«Friends»: crítica a la crítica

 

Seguramente, si estás vivo y tienes algún tipo de contacto con la vida 2.0, te habrás enterado que, este jueves se estrenó el tan esperado regreso de “Friends”… Si has pasado estos días por el planeta Tierra sin tener ni idea, o estás muerto por dentro o no tienes wifi, conexión a internet y, por la misma regla de tres, tampoco estás leyendo esto.

Independientemente de que, a los fans, nos han vendido gato por liebre (pero ¿quién en su sano juicio esperaría una temporada completa 17 años después y con el mismo tirón?), el Friends Reunited juega en todo momento con el factor nostalgia, mezclado con un “Así se hizo”, ciertas gotas de testimonios a lo Alcohólicos Anónimos y apariciones estelares de gente que, ni nos va ni nos viene… ¿Qué pintan Lady Gaga o David Beckham más allá de ser un alter ego de nosotros mismos, de darnos cuenta que hasta los famosos pueden ser fans?

Es una trampa, un caramelo envenenado… En el que yo caí desde el primer segundo. A los diez minutos de empezar, estaba llorando igual que medio casting al entrar en los decorados del apartamento de Monica. El que suscribe hasta tiene un marco dorado en la mirilla de su piso. Si… Yo confieso…

PEEEEERO… volviendo al primer párrafo, si estás vivo y te has pasado por Twitter, Instagram o te ha llegado algún meme, te habrás hartado a ver cosas como esta:

 

 

Que están mayores, estropeados, algunos con las caras ¿destrozadas? Por la cirugía… Vamos por partes.

La serie estuvo en antena desde 1994 a 2004, y, gracias a las plataformas digitales, parece que (si no fuera por ciertos estilismos de la primera temporada) se rodó hace un par de meses. Porque sigue ahí. Presente. En tu día a día. Así que, la sorpresa de darte cuenta que Joey está más fondón y peina canas (yo te diría que está más empotrable ahora, fíjate) o que Ross se parece un poco a un bulldog es mayúscula. Bien. Busca una foto tuya, que coincida con la época de emisión. Ponte delante del espejo. Mira la foto, mira tu cara… ¿Estás igual? No. ¿Y por qué tú tienes derecho a envejecer y ellos no? ¿Por qué son una idea en tu cabeza y las ideas no pueden marchitarse?

Las que peor parte se han llevado en los comentarios, han sido ellas tres…

 

 

Jennifer Anniston tiene 52 años, Courtney Cox, 56 y Lisa Kudrow  va camino de los 58. OJALÁ LLEGUES TÚ A ESTAR ASÍ DE ESTUPENDE MÁS ALLÁ DE LOS 50, QUERIDE. Edadismo (o «ageism» si lo prefieres), y si te dedicaras al mundo del espectáculo y tu físico fuera tu tarjeta de presentación, a lo mejor también habrías recurrido a la cirugía o al bótox en un momento de tu vida. Como me comentó un amigo, al hilo de una discusión parecida, ni son grandes artistas de la interpretación ni son La Garbo, por ejemplo… De acuerdo, Meryl Streep solo hay una… Y La Garbo se retiró CON 36 AÑOS PARA QUE NADIE LA VIERA HACERSE MAYOR.

Creo que, por puro egoísmo, se merecen un respeto, ya que todos llegaremos, mejor o peor, a esas edades… La única diferencia es que tú no vas a tener a MILLONES DE PERSONAS juzgando cada pliegue de tu cara arrugada.

 


Sobre el autor

skyzos

No sabe si coger los hábitos o remangárselos.