Los mejores programas de decoración de Netflix (Parte 1)

 

La decoración, el interiorismo para los finos y leídos… Esa pasión que nació el día que te compraste una lámpara de lava, que te hizo ponerla en tu habitación, junto con el emojicojín , que te llevó a convertir tu salón en un museo de Funkopop… No, no voy a darte lecciones sobre cómo decorar. El que esté libre de culpa sobre pecados estéticos, que tire la primera piedra. Pero si eres de los que no concibes un domingo sin desayunar con David y Hillary, si sufres por saber si <<van a amar o van a vender la casa>>; si los gemelos Drew han pasado a formar parte de tu elenco erótico particular, este par de entradas están redactadas para ti, querido enfermo mental.

 

Los mejores programas de decoración en Netflix según el libre albedrío del Sr. Skyzos: Top 10 (Parte 1)

TOP 7 Series de decoración y arquitectura en Netflix | Reformas LOEMA

  1. Minicasas de ensueño

Este es uno de los que menos me llama la atención, de todos los que he visto. Que sí, que el presentador tiene su cosa: algo entre un sugar daddy y Brooke Linn Hytes’ Male Version. Que sí, que el constructor está apretaíco como un taco de jamón, bien hecho, aunque en versión de bolsillo. Pero a ver, ¿quién quiere vivir en una casa del tamaño de un cuchitril? Bueno, básicamente son igual de grandes que el cuarto o estudio por el que pagas medio riñón al mes en el centro de Madrid…

Aquí el único problema sería encontrar a ese amigo que te deje clavar tus aperos de habitabilidad, en la finca que tiene en (inserte aquí cualquier estado de la América profunda). Lo más parecido en España es que tu primo, el que cría cerdos, te permita aparcar el remolque a cambio de que le limpies los detritos animales.

Check out “Tidying Up with Marie Kondo” on Netflix | Netflix, Watch tv  shows, Tv shows online

 

  1. ¡A ordenar con Marie Kondo!

Mira. No. ENE-O. NO. Soy un puto consumista. Tengo 200 cd’s aunque escuche música en el ordenador; otro tanto en dvd’s, a pesar de que me dé pereza ponerlos en el reproductor; taitantos libros que están en la estantería, pidiendo una oportunidad… PERO SON MÍOS. Me da paz, tranquilidad, me corro de gusto al mirar desde el sofá la librería… Como para deshacerme de mis cosas…

Sólo he podido ver un episodio, y ha sido suficiente: Maricoño va con su propio intérprete a la típica casa americana (de 3.000 metros cuadrados) para 4 miembros en la familia, que se les queda pequeña por toda la mierda que acumulan… Y ella les va a ayudar a superar esa mierda. A cambio de crearles un trauma con su método de cinco pasos, eso sí. El tan cacareado métido se resume en esta frase: <<si sostienes una pertenencia y te genera la misma felicidad que sujetar a un cachorrito, quédatela; si no, dale las gracias por la labor que cumplió en tu vida y deshazte de ella.>>

Darle las gracias.

A tu camiseta de la facultad.

Las gracias.

No se las das al panadero cuando compras un brioche, se las vas a dar a un trozo de tela…

Ah, y todo empieza hablando con la casa.

Imagina a la chinorri, la intérprete, el beefcake del marido y la recauchutada de la esposa, ahí en el salón, con cara de circunstancias, mientras Miss Saigón charla con elementos sustentantes y elementos sustentados… NIÑA, QUE LA CASA ES AMERICANA Y NO ENTIENDE JAPONÉS, ¿CÓMO TE VA A ENTENDER?

 

The World's Most Extraordinary Homes (TV Series 2017–2018) - IMDb

  1. The World’s Most Extraordinary Homes

Aquí la reseña del propio canal: <<El galardonado arquitecto Piers Taylor y la actriz Caroline Quentin, una enamorada de los inmuebles, recorren el mundo en busca de casas originales.>>

Bien, ya no hablo de si alguien conoce la obra de Piers Taylor (yo he tenido que recurrir a Google, y me he llevado una grata sorpresa, todo sea dicho), pero… ¿Caroline Quentin? Perdonad mi incultura, pero lo único que me suena de ella es este programa, donde trata de poner el contrapunto ¿gracioso? ¿humano? al tecnicismo de Piers, creando un personaje ODIOSO. Algo así como la peor Kathy Bates de «AHS» hasta el culo de brownies de maría regados, a base de bien, de Tolón Tolón; el licor de leche merengada. Sí, el de la botella con cencerro.

Las casas en sí… Enormes, fastuosas, monumentales. A precios prohibitivos (necesitarías tres vidas y veinte hipotecas para permitírtelas) e inhumanas (de esas típicas donde el arquitecto le dijo al dueño <<no, no puedes dejar nada tirado por ahí>>).

 

Get Organized with The Home Edit, now streaming only on Netflix | Container Stories

  1. The Home Edit

¿Has visto alguna película de cine adolescente, tipo “Caramelo asesino” o (sigh) “Chicas malas”? ¿Alguna vez te has preguntado qué habrá sido de esas zorras de taquillas, a qué se dedica la jefa del equipo de animadoras a sus treinta años? Si la respuesta es <<sí>>, aquí lo tienes. En esencia son dos callos que, un buen día, Regina George se limó de su pulgar izquierdo, crecieron, adquirieron personalidad, autonomía propia… Y montaron su negocio a través de Instagram.

Todo mono, todo muy cuqui, muy likeable

PERO EN ESENCIA  SE TRATA DE METER COSAS EN CAJAS.

METER COSAS EN CAJAS TRANSPARENTES.

EN PUTAS CAJAS TRANSPARENTES.

Y ya.

Lo que peor llevo, más allá de no descubrir las cuatro reglas que todo vertebrado conoce sobre ordenar un armario, es su displicencia al hablar. Su lenguaje pasivo agresivo, tratando de mostrar amabilidad y cercanía, pero que termina siendo un ataque velado, hacia ellas mismas o hacia el interlocutor. A no ser que sea famoso. Entonces, se convierten en un par de babosas lameculos que no dejarán de retroceder tres casillas en el juego de la autoestima. Eso y que el uniforme de sus trabajadoras sea un chándal de algodón negro, que las hace parecer croquetas de calamar con dos palillos, me saca de mis casillas. ¿Que lo recomiendo? Claro, algo hay que ver y criticar…

 

 TODOS los programas y series de decoración y diseño en Netflix | Moove Magazine

  1. Casas alucinantes (Amazing Interiors)

Frikada donde las haya, pero mira, para pasar la tarde con un café y que la única neurona que te quede con vida trate de despertarse, pues no está mal. El formato de cada episodio suele ser la construcción de una casa “peculiar” (por ejemplo, una casa flotante en el Támesis), aderezado con otros dos reportajes más de hogares tales como el de un israelí que vive en un acuario (casi, si nos atenemos al tamaño que tiene) o una localcoño americana cuya vida es de color rosa… Todo. Hasta el perro-patada que tiene lo tinta con remolacha para que vaya a juego con la peor pesadilla de una Barbie cincuentona lisérgica. Hay otros más normales, porque, quién no ha querido tener una montaña rusa en su jardín, una pista de skate en su sótano, su propio museo del terror… Ehm… YO.


Sobre el autor

skyzos

No sabe si coger los hábitos o remangárselos.