Actores clásicos con los que meterse en la cama

Brad Davis.

 

Interpretar a un marinero, asesino, traficante de opio y además gay, tal y como lo imaginó la descarriada mente de la Genet, parece algo imposible. Pero si eres Brad Davis y encima estás como un puto queso, tienes la mitad del trabajo hecho. Ese pechamen, apenas recubierto con un tenue velo de sudor; os juro que me dio entretenimiento para rato. El pobre murió en el 89 de VIH. Kinky Needles

Paul Newman

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Yo es que en esta ocasión lo tengo clarísimo. Siempre recordaré la primera vez que vi siendo un niño, tal vez en el estreno original, “La gata sobre el tejado de Zinc” (Richard Brooks, 1958). No me enteré del mensaje, pero si de que uno podía enamorarse de unos ojos, los de él, y eso que los de ella tampoco desmerecían. Es un hombre que además mantuvo la compostura y la buena hechura hasta el final, no hay más que verle por ejemplo en “Esperando a Mr. Bridge” (James Ivory, 1990), ¡increíble! C del Palote

 Como actor, indiscutíblemente sería Paul Newman. No es que sea yo un loco de los rubios pero siempre me pareció fascinante. Mucho antes de que el fenómeno social de mojabragas de Brad Pitt llegara, este hombre era espectacular. Le recuerdo en “La gata sobre el tejado de zinc” con Elisabeth Taylor y no podía dejar de mirar esos impresionantes ojos azules, totalmente hipnóticos. Y el cuerpo…¡Qué cuerpo! ….Lo interesante del señor Newman es que abrió camino a una nueva generación de guapos delicados en Hollywood que se alejaba del prototipo de hombre rudo y super masculino que imperaba en el cine en aquella época. En aquel entonces no había esta locura actual por los esteroides y todo era mucho más natural. Todo un David de Miguel Ángel hecho carne que, tardará mucho en repetirse. David Miralles

Gary Cooper

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Estoy con Pilar Miró en que no ha existido un actor más guapo que Gary Cooper (…que está en los cielos). Además de medir 1’91 m, lo que podía dar una pista sobre el descomunal instrumento que debía albergar entre las piernas, tenía la mirada más bonita del cine clásico, la más limpia y honesta (y que parecía ocultar cierto sentido dramático por la vida), además de unas facciones de ángulos maravillosos y una sonrisa sólo comparable en toda la historia del cine a la de Clark Gable. FakePlasticBoy

Gene Kelly

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Miras las fotos de Gene Kelly y parecen tomadas anteayer. Tenía una belleza fresca, moderna, atemporal, más bien. Es a los actores del cine clásico lo que Joan Fontaine era a las actrices: estaban más allá de su época. Quizá era el porte atlético de bailarín lo que le daba esa ligereza, pero a ello hay que añadir lo guapísimo que era, esa mirada alegre con un punto pícaro pero bienintencionado (no como la de Errol Flynn) y ese gesto que era la perfección hecha sonrisa.” FakePlasticBoy

Burt Reynolds

He tenido grandes problemas para encontrar en mi memoria y en internet un actor muerto al que le habría hincado el diente. Teniendo en cuenta que me gustan los osos en pelo en pecho, pues se aleja mucho del estereotipo aniñado o galán afeitado de Hollywood de antaño y los que hay ahora que digo “Ay omá, vente pa’ca” pues están vivitos y coleando. Tras mucha búsqueda iba a elegir a Rod Taylor, pero claro, hace nada se nos ha ido Burt Reynolds por lo que me quedo con el segundo. Ese señor de pelo en pecho, con bigotazo (o sin él) y cara de golfo siempre me pareció de lo más follable. Y aunque se arrepintiera de hacer el desnudo para Cosmopolitan, creo que ha estado y aún estará en el imaginario gay, por lo que le decimos “Gracias Mr. Reynolds” . MuTarr

Carl Cable

Si algún actor merecería dar un pollazo en mis labios de nácar, ese sería Clark Gable en su época de “Lo que el viento se llevó”. Sin duda. Clark destila aroma empotrador y exhala un “te cojo aquí y te reviento” del cual no hay parangón. Así estaba Escarlata, loca del coño del “vigazo” que le había dado Rett. Fon Cole

William Holden

William Holden, chulángano del Hollywood dorado y además gran actor como se puede comprobar El Crepúsculo de los dioses, Nacida ayer, Traidor en el Infierno (Oscar al Mejor Actor), Sabrina o El puente sobre el río Kwai, tuvo su eclosión, como suele ocurrir siempre, un algo más hecho y cumplidos los 30 en la mítica película de Billy Wilder con Gloria Swanson. Ya toda una estrella tuvo que sufrir el absurdo de que lo despelucharan pectoralmente para varias películas (en Picnic, por ejemplo, para interpretar al vagabundo cañón que vuelve a todas locas). ¡Y hasta que le tiñeran de rubio en alguna ocasión! Y, como ocurrió también con la impresionante Ava Gadner, viene a demostrar que el alcohol es muuuy enemigo de la belleza y hace envejecer más que malamente. Basta con verlo en otros grandes títulos posteriores como Grupo salvaje, Nerwork o Fedora. Pero quedémonos con esa imagen de la nefasta Jennifer Jones corriendo desquiciada perdida al final de La colina del adiós cuando se entera de que el reportero interpretado por Holden ha muerto. ¡No es para menos! ₭aòticoƎ

Dirk Bogarde

Dirk Bogarde es uno de los tíos que me gusta de más tiempo, desde que yo era un crío. Uno de los tíos que, al gustarme, me demostró que yo era maricón. No es una gran estrella, tampoco es un nombre que le suene a mucha gente ni encaja en el tipo de tío que me gusta hoy en día, peeeero…Hay algo en Dirk que traspasa la pantalla, que me afecta, que me hipnotiza, que hace que su talento en la actuación (porque mira que era buen actor) se me convierta en deseo. Un deseo turbio, negro, enfermizo y problemático que mejor no me lo encuentre en la vida real o la habré jodido, porque no podré resistirme…MM

Renato Salvatori

Lo normal y lógico, hubiese sido haber elegido o a Paul Newman o Marlon Brando. Ese torrente de masculinidad y de llenar la pantalla en sus primeros planos, (plagados de magnetismo), sólo lo conseguían unos pocos. Y no, James Dean siempre me ha parecido muy soso: en su caso, Burt Lancaster, Steve McQueen, Ryan O,Neal y Warren Beatty les daban mil vueltas. Pero he escogido a un actor no conocido y una película. En mi caso, os recomiendo ver o volver a ver “Rocco y sus hermanos”. En ella, aparece Renato Salvatori; con ese aire de perdedor y de vuelta de todo. Ese rostro rudo, latino y de mirada profunda, en esa obra maestra, inundaba la pantalla; y, cuando compartía plano con Alain Delon, no hacía falta ninguna profundidad de campo más que el rostro de ambos actores. Ángel del Olmo

 


Sobre el autor

Atroz Con Leche

Podríamos empezar diciendo “Bienvenidos a este blog” pero mentiríamos cual bellacos. También podríamos comenzar con las palabras “Esta es una nuevo modelo de red social” pero ni de coña y tampoco hay ganas. Esto es… Atroz…No hay palabra que mejor lo defina. Bueno sí que hay otras, pero si las escribimos no podrían leerlo niños y además ustedes se van a asustar.