¿Es necesaria la perfección para ser un dios? Pues claro que NO

Se acerca el cambio de estación y empiezan a notarse sus efectos, además la luna afecta en cualquiera de sus fases en estas temporadas. Nací en primavera y a mi me perturba especialmente aunque mi trastorno sea constante.

Hace tiempo que no lo hacemos, así que vamos a hablar de hombres, de chulazos para que nos entendamos. ¿Sabéis una cosa que siempre me ha puesto muy muy mala? Pues esos detalles que, lejos de restar perfección a la belleza masculina, acentúan su intensidad logrando un efecto demoledor. Hablo de un leve estrabismo, de unas piernas ligeramente combadas, las orejas despegadillas…. Cosas así.
Además, por experiencia (ejem) puedo afirmar que un hombre que bizquea o tiene las piernas un poco arqueadas es debido a que le pesa mucho el…. asunto.

Así que vamos con ello, voy a hacer un top 5 con esos hombres a los que arrancaría la ropa a zarpazos.

El primero de la lista es Russell Tovey.

Es el prototipo de chico compacto: de estatura media (177 cm.) y cuerpecito para el pecado sin caer en el exceso de musculatura. Unos ojos muy azules y ese aspecto de malote que tanto nos pone a muchos. Pero su punto diferencial esta en sus orejas…. Obscenamente despegadas, invitando a ser utilizadas como asideros para justo eso que estas pensando. Es una pena que tenga novio aunque, la verdad, el chico no es tonto y se ha juntado con Steve Brockman un pedazo de jugador de rugbi que quita el hipo. En cualquier caso las fantasías quedan servidas.

Nos venimos a eshtepaish para fijarnos en Quim Gutierrez.

¿Es feo? ¿Es guapo? ¿Qué es? los prototipos están para saltárselos y el caso de Quim es un cúmulo de excepciones a los cánones: ligero estrabismo, diastema, orejas grandes y separadas… Lo que sucede es que tiene un toque desaliñado y una manera de mirar que hace vibrar el aire allá por donde pasa. Además tiene un metrochenta de cuerpazo cubierto de vello capaz de marear al mismo Discóbolo haciéndole perder el frisbee. ¿Qué no es para tanto? Pues oye, mirad bien y me lo decís….

Ahora vamos a por alguien más entrado en años: Mark Ruffalo.

Maduro, sencillo. Todo un daddy cincuentón casado y padre de tres hijos, con las sienes plateadas y un toque en la mirada que te hace querer ir con el cuándo, cómo y dónde diga para hacer lo que más le guste. Tiene una gran carrera cinematográfica en la que no ha descartado nada como, por ejemplo, el papelón gay tan impresionante que hizo a las órdenes de Ryan Murphy en ‘The Normal Heart’ Pero uno de los que mas me han gustado siempre ha sido el del atormentado doctor Bruce Banner y su yo mas salvaje: el irascible vengador verde. Si, ha hecho muchísimas mas películas, en todas ha estado estupendo y en el papel de Ned Weeks te lo comerías sin respirar, pero ese Hulk tan sobredimensionado en todo…. Quien no haya dejado volar la imaginación sobre lo que esos pantalones a punto de reventar esconden que venga aquí y me lo diga a la cara….

En cuarto lugar otro treintañero para no perdérselo: Jonathan Bailey.

Creo que ya hablamos de el en esta entrada pero no por ello debemos permitir que pase desapercibido. A simple vista es un niño bueno de manual que parece no tener nada especial: un actor de reparto sin más. Pues nada de eso. Aparte de esas orejas que le dan un toque pícaro solo hay que ver su papel como Anthony Bridgerton en la serie homónima de mucho éxito y dudosa calidad para darse cuenta de la capacidad de seducción que tiene. Y es que resaltar entre tanto guapo de manual solo es posible teniendo luz propia, y Bailey tiene mucha. Yo me lo llevaría al baño como si fuese el móvil para repasar todos y cada uno de sus recovecos.

Por último vamos a por esta especie de ídolo hawaiano que es Jason Momoa….

Tiene una presencia de tal intensidad que corta la respiración. Todo en él resulta excesivo pero armónico, no es uno de esos cuerpos ultramusculados que parecen irreales. Posee el atractivo -y la calidad de piel- de los nativos de las islas del Pacífico con un magnetismo que se ve multiplicado por cien mil por causa de ese estrabismo tan particular, la cicatriz de la ceja (conseguida en una pelea en un bar) y los tres lunares en el pómulo. Además parece que es un gamberro irredento con un grandísimo sentido del humor: uno de esos Leo a quienes el sol le rebosa por los poros. Me lo imagino diciéndome marranadas al oído y literalmente me derrito.  Pero, a ver ¿tu te resistirías si te dijera ‘ven aqui‘?

No descarto continuar con otros cinco, pero estaría bien que confesarais cuales son esos dioses imperfectos que os ponen atómicas.


Sobre el autor

DMalignus

No te pases de Lista, que te vas a Diego de León......