El maravilloso mundo de los magdalénidos

EL MARAVILLOSO MUNDO DE LOS MAGDALÉNIDOS

Hoy en día, con al cocina de autor y las importaciones intercontinentales, los youtubers que se compran la cheffomatic y se creen Ferrán Adriá o los tontos del culo que no saben hacer un cocido madrileño pero usan en su cocina pectina (gracias Mastercheff),  llega a ser un problema ir a comer o desayunar a un restaurante y/o cafetería

Hemos pasado de comer tortilla de patatas a la deconstrucción de patata asada con emulsión de huevo al punto o, lo que es lo mismo…“joder se me ha caído la tortilla mientras le daba la vuelta en la sartén y te la sirvo rota…pero sabe igual y le pongo cuatro semillas de quinoa encima así, como si decorara algo”

 

Ya ni digamos de la repostería con los jodíos anglicismos donde todos los gatos son pardos en una noche eterna de nombres…Pero hoy vamos a hablar de una curiosa subfamilia de los postres/dulces/panadería, los magdalénidos ( nombre inventado por mi mismo y mi mismidad, que me encanta…Deberían de estar en la tabla periódica de elementos bajo los lantánidos)

Y voy a centrarme en los tres nombres que tanto golpean la sociedad occidental estos días: Magdalenas, muffins, cupcakes

Las Magdalenas

A parte de ser una de las 32 provincias que conforman Colombia y una figura bíblica del Nuevo Testamento, la magdalena es un pan dulce

Magdalenas en su auténtica forma

La magdalena (en francés: madeleine) según la wikipedia es un postre tradicional de la región de Lorena, que a día de hoy no solo se come allí sino que es uno de nuestros “best” en España aunque en eso nos peleamos también con ellos

Según la historia francesa magdalena de Commercy debe su nombre a una joven criada llamada Madeleine Paulmier, que en 1755  elaboró estos pastelitos para el rey de Polonia Stanislas Leszczynski, que tenía allí un palacio. Esta tradición es todavía muy popular hoy en día.

Otras fuentes las remontan a la época de los peregrinajes a Santiago de Compostela. Una joven llamada Magdalena les servía a los peregrinos unos pastelitos en forma de concha, símbolo de este peregrinaje. Las “magdalenas” se extendieron a lo largo de los caminos de Santiago, lo que explica su tradicional implantación en España. Y la verdad es que en ambas versiones la forma original es como una “Concha”

Pase lo que pase, la receta lleva huevos, azúcar, mantequilla, harina de trigo, levadura y aroma de limón obtenido generalmente de la cáscara. Mirad que digo mantequilla, otro ingrediente que en el Valle del Pas, dará pie a una variación de la Magdalena llamada Sobao Pasiego ( lo digo porque actualmente en España solemos hacer la magdalena con aceite de girasol ) por lo que también pienso que, realmente, es un postre de creación nacional.

El Muffin (cruel objeto de la discordia)

La eterna batalla entre Muffin y Magdalena ha dado pie hasta a un monólogo en el Club de la Comedia. pero, incluso aquí hay que matizar. El muffin es de origen inglés y no tiene nada que ver con las putas magdalenas

Es un pan dulce y suave que se suele comer tanto en desayunos como meriendas….Lo que nosotros comemos como muffin es una variedad hibrida estadounidense que usa la misma masa pero con una elaboración similar a la de la magdalena. Os lo explico

El muffin es inglés

English Muffin

Si os dais cuenta, aquí no aparece la magdalena pro ningún lado, es como un panecillo dulce (la forma recuerda a los donnuts tipo berlina o los panes de leche o los baggles), no es tan dulce como una magdalena y, por el contrario, sus ingredientes son harina de trigo, huevo, aceite vegetal, leche de vaca, levadura quimica, esencia (siendo la más usual la vainilla) y azúcar; es más, antes que un bollito casi parece una torda elevada, siendo la receta que da pie a los pancakes americanos o panqueques. Cuando coméis tortitas estáis comiendo a un primo cercano de un muffin básicamente y si os dais cuenta, es una variedad “tosca” del bollo suizo que comemos en Francia y España

Muffin americano

Como en casi todo, los estadounidenses son los responsables de globalizar como propios, objetos o platos que no son suyos.

Cogiendo la receta del hermano británico y usando un molde de cazoleta, llegamos al muffin que todo cristo conoce, simple, con topping o relleno

american muffin

Aunque la receta de base suele ser la misma. Si se usa mantequilla o manteca en la receta, será una magdalena por mucho que la quieran “mufinizar” y  si es realmente un muffin, llevará aceite vegetal y aromas de vahinilla ( y leche) recordad que la magdalena hispánica NO lleva leche. Nunca entenderé porque la cadena McDonalds nunca aprovechó el tirón de llamar en España a los muffins McDalenas, lo habrían petado, sinceramente.

Cupcake (el intruso)

Un cupcake no es un magdalénido realmente.  Denominado como Cupcake (pastel/taza) o fairy cake  y con ascendencia británica, el cupcake no es más que una masa de bizcocho de tarta (cualquiera realmente)  horneada en una taza, copa o recipiente pequeño y adornada (de ahí que tambien se le denomine fairy cake por el “tamaño” de la tartita y  la de mariconadas que se le ponen encima)

cupcaketaza

La historia nos remonta al siglo XVIII incluso.

“Su primera mención puede rastrearse hasta el año de 1796, cuando Amelia Simms utilizó este término para una “tartaleta que se cocina en pequeñas tazas”, en su libro American Cookery. La documentación más antigua en la que ya aparece el término cupcakes fue en el recetario de Eliza Leslie Seventy-five Recipes for Pastry, Cakes, and Sweetmeats (Setenta y cinco recetas de pasteles, tartas y dulces) publicado en 1828″

Es algo sencillo, tomamos un pequeño “pastelito” y lo cubrimos con crema de mantquilla, luego adornamos al gusto partiendo de los diseños más sencillos a las pijadas más grandes que uno pueda imaginarse (de ahí que en los últimos años en Estados Unidos se hayan hecho tan tan tan tan famosos en los cumpleaños infantiles) y ya tenemos un cupcake ideal de la muerte.

Y aquí termina la “masterclass” de hoy. Resumamos

  • La magdalena que es lo más spanish de mundo se hace con mantequilla y ralladura de limón y originalmente tenía forma de concha
  • el muffin se hace con aceite vegetal y leche y es más un bollo que una magdalena,
  • el cupcake no lleva masa de ninguno de los dos anteriores y es una versión “entazada” de una minitarta adornada con crema de mantequilla e infinidad de chuminadas ( también llamadas topping) que van por encima

Espero que os haya sido de utilidad, que tengáis un buen y dulce día y ahora id a darle por culo al camarero del bar donde os tomáis el café todos los días a contarle que lo que tiene en la barra no es un muffin


Sobre el autor

David Miralles

Desde las tierras planas