Más literatura: Crítica de Cine para un Cadáver

Continúo devorando libros, creo que este que acabo de terminar -sin ser yo de llevar cuentas estrictas- completa la docena desde que comenzó este 2022 año que, según dicen unos amigos, tiene pinta de ser ‘el mejor de la trilogía’ dadas las burradas estamos viviendo. No es mi intención comentarlos todos, tan solo aquellos que me han aportado algo más que unas horas de entretenimiento.

Chascarrillos aparte, quiero hablaros de la novela que acabo de leer y me ha gustado bastante. Se titula ‘Crítica de cine para un cadáver’ y es de un autor que no conocía: Yeroboam Perdomo Medina, Yero. Lanzaroteño que cuenta con varias obras en su haber. Luego os hablaré más de él.

Como viene siendo casi una constante en mis últimas selecciones literarias, se trata de una historia LGTBIQA+ pero con un punto de vista distinto: como de novela negra.  Los hechos transcurren en una caótica y abigarrada ciudad costera que se adivina junto al Mediterráneo por los nombres de los personajes pero cuya ubicación real nunca llega a ser desvelada.  El marco temporal se sitúa, mas o menos, en la mitad en los años 90’s del siglo pasado y los protagonistas son de clase media.  La afición por el cine clásico es uno de los hilos conductores: Vértigo, Rebelde sin Causa, La Ventana Indiscreta y Psicosis se trenzan con el argumento en torno a una vieja sala de proyecciones que funciona como punto de encuentro entre otras cosas.

Procuro tener especial cuidado y trato de eludir detalles para salvaguardar la trama de la historia. Eso si, debo comentar algunos matices: la manera de relacionarse durante aquellos años en los que la telefonía móvil no estaba tan extendida como ahora y, por supuesto, las redes sociales y otros medios aun no existían, hacia que las personas interactuasen de una manera mucho mas directa: o tratabas cara a cara o no había posibilidad de relación ninguna.  Bueno, si: estaban las páginas de contactos de los periódicos y revistas, pero no para algo inmediato.  Si querías pasar un buen rato no tenias más remedio que acudir a ciertos sitios.  Al mismo tiempo, este tipo de contactos implicaban riesgos verdaderos al suceder, muchas veces, en lugares remotos sin apenas posibilidad de conseguir ayuda en caso de emergencia. Además, el pavor ante el VIH aun estaba muy presente.

En este caldo de cultivo, los tres protagonistas principales y todos los secundarios viven una serie de situaciones que mantienen al lector en vilo y casi se podría decir que apenas hay momentos tranquilos porque siempre subyace una tensión que lo electrifica todo.  Yero, ha sabido transmitir muy bien, por ejemplo, lo potente y cargado de intención que puede ser un simple cruce de miradas durante un paseo. Todo esto en una sucesión de acontecimientos que se intrinca según avanza la historia creando una compleja danza de sentimientos encontrados:  represión, cariño, obsesión, deseo, ira, dolor, amor y muerte que hacen crepitar muchas de sus escenas.

El propio autor ha escogido una frase para expresar la esencia de su historia: “Quien te iba a decir, bello muchacho, que hoy ibas a morir”. No ha podido elegir mejor.  Desde luego me parece una obra muy recomendable.

Como os decía al principio, Yero nació en Lanzarote donde comenzó a estudiar Filología Inglesa en La Universidad de La Laguna.  Abandonó la carrera para, mas adelante estudiar Arte Dramático  en distintas escuelas de Barcelona y Madrid, donde reside actualmente dedicándose al ámbito sanitario. Precisamente sus experiencias en una residencia de mayores le llevaron a escribir ‘Adela se escapa’.  Entre sus otras obras están ‘Treinta años de Ansiedad’ poemario que nació producto de sus luchas contra ese mal que a muchos nos afecta y ‘Caleton Blanco’ que se inspira en una misteriosa playa de su isla natal.   

Por terminar: la obra ha sido autoeditada en Libros Indie, la podéis encargar en la propia editorial, en vuestra librería de cabecera y también en Amazon.

Si queréis saber más sobre Yero solo tenéis que seguir su IG 

 


Sobre el autor

DMalignus

No te pases de Lista, que te vas a Diego de León......