Ama al artista, y no su obra…

¿O era al revés? Sí, definitivamente era al revés. Pero claro, así queda mucho más de este siglo, donde los titulares de las noticias dicen muchas veces lo contrario de las propias noticias (clickbait se llama, pero esa es una historia que deberá ser contada en otro post). Hoy vengo a hablar de artistas, de arte y de por qué no debemos pensar que el personaje y la persona que hay detrás son la misma. Y para muestra, un botón. Bueno, cinco.

WOODY ALLEN

A todos nos ha gustado alguna película de Woody Allen en alguna época de nuestra vida. Yo concretamente me declaro fan absoluto de la que seguramente sea la película menos Woody Allen de todas: matchpoint. Me fascina la historia de ese advenedizo de la alta sociedad interpretado por Jonathan Rys Myers. Otros prefieren Hannah y sus hermanas, La rosa púrpura del Cairo o Misterioso asesinato en Manhattan.

Sin embargo nadie menciona que Woody Allen, el amistoso judío feo, pequeñito y amante del jazz tiene denuncias por abusos sexuales sobre la hija adoptiva de su mujer, Soon Yi, con la que se casó al llegar a la mayoría de edad, y también con la hija de ambos, Dylan Farrow, que contó sus experiencias en una terrorífica carta publicada en El País allá por 2014. La denuncia fue retirada por la propia Mia Farrow, que no quería ver a su hija expuesta en la picota pública.

Pero bueno, siempre nos quedará Match Point.

 

PHIL SPECTOR

El padre del “Muro de Sonido”. A poco que te interese la música, sabrás que Phil Spector ha sido uno de los productores más influyentes del siglo XX, con sus canciones producidas en múltiples capas, que daban densidad a la música. Ike & Tina Turner, Los Beatles, Leonard Cohen, Ramones, The Ronettes, Ben E. King. Casi nadie, vamos.

Lo que no se comenta tanto es que el señor Spector tenía muy mal perder con las mujeres que no accedían a acostarse con él. Claro, era un productor de renombre, millonario, y no podía enteder la razón para no encamarse con semejante buen partido. (yo de hecho miro las fotos en google imágenes y tampoco me lo explico). Tenía por costumbre amenazarlas con una pistola hasta que accedían, y lo hizo en un mínimo de cinco ocasiones. Hasta que en 2003 se le fue de las manos del todo, y Lana Clarkson falleció.

Como decían las Ronettes, Be my baby. A lo que yo añado “Te guste o no”. ¿A que ahora la cancioncita suena de otra manera?

WILLIAM BOURROUGHS

¡Menuda pieza el amigo Bourroguhs! Y vaya apellido difícil de escribir, por cierto. El padre de la contracultura, el movimiento beat, alma gemela de Jack Kerouac, escritor de obras magníficas como Yonqui, Queer o El Almuerzo Desnudo, mi favorita. Todo un referente para las generaciones de los 60, 70 y 80. Pero claro, quien escribe sobre drogas y sus efectos porque las ha consumido tiene malos viajes, y en uno de esos malos viajes el amigo William se puso a jugar con su mujer a Guillermo Tell y una pistola, con la conclusión de que los sesos de aquella terminaron espachurrados contra la pared.

Aquí podéis ver el trailer de la película de David Cronenberg donde se cuenta el proceso de escritura de el Almuerzo Desnudo y se puede escuchar al artista.

LANA TURNER

Sí, sí, también hay mujeres que la lían parda. Y ahí tenemos a Lana Turner, actriz de películas tan importantes como El cartero siempre llama dos veces (1946), Cautivos del mal (1952) o la espectacular Vidas Borrascosas del 57. Rubia, elegante, sensual, un mito erótico de su época y de las siguientes. Una vida plagada de éxitos, fama y reconocimiento. Pero como todo lo que brilla tiene su lado oscuro, Lana también lo tenía. Durante una discusión con su amante, Johnny Stompanato, la hija de la Turner decide cargárselo para de deje de maltratar a la madre. Un filón para la prensa del corazón del momento, que ríete tú del Sálvame de ahora. Lo mejor: durante el juicio se airearon las tendencias sadomasoquistas de la estrella.

