Algunos de los mejores discos internacionales

Billie Eilish (When We All Fall Asleep, Where Do We Go?)

Moderna, emocionante, auténtica y jovencísima. Ha hecho el disco del año sin duda para mis oídos. Letras punzantes con una imagen que ha resultado plagiada y copiada hasta el paroxismo, su manera de cantar es una garra de terciopelo. Abruma su capacidad para componer temazos que han llenado todo el 2019 y si no se tuerce la cosa, esta mujer nos dará alegrías infinitas los próximos años, porque menudo talento. Aunque solo fuera por lo estremecedora que es «I love you», debería estar en todas las listas de lo mejor del año. Qué canción, madremía, que puto temazo MM

Nick Cave and the bad seeds (Ghosteen)

Es cierto que, tras escuchar sin pausa el nuevo trabajo de Nick Cave y sus Bad Seeds, la sensación de quebranto y melancolía te dura un buen tiempo. Es lo que consigue la voz, las melodías, el firmamento cósmico, terrenal; humano y espacial del nuevo trabajo del australiano. Con sus dos conceptos, dedicado a los padres y a los hijos, narra sus canciones sobre la vida y la muerte, para adormilar su conjunto bajo unas nanas desgarradoras en unos truenos que fulminan el concepto de obra maestra. Ángel del Olmo

Hot Chip (A Bath Full of Ecstasy)

La verdad es que este año muchos podrían haber estado aquí, pero el séptimo álbum de estudio de la banda británica Hot Chip no ha podido superar más las expectativas, ¡para comérselo de una zampada de principio a fin, y repetir, repetir y repetir! Maravillas como “Melody of Love” o la comprometida y reivindicativa “Positive” son solo dos ejemplos de la cantidad de buena música y saber hacer, en directo también, de esta “patata caliente” que nos devuelve la esperanza de que el electropop sigue vivo. C del Palote

 

Tove-Lo (Sunshine Kitty) 

Un gran descubrimiento a pesar de ser su cuarto disco ya, pop fresco que se agradece en el panorama musical actual, con temas con melodías que se te pegan en la primera escucha como «Sweettalk My Heart», moderneces «Jacques» y colaboración con Kylie, no se puede pedir más! Sor Inmaculada Colección

Lana del Rey (Norman Fucking Rockwell)

La consagración, por si cabía alguna duda de su talento ya demostrado en todos y cada uno de sus discos anteriores, de una artista que se podría autoproclamar como la nueva novia de América. Canciones de una elegancia, una cadencia (y decadencia) y un buen gusto arrolladores. Mientras otras divas de la canción sacan temas como churros, Lana parece ir a otro ritmo y tomarse su tiempo para hacer las cosas bien. Es, en el panorama musical actual, la única que parece sentir cada frase de lo que canta y haber vivido todas y cada una de las experiencias que nos cuenta. Un disco que suena profundo, melancólico, que remite a la costa oeste americana de principios de siglo, a esos ambientes fríos, de sombras violáceas, que se crean cuando se pone el sol dorado de California. Un deleite de principio a fin y, sin duda, su mejor disco y uno de los mejores de esta década que en nada toca a su fin. FakePlasticBoy

Underworld (Drift Series 1)

Soy un incondicional de estos dos putos genios y cuando sacan disco me lanzo a por él en forma de X. No me ha defraudado en absoluto: es una obra en varias “series” Todo muy suyo y totalmente mío por extensión. Para mi son los actuales reyes de la música electrónica. DMalignus

Madonna ( Madame X)

Parece increíble, pero sí. Jamás se me habría ocurrido poner un disco de Madonna como lo mejor del año, pero es que este que nos ocupa creo que se lo merece. Por el conjunto más que por sus singles. Algunos, como ese esperpento con Maluma, nos hicieron creer que lo peor de la Ambición Rubia estaba más
cerca que nunca. Pero no, escuchar el álbum al completo y comprobar cómo cada pieza encajaba en su sitio. Mocico Viejo

Ella Henderson (Glorious)

Sin poder elegir entre tantas músicas que me han fascinado este 2019, destaco la ansiada aparición de un EP de Ella Henderson. En 2012, el Factor X inglés nos alumbró a esta muchacha con una versión de Believe de Cheroque nos estrujó las gónadas, y desde ahí nos ha regalado pildoritas. Bien por su vuelta.  Fon Cole

Orville Peck (Pony)

Un discazo que lo tiene todo: buenísimas canciones, una
estética rompedora, una revolución de un género (el country) bajo un prisma queer y feminista. Y
un cantante que, a pesar de ir enmascarado, o precisamente por eso, da un morbo especial. Hildeç

Lizzo (Cuz I love you)

Yo empecé al año aislado en Idaho arrastrando «TheArchitect (Zeitgest ed.)» de Paloma Faith. (Mola tanto que hay hasta speech de Owen Jones) Luego vino “Pony” de OrveillePeck y tal. Pero el disco se lo lleva “CUZ I LOVE YOU” de Lizzo. Cuota negraza del año. Aún es pronto para decir si King Princess ha sacado el mejor disco del año ¿no? Bellísima persona


Sobre el autor

Atroz Con Leche

Podríamos empezar diciendo “Bienvenidos a este blog” pero mentiríamos cual bellacos. También podríamos comenzar con las palabras “Esta es una nuevo modelo de red social” pero ni de coña y tampoco hay ganas. Esto es… Atroz…No hay palabra que mejor lo defina. Bueno sí que hay otras, pero si las escribimos no podrían leerlo niños y además ustedes se van a asustar.