Rimbaud en el infierno

No ha tenido mucha trascendencia en nuestro país la negativa de la familia de Arthur Rimbaud a ser enterrado en el Panteón de Ilustres de Francia. La iniciativa partió de un grupo de ministros e intelectuales franceses y Macron aceptó la propuesta que tuvo que frenar ante el no rotundo de los descendientes del famoso poeta del siglo XIX. Pero si te quedas aquí, verás como hay mucha tela que cortar en todo esto y voy a tratar de explicarlo.

Vaya por delante que soy capaz de reconocer la influencia gigante de Rimbaud y no solo como poeta sino como figura literaria y cultural en general, con gente como Patti Smith o Jim Morrison sintiéndose seguidores suyos a muerte. Su sombra es tan alargada que llega a nuestros días y sigue siendo motivo de noticia y polémica tantos años después de su muerte. De hecho, cuando se descubrió una foto inédita del poeta ya en edad adulta, volvió a armarse un buen revuelo en Francia, ese país en el que los debates intelectuales y culturetas son tan habituales.

Dicho esto, reconozco que me cuesta ser imparcial con él porque me cae como el mismísimo culo. No le niego ni un ápice de talento, pero no soporto el rollo de poeta maldito que tanto daño ha hecho y que tantos, tantísimos han intentado emular. En mi vida me he encontrado a mucho artista de medio pelo exultante de juventud que pretendía emular al poeta en malditismo y solo se acercaban a él en gilipollez, soberbia y presunción. No digo yo que Rimbaud defendiera eso, pero sí que muchos entendieron el malditismo como ser un hijoputa al que todo se le permite y mira, no.

¿Tendría la misma trascendencia Rimbaud sin la mitología creada alrededor de su relación tormentosa con Verlaine? Yo lo dudo. Primero porque Verlaine ya era alguien consagrado cuando conoció al chaval y fue él quién lo introdujo en los ambientes culturales e intelectuales de Paris, incluidos los editores que publicaron su obra. Reconozco que considero a Rimbaud  tan buen poeta como buen trepa, pero claro, es solo mi opinión personal. Además fue Verlaine el que inventó la etiqueta de poeta maldito años después, cuando rememoraba su relación con el jovencito Arthur. Pero sobre todo hay pocos artículos, tesis, películas que se resistan a hablar de Rimbaud sin ponerlo en relación con Verlaine.

Y ojo, que no seré yo quién defienda a Verlaine, que ya era alcoholico y maltratador antes de conocer al joven poeta que acabó por desquiciarlo y él llegó a pegarle un tiro hasta acabar en la cárcel dos años.Sus poemas eróticos son toda una declaración:

Glande, punto supremo
del ser
del amado.
Con temor, con alegría
reciba tu acometida
mi trasero perforado

por tu macizo instrumento
que se inflama victorioso
de sus hechos y proezas
y entre redondeces se hunde
con sus ímpetus alevosos.

Nodrizo de mis entrañas,
fuente segura
donde mi boca se abreva,
glande, mi golosina o bien
sin falsos pudores,

glande delicioso ven
revestido
de cálido satín violeta
que mi mano se enjaeza
con un súbito penacho
de ópalo y leche.

Es sólo para una paja
apresurada que hoy te invoco.
Pero, ¿qué pasa? ¿Tu ardor se impacienta?
¡Oh, flojo de mí!

A tu capricho, regla única
respondo
por la boca o por el culo,
ambos listos y ensillados
y a tu disposición
maestro invicto.

Después, néctar y pócima
de mi alma, ¡oh glande!,
vuelve a tu prepucio, lento
como un dios a su nube.
Mi homenaje te acompaña
fiel y galante.

 

 

Tras su relación, la carrera de ambos no fue la misma. Verlaine fue dando tumbos poéticos y Rimbaud nunca escribió más, siendo famosa su vida posterior por haberse casado varias veces o dedicarse al tráfico de esclavos

¿Y por qué estoy contando todo esto? Por las razones que ha dado la familia para evitar que enterraran al poeta en el Panteón de Ilustres. Iban a trasladar sus restos junto a los de Verlaine, que el asunto no podía tener más justicia poética irónica para dos personas que se amaron y odiaron tanto, condenados a yacer juntos para el resto de la eternidad. Pues bien; la negativa de la familia se fundamenta en esto que ha dicho la sobrina nieta del autor:

Si los dos poetas entran juntos en el Panteón, “todos pensarán ‘homosexuales’”, pero no es cierto. Rimbaud no comenzó su vida con Verlaine y no la terminó con él, son sólo unos pocos años de su juventud”

¿Cómo te quedas? Tendría güevos que hubiera comenzado su vida con Verlaine a la edad de cero años. Aparte de eso, el tono de ofendidita no puede ser más despreciable por toda la homofobia que hay dentro más de ciento tres años después de su muerte. Y volvemos a mi tesis de hace unos dìas, esa necesidad que tienen muchos de esconder el pasado homosexual de figuras ilustres como si eso fuera una mancha o un insulto a su memoria. Pues chica, si no querías que tu tío abuelo fuera considerado maricón, haber viajado en una máquina del tiempo y haberle impedido que se tirara a Verlaine. Sería bueno que alguien le dijera a la familia que borren todas las huellas de una relación que hasta la Wikipedia pone en primer termino.

Reconozco que toda la polémica tiene un aire irónico, casi sarcástico que me apasiona, porque por pura homofobia Rimbaud no entrara al Panteón de los Ilustres cuando su relación homosexual es inseparable de su figura, así que bien está si es lo que su familia quiere. Lo prefieren hetero antes que ilustre y la metáfora es tan espledorosa y brillante que casi me caigo de espaldas de la impresión. Maldito, pero no maricón.

Que así sea.

 

 


Sobre el autor

MM

Venida de otro Planeta, el Murciano más concretamente.