La apoteosis queer de Bright Light Bright Light

Bright Light Bright Light acaba de sacar un discazo y el mundo no se ha enterado. Otra vez. Es el precio a pagar por ser un francotirador musical independiente, dueño y señor de sus canciones y su carrera. Y su carrera, por ahora, está resultando de una solidez y una coherencia que ya quisieran muchas.

 

Pero con FUN CITY, vuelve a superarse. Nos ha regalado un disco conceptual dedicado a la cultura queer y sobre todo, a los garitos de ambiente de Nueva York y a una manera hedonista y a la vez nostálgica, de entender la vida. Pero sin bajar la guardia de la concienciación y el orgullo. Ocurre con la canción This Was My House.

“Esta canción es mi carta de amor a la comunidad LGTBQ+, cuyos espacios seguros han sufrido mucho en los últimos años, y más ahora en que todos han sido cerrados. Con este tema quiero dar las gracias a toda esa gente inspiradora del mundo»

Su primer vídeo rodado antes de la pandemia, es una buena muestra de ello, pues ha participado un montón de gente real de esos bares, desde camareros a activistas pasando por drags. Por cierto que los beneficios van destinados al Ali Forney Center de Nueva York, que ayuda a jóvenes LGTBI+ sin hogar.

En esta canción colaboran Niki Haris y Donna De Lory, dos de las coristas más afamadas de Madonna. Esto que te puede parecer una tontá, no lo es, porque el disco está lleno de colaboraciones de relumbrón que funcionan como una cadena para darle unidad y empaque al concepto. Y es que Rod Thomas convierte FUN CITY en el hilo conductor que explica la música que hemos escuchado en los garitos en los últimos cincuenta años, empezando por Sylvester:

Tecnopop, house, disco, homenajes que van de ABBA a Madonna y con el ansia de celebrar la amistad y los momentos que con apariencia de frívolos, se convirtieron en felices y memorables. Es muy probable que este sea el disco que Kylie hubiera querido tener para llamarle DISCO y seguramente, no será. Y entra en la maravilla de discos concepto en el 2020 que celebran la alegría de bailar, de Dua Lupa a Lady Gaga pasando por Jessie Ware.

Una fiesta musical que se llena de melancolía y nostalgia ahora que todo está cerrado. Ha sido premonitorio que estuviera grabado y saliera al mercado justo cuando más echamos de menos un buen baile borrachuzo al borde de la pista, en una celebración comunal, levantando los brazos y llorando mientras se baila. Y pone los pelos de punta.

Es un album que hay que escuchar entero, del tirón, para entender todo lo que contiene y el gran viaje por la memoria que nos propone el señor Thomas. Pero volvamos a las colaboraciones que hay mucha tela que cortar. Aquí participa Andy Bell de Erasure:

Aquí echa una mano Jake Shears de Scissor Sisters:

No sólo se deja ayudar por viejas glorias, que también ha pedido ayuda a estrellas emergentes y viene muy bien para ampliar tu radar musical más marica. Les presento a The Illustrious Blacks.

Grandes agitadores de la noche y con un album de fotos tan total que quita el sentío.

Y que hacen temazos como este:

Pues con ellos ha hecho el tema que más me gusta del disco. Un puto locurón este These Dreams.

Lo mejor de estas colaboraciones es que quedan coherentes y todos parecen haberse adaptado al concepto del disco y a la tonalidad vocal de Thomas, pero sin chirriar ni que resulte un remiendo, funcionando además como homenaje y pleitesía a todos los que antes hicieron música para el público marica. Pero es que encima, se lo está currando un güevo con los vídeos. El momento travesti tiene una gran subtexto de fondo que te encantará cuando llegues al final. Porque todos debemos ser como queramos ser.

O el momento pandilla, que a la vez es un homenaje a la cultura americana más hortera, pero siempre bajo una mirada marica universal.

En definitiva, que el mundo no se habrá enterado, pero este es uno de los mejores albumes del 2020 y al menos tú, tenías que enterarte. Ahora solo te queda disfrutar.


Sobre el autor

MM

Venida de otro Planeta, el Murciano más concretamente.