Salvador Tóxico nos vuelve a hechizar

Llevo escuchando este disco sin apenas descanso desde que lo publicaron en plataforma digital el pasado 6 de enero. Es un regalo de reyes muy difícil de superar.
Habíamos disfrutado de algunos adelantos desde este verano, cuando presentaron CSOH+H2 y nos hicieron bailar. Luego llegó Serpiente Terciopelo, que nos envenenó vivos, y un sutil Laboratorio Espacial, mano a mano con Nos Miran. Con todo esto trataron de darnos una pauta para imaginar cómo sería el resto del álbum.

Pequeña, muy pequeña porque nada nos podía haber preparado para temas como El Gran Volcán con La Bien Querida, La Llave Universal o Estrella Polar, sin desmerecer al resto, pues no tiene ni un solo punto débil.

Fiel a su estilo, las letras son suaves al oído pero contundentes para el alma, tanto que van fundiendo el corazón con el fuego sedoso que Javier Castellanos tiene en su voz. Según lo vas escuchando una y otra vez, te rodean nuevos matices, tonos y acentos que no habías apreciado la ocasión anterior y sientes como el calor te invade sin remedio.

La portada, con ese vapor rosa que lo llena todo de partículas incandescentes, no puede ser mas apropiada. Tritones, volcanes, estrellas y serpientes habitan este disco que muestra un trabajo muy cuidado, lleno de cariño. Se nota que está hecho con toda el alma.

Es por ello que no se comprende la decisión del sello discográfico al abandonar este proyecto a menos de un mes de su lanzamiento.  Pero esto no supondrá ningún problema porque somos muchos quienes seguimos al grupo y disfrutamos de su arte, y el número crece.

Enhorabuena Javier Castellanos, Chema Ruiz, Javier León y a todos los colaboradores (Manu Jimenez, esas letras que escribes son para comerte a besos) por haber creado esta obra. Gracias por hacernos la vida más bonita.

En suma: el mejor trabajo de Salvador Tóxico.


Sobre el autor

DMalignus

No te pases de lista, que te vas a Diego de León......