Freemasons, tocados por los dioses

Freemasons son dos DJ y productores británicos que durante años han hecho remezclas de canciones a algunos de los artistas más famosos e importantes de la música mundial. Llevan el nombre del pub de Brighton que había cerca del estudio donde el dúo comenzó a producir en el 2005. Lo de Brighton no está de más recordarlo porque ellos han hecho proselitismo de la ciudad, de la que cuentan que tiene uno de los ambientes más fiesteros y guays de toda Inglaterra.

Rusell Small y James Wiltshire no es que sean muy prolíficos que digamos, porque se toman su tiempo para sacar sus propios discos llenos de house fresco y bailón  o de las remezclas que les hacen a otros, Tanto tiempo que pueden pasan muchos meses y a veces solo han hecho una por año, pero claro, es que también se hacen sus sesiones pinchando y repartiendo  enseñanzas a quienes los quieran escuchar. Pero la cuestión es que siempre merece la pena. Su estilo se distingue a la legua porque apenas tocan las canciones o cambian su estructura, ellos son más de sutilezas que consiguen adecuar a la pista de baile lo que antes sólo podía escucharse en un sillón. Lo hacen de tal modo que siempre da la sensación de que mejoran la versión anterior y que la produccíón previa que tenía no era la adecuada. Además son muy aficionados a violines y arreglos orquestales, demostrando un gusto exquisito que los aleja de subidones cutres, matracas ruidosas y demás defectos de la música dance. Lo suyo es de otro mundo y aquí dejo cinco tesoros como demostración de lo que digo. Elegir sólo cinco me ha costado una barbaridad, que tampoco quería matar a nadie de una sobredosis.

THE ONE (Kylie Minogue)

 Que LA Kylie hace mucho tiempo que perdió el sentido comercial y de la oportunidad está bastante claro, como se demuestra a la hora de escoger singles y The One es un ejemplo claro. El gran temazo del disco «X» (2006) salió como cuarto single y ni su grandísimo vídeo sirvió para que la canción tuviese relevancia comercial y con razón. Pero ahí estaban los Freemasons dándole su toque más acelerado y rítmico que consiguieron que a todos nos suene mucho más (y mejor) su remezcla que la original.

UNINVICTED  (feat Bailey Tzuke)

En el 2007 se fijaron en un temarraco que Alanis Morrissette había incluído en la BSO de la peli City of Angels y llamaron a Bailey Tzuke, para que lo hiciera con una voz más aguda y otro carácter. Le quitaron a la canción todos los arreglos hinduorientales con un poco de acelerón y potenciaron el sonido de violines que marcan el ritmo. Es sí como consiguieron un clásico de la pista de baile.

NIGHTCALL (London Grammar)

La original era de Kavinsky y estaba incluída en la BSO de Drive, esa maravillosa colección de canciones que fue un auténtico bombazo (para se BSO). London Grammar hicieron su versión con su rollo láaaaaaaguido y pausado. Los Freemasons supieron ver su potencial como pelotazo para la pista y lo convirtieron en un éxito para Ministry of Sound, que hacía siglos que lanquidecía. La canción es una puta maravilla de llorar en la pista mientras bailas.

BITTERSWEET (Sophie Ellis-Bextor)

Ay que tiempos aquellos donde la británica no iba de artista madura y sólo se dedicaba a sacar un pelotazo tras otro. Con Freemasons trabajó en más de una ocasión y siempre con resultado sobresaliente porque se sientan bien. Además de Heartbreak,(seis millones de visionados, ojo)  a mí me gusta especialmente Bittersweet (2009), una maravilla de más de nueve minutos que aún hoy suena moderna y bailable. Nectar para la pista.

EURYTHMICS (Here comes the rain again)

Como la música que hacen es intemporal, no extraña que recurrieran a los ochenta para llevarse uno de los temazos incontestables de la pareja Lennox-Stwear al 2009. Aquí vuelven a aprovechar los arreglos orquestales para que el cambio sea muy leve y sin embargo, ya se puede bailar y llega un momento que la original te suena demasiado paradita. Aunque lo parezca, no se trata de poner un chunda chunda de fondo y ya está. Ojalá fuese tan fácil.

 


Sobre el autor

MM

Venida de otro Planeta, el Murciano más concretamente.