De Will Smith, Premios Oscar y la madre que me parió

A mí, si te metes con mi madre, te falta campo para correr.

 

Eso es lo primero que se me ocurre con la pantomima de los premios Óscar, donde un cómico en franca decadencia, que no ha entendido que ahora ya no todo vale, se ha metido en un berenjenal justo cuando el pavo que maneja el delay de los treinta segundos estaba en el baño y su suplente se había escaqueado para echarse un piti. No quiero decir yo con esto que la cosa estuviese guionizada, ni mucho menos, válgame dios, que solo soy una marica de provincias que de tele sé entre nada y menos nada. Pero luego, como te bombardean con un montón de información y de memes durante veinticuatro horas, cuarenta y ocho si nadie la caga antes, que bastante ya tenemos con lo que tenemos, pues te da por pensar en varias cosas. Y piensas en que si Will Smith no hubiera sido Will Smith, un tío que probablemente sea el paradigma del buen rollo easy going, pues a lo mejor los guionistas no se hubieran atrevido a hacer la bromita. Que también hay que decir que Chris Rock lleva buscando las vueltas a Will Smith un montón de años, esto no viene de ahora. Pero claro, si yo fuera Smith no la liaría en los Óscar. Y luego están las últimas películas de Smith, que se ha creado un papel de señor de mediana edad de buen rollo que le encasilla más de lo que estaba antes (si eso era posible). Y luego piensas que si en vez de meterse con Jada Smith (que a mí me da que tiene bastantes arrestos para defenderse ella solita y no necesitar de su marido) se hubiera metido con alguna otra no hubiera salido tan guay. Y luego está el tema de las feministas y de los machistas y de los pesados de los límites del humor, que si te ríes o no te ríes (me remito a la primera frase de este post) Y te da por pensar ¿No será, amiga lectora del atroz, que nos la han metido doblada una vez más?

 

Te dejo un meme, el que más gracia me ha hecho de todo esto. Y luego ya preguntas a Espinosa de los Monteros como hace para vivir con el salario mínimo, ahora que le han embargado la nómina.


Sobre el autor

Hilde

Soy hipocondriaco, paragnósico, ateísimo y me tiro pedos.