Lana Turner

SID VICIOUS

¡La droga, qué mala es! La noche del once de octubre del 78, un recepcionista del hotel Chelsea de Nueva York, recibió una llamada de Sid, hasta arriba de todo, diciendo que “le había pasado algo a su novia”. A la mañana siguiente la encontraron apuñalada en la bañera de la habitación, con Sid diciendo que no recordaba nada de lo que había pasado. Durante el juicio, a pesar de mantener su inocencia al principio, se derrumbó y confesó que la había asesinado él. Todo un angelito.

sid vicious

Ahora bien, mi pregunta para ti, que has llegado hasta este punto, es: ¿hacen las vidas de los artistas que su obra tenga menos valor? ¿Dejan de ser las películas de Allen impresionantes? ¿Debemos dejar de escuchar las canciones de Phil Spector por ser un violador? ¿Debemos separar la obra del artista? ¿o no?

Ahí lo dejo…

9 comentarios en “Ama al artista, y no su obra…”

  1. ¿Le permitimos a los artistas lo que no al resto de seres-normales-de-andar-por-casa? ¿Picasso será recordado alguna vez por ser un genio machacando psicológicamente a sus amantes? ¿Hay que permitir a ciertos directores de cine sus comportamientos con los actores porque así vemos grandes obras de arte en la pantalla?

    1. Esas son exactamente las preguntas que yo me hago. Me gustaría saber si por ejemplo el ayuntamiento de Oviedo pondría una estatua al pederasta de ciudad lineal y la gente se haría fotos pasándole el brazo por el hombro.

      1. C. del Palote

        Hombre, mal ejemplo ese!! El pederasta no ha hecho nada digno de admirar. La Pantoja sería un referente mejor. Ahora en serio, difícil dilema, lo que si tengo claro es que independientemente de lo que sea el artista si la obra es buena, es buena, otra cosa es que tú la consumas por ética. De todas maneras este debate se intensifica sobre todo con artistas que comparten tu espacio temporal, porque nadie se preocupará seguro si ese artista es de otro tiempo, que a saber como era Baudelaire. Lo que está claro es que la justicia debería ser igual para todos y si se comprueba que el acto es punible pues tendrá que serlo. Te suena esto??

        1. De hecho Baudelaire es un ejemplo estupendo, porque abandonó la poesía y se dedicó al tráfico de armas. Es un poco como el cartel de Narcos en la puerta del sol en navidades, ¿te acuerdas?

          1. C. del Palote

            Jaja, y quién se acuerda de las pistolas de Baudelaire?? La he pegado y ha sido de forma totalmente inconsciente.

  2. Pues este el el debate en mi cabeza que seguramente ha ocupado más tiempo con mis neuronas. A mí me gustaría separar una cosa y otra, pero me cuesta (y no creo que lo consiga) quitarme el lema de que no hay estética sin ética. Por cierto este tema va a estar de plena actualidad como le den el oscar a Casey Affleck tras las acusaciones de acoso.

  3. C. del Palote

    Esto como los derechos de autor, los malos actos de los artistas caducan a los 50 años.

  4. Yo soy muy pragmático. Si el artista es un delincuente no me interesa lo que hace. Si he disfrutado con su obra y me intereso por su trayectoria y veo q es un/una hijxdeputx dejo de consumir sus productos. Hay gente maravillosa q hace cosas estupendas como para perder el tiempo con malas personas.

  5. FakePlasticBoy

    Maravilla de post. Eso de entrada.
    Para mí también el que planteas es un dilema para el que no encuentro respuesta.
    A veces pienso que si no fuera por la locura de ciertos creadores no disfrutaríamos hoy de cientos de obras maestras en todas las disciplinas. Es como si necesitásemos que otros bajaran al infierno para contárnoslo en forma de libro, película o canción. Y luego bien que nos gusta reconocernos en el arte y en ese lado oscuro que otros han vivido y materializado en una obra de arte. Cualquier creador (bastantes de ellos) te dirá que no se puede hacer arte auténtico de algo que no has experimentado. Evidentemente, no hay que llegar al abuso sexual o al asesinato, pero muchos coquetean con esos instintos porque «alimenta» su arte. Que Almodóvar presiona a sus actores hasta la neurosis para sacar lo mejor de ellos es vox populi y muy discutible. ¿Que con ello obtiene a cambio algunas de las mejores interpretaciones del cine de las que disfrutamos todos? eso ya depende de lo que cada uno esté dispuesto a tolerar.
    Lars Von Trier tiene fama de sacar de quicio a sus actores. Melancholia estaba escrita para Penélope Cruz y ella, por recomendación de terceros, decidió, a pesar de ser un papelón, no pasar por ese trance.
    El caso que más me ha conmocionado recientemente es de la «violación» de Maria Schneider consentida y acordada por Bertolucci y Brando durante el rodaje de El último tango en París.
    Aquí te dejo el video que pone los pelos de punta y amplía aún más el debate que propones:

    https://www.youtube.com/watch?v=021jNOEVytQ

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