Un giro positivo pese a todo

Joe Biden, el hombre que sacó de la Casa Blanca al sucio mostrenco, gordo y rosado está dando claroscuros. Como buen gringo de pura cepa debe adorar la guerra y tan solo 36 dias después de su llegada al despacho oval ordenó un bombardeo en Siria. Mal. Muy Mal.

Pero por otro lado debe estar haciéndolo muy bien cuando la curia católica de su país se ha planteado algo tan grotesco y anticuado como la excomunión.  Suena terrible ¿verdad? como una sentencia de la Inquisición. No obstante os preguntaréis ¿Qué le importará a Biden ser privado del sacramento de la comunión? Pues bastante -digo yo- porque, aparte de ser demócrata, también es cristiano practicante.

Y entonces ¿qué demonios ha hecho este anciano demócrata y católico para echarse encima a los obispos de EEUU? Pues algo tan terrible como declararse a favor de los derechos LGTBIQ y del aborto legal. Si, los mismos miserables hipócritas que hacen lo imposible por ocultar la podredumbre de su secta, los que miran para otro lado cuando aun se producen abusos paidófilos en sus sacristías se rasgan las sotanas ante una declaración de intenciones así de necesaria.

No es que este señor sea santo de mi devoción, sobre todo cuando ha vuelto a servirse de sus soldaditos para matar gente, pero debo reconocer lo bueno también, y el solo hecho de poner a hervir a la santa iglesia pederasta de su país, apoyando abiertamente algo tan fundamental como estos derechos merece que hablemos medio bien de él.

A la iglesia le deseo lo que llevan siglos eludiendo: justicia y disolución.


Sobre el autor

DMalignus

No te pases de Lista, que te vas a Diego de León......