta tener D-01 para hacer más llevadera la espera. No soy un consumidor recurrente, sólo lo uso en momentos muy puntuales. 

Nota: parece que me estoy recriminando otra vez, debo trabajar esto con mi asesor espiritual. Mañana lo llamaré y concertaré una cita virtual, así de paso le cuento como ha ido la cita.

Último vistazo, bajo al coche. Hemos quedado en el Ozono, me gusta este sitio; entras directamente desde el aparcamiento y desde el coche haces todos los trámites de la reserva.

He pedido espacio dividido, con mesa y una bebida con el nivel de alcohol que aparece en mi identificación. Mientras estaba de camino he personalizado el espacio: música y decoración de las paredes. Así me siento más protegido. 

Estoy aquí sentado. Al llegar ya tenía la bebida en la mesa; he desprecintado la copa y he empezado a beber, sólo un poco; no quiero tener la copa vacía cuando se conecte y piense que me excedo o estoy intentando saltarme mi nivel de alcohol permitido. Creo que estoy sudando.

Ese sonido indica que acaba de entrar en su zona. Mi corazón se acelera, el reloj me indica que estoy aumentando las pulsaciones y que si quiero un pequeño relajante para bajarlas. Cancelo la sugerencia, quiero vivir la experiencia.

El cristal que divide nuestra mesa y los dos espacios se vuelve transparente, ahí está su avatar, me sonríe, yo sonrío también, es la primera vez que nos vemos tan cerca. También se ha pedido una copa de vino. Brindamos, empezamos a hablar.

 


Sobre el autor

Flor de Pavimento

Cuando no sepa qué hacer, me sacaré una teta.