«Retablo» de Álvaro Delgado Aparicio

 

Parece ser, (si es que los más de veinte premios internacionales que acumula hacen que pueda verse en las salas comerciales que tengan esa suerte), que disfrutaremos del primer largometraje de Álvaro Delgado Aparicio más pronto que tarde. Interés, a priori, lo ha conseguido con su ópera prima, realizada en 2017 y que ha recorrido varios festivales y reconocimientos, para iluminar el apagón de «cine invisible» que poseen las obras menos comerciales y alejadas de populismos. A su director le ha costado un esfuerzo de nueves años ver terminado su trabajo; más dos de conseguir su distribución.
La cinta que consiguió, entre otros muchos, el Teddy Award -mejor película de temática LGTBI- en la Berlinale del pasado año, así como el Gran Premio del Jurado a la Mejor Película de Ficción en el último Zinegoak bilbaíno, es una de las cintas más interesantes que se debieran proyectar del actual cine peruano.
El largometraje es una coproducción entre Perú, Alemania y Noruega, que al ganar (junto con el documental «Prueba de fondo») el Premio de Distribución del Ministerio de Cultura de su país, le da derecho directo a ser estrenada en las salas de Perú; en principio, lo hacía allí estos días de mayo.
Es un trabajo grabado en idioma quechua, en la región andina de Ayacucho, al sur de Perú. Trata sobre las complejas relaciones de un artesano de retablos y su hijo, relación que se complica al conocer el hijo (por casualidad) las preferencias homosexules del padre, en esa sociedad tradicional y opaca de la cordillera de los Andes.
Se calcula que las lenguas quechuas son habladas entre 7,5 y 10 millones de personas, repartidas entre Argentina, Bolivia, Chile, Brasil, Ecuador, Perú y Colombia. Concretamente, en Perú, las lenguas quechuas siguen perdiendo hablantes paulatinamente; se calcula que las hablan el 13,2 por ciento de la población total del país. Unos 3, 4 millones de los 32.162.000 del total.
Al tema de la homofobia que trata el largometraje, se le suma la difícil traba económica y social de la juventud en un medio rural. La complicada crisis de identidad y la falta de esperanza en un futuro prometedor son, además, los temas que aborda la multipremiada cinta peruana. Imagen de una cinematografía, la sudamericana, que es (ahora mismo) la que ofrece los mejores trabajos en el mundo, realizados con pocos medios. O lo que es igual; son los países de donde nos llegan los trabajos más interesantes, actualmente, del cine mundial.


Sobre el autor

Ángel Del Olmo

Donostiarra de nacimiento, madrileño de adopción. No me aburro (sólo huyo) porque, como decía Leolo -porque sueño, yo no lo estoy-.