Najwa staqsesale de largo

 

Najwa saca nuevo disco. Vuelve con un trabajo llamado “Viene de largo”. Sí, tan de largo. Hace cinco años de “Bonzo” con Carlos Jean y 6 desde “Rat Race”. Entre aquellos dos y este quedan personajes tan icónicos como Lila de “Quién te cantará, tan hijosdeputa como Alicia Sierra en “La casa de papel” o tan icónicamente hijosdeputa como la gran Zulema Zahir de “Vis a vis” (ganas de verla retomar el papel en la temporada final, muchas no, muchísimas.) Además, se ha permitido el lujo de hacer una versión del himno antifascista italiano, “Bella ciao”.

 

¿Que la expectación era grande? Desde luego. Y no era para menos después de escuchar (y ver)  el elegante “Lento”, primer single de su nuevo trabajo, sacado con bastante antelación, creando un hype que no parecía que fuera a ser falso.

 

El poder de la televisión es enorme. Hace que artistas que llevan décadas trabajando sean descubiertos para el nuevo público, me viene a la mente medio reparto de “El Ministerio del Tiempo” (Jaime Blanch, Juan Gea o Francisca Piñón); y es el caso de Najwa Nimri y su sosia Zulema. Como si los papeles que hizo en su día con Calparsoro, Medem, Salazar o Amenábar, no existieran; como si carrera musical en solitario o acompañada se hubieran olvidado o, al menos, enterrados. Sí, soy fan. Me encanta su filmografía, su manera de hacer carne clichés en guiones, de convertirse en una figura clásica del cine negro frente a Eduardo Noriega, de poder mostrar esa mirada de animal atrapado en “Salto al vacío”, la ternura del primer amor “Los amantes del círculo polar” o la de una madre real/irreal en “Lucía y el sexo”… O ponerte los pelos de punta en “Quién te cantará”.

 

Así que, me compré “Viene de largo”. En una promoción de preventa, donde lo recibías firmado y dedicado por ella… Llegó a casa. Aunque antes llegó la advertencia, por parte de la empresa distribuidora, que venía firmado.

Por fuera.

En el plástico.

Ese que envuelve el cd.

Y que hay que romper para poder abrirlo.

Y escucharlo.

Porque esa es la idea.

Escuchar un disco que has comprado.

CON.

TO.

DO.

SU.

CO.

ÑO.

Así que, imaginad mi cara cuando me encontré ese panorama… Primer cabreado, luego partiéndome de risa ante la idea de imaginármela tirada en el suelo de la discográfica, armada con un rotulador indeleble, firmando ejemplares sin desprecintar…

 

 

Después de superarlo, de abrir el CD, recortando la firma y metiéndola entre carcasa y bandeja interior (no se me ocurrió otra idea mejor), me decido a ver el arte de la maquetación, algo kamikaze pero acorde con las canciones en sí. No lleva las letras, pero como otros artistas (¡hola, Madonna!), así que, a buscarlas en la red. Y lo más extraño de todo: ni una referencia a la autoría ni a la producción de ninguna de las canciones. Nada. Y lo siento, pero es que yo soy hasta de leerme las dedicatorias interminables a la familia, al gato, al panadero de la esquina… Me faltaba algo. No sé si ha sido totalmente intencionado, o si había algún problema al respecto. En la entrevista que concedió a Jenesaispop hacía referencia a que no podía desvelar el nombre de los productores. Ok, vale. Pero imaginaba que era ANTES de su salida comercial.

 

Pero vamos a lo que nos interesa. ¿Qué tal las canciones, Skyzos, que nos llevas danto la tabarra más de 500 palabras y no has dicho nada de ellas? ¿Mi humilde opinión? Me encanta. Es un puro divertimento, y se agradece. Harto de que haya artistas que se tomen tan en serio a sí mismos, que terminan aburriendo, en estos tiempos oscuros que nos ha tocado vivir, es más que necesario un pop luminoso, o propuestas como que te dejan picuet como “Viene de largo”.

 

¿Picuet? No debería, que Najwa lleva bebiendo de fuentes tan diversas como Bjork, Massive Attack, Portishead, Cat Power, La Mala Rodriguez… o el trap. Como ahora. Letras afiladas (impagable la canción que da nombre al disco, <<Sigo siendo hater/Aunque me entre flojera>>), ritmos pausados con una piza de reggeaton pasado por el filtro oscuro del triphop (“Más arriba”), acentos latinos (“Güija”, “No tengo miedo a llorar”) y destellos luminosos al más puro estilo crying at the discotheque (“Madrid vacío”).

 

¿Que pasará a la posteridad? ¿Para qué? Si lo que queremos es movernos, bailar, que este fin del mundo se nos pase lo más agradable que podamos. Y “Viene de largo” ahí cumple las expectativas con creces.

 


Sobre el autor

skyzos

No sabe si coger los hábitos o remangárselos.