El gran directo de GLAS (en dos crónicas de dos ciudades)

                                            MURCIA

El primer concierto para estrenar su nuevo y flamante disco (ver crítica aquí) era en la sala REM, un clásico de las noches murcianas., Puntuales como si de ingleses se tratara, tuvieron el ojo de ir mezclando canciones de su primer EP con las novedades de su primer largo sin descanso, porque las transiciones entre una canción y otra eran parte fundamental del show (tal como lo son en el disco). Flipante es como consiguen trasladar al directo las nuevas canciones que suenan lustrosas, brillantes y orgánicas. Y es que pese a que su base es eletrónica, la incorporación del bajo, guitarra y batería al disco y luego al directo no puede resultar mejor y más cálido. Y claro, se notó. Desde el primer momento el respetable (que no abarrotaba la sala y no entiendo por qué) coreaba sus canciones a gritos y ellos no dieron posibilidad de un respiro. Temazo tras temazo con guiños incluídos (el de los Chemical Brothers es maravilla) van caldeando el ambiente hasta llegar a la recta final, con tres bombazos como tres soles que suenan a gloria y desatan la locura total como pocas veces has visto.

https://www.youtube.com/watch?v=HmxR8ww8It4

El concierto se convierte en una rave desenfrenada, en una locura colectiva llena de musicón y la sensación de que  ha sabido a muy poco, demasiado poco. Quiero concierto de ellos de dos horas, cada quince días. Quiero que nunca dejen de tocar y de sacar canciones buenas. Tras lo disfrutado, me da la impresión de que GLAS vienen a ocupar un hueco que ningún grupo español me llenaba. Aunque puedan estar en la onda de Dorian, Varry Brava o Miss Caffeina, saben dar un paso hacia delante y han conseguido tener personalidad propia a base de aglutinar referencias, sin que resulten obvias o una imitación. La sensación al final es que su directo demuestra una ambición artística que nos dará grandes alegrías. Y como siempre repito, espero que todos los festivales de este país les den una oportunidad, porque cuando los disfrutes no te quedará más remedio que hacerte muy pero que muy fan. Y sabrás de lo que hablo. MM

                                                                                                        MADRID

El nuevo disco de estos murcianos tan totales me costó digerirlo así, de primeras. Tanto guiño a Erasure, New Order, los PetShop y ese ligero aroma a OBK disfrazado de Depeche no terminaban de encajar en mi dura cabeza. Pero hice caso a mi amiga MM, que es una astuta con estas cosas, y oye: a la tercera la cosa encajó del golpe y los he estado escuchando de seguido durante más de una semana. El evento en la Sala Costello estaba anunciado par el sábado 30, y por poco me lo pierdo: tuve que hacer encaje de bolillos y venir directo de viaje al concierto, con todo lo que estaba cayendo para ir de noche por esas carreteras. Bueno, el caso es que tras tanto esfuerzo, iba muy necesitado de pasármelo bomba y no les pensaba consentir ni un solo fallo. Por poner una pega, diré que empezaron una hora tarde respecto de lo planeado y, mira: podía haber tomado el viaje con un poco más de tranquilidad. Pero lo que nos ofrecieron superó con creces cualquier esfuerzo y espera. Además, así nos dio tiempo a los cuatro amigos que asistimos a calentarnos con unos traguitos de esos que te hacen percibirlo todo mejor.

La Sala Costello es ideal para esta clase de directos: un antiguo subterráneo en bóveda de
cañón de esos tan típicos del Madrid del siglo XIX, que consigue disparar el sonido de tal
manera que te ametralla vivo. Abrieron con “Siempre Salgo Perdiendo” apisonándonos sin ninguna piedad.

Enlazaron tema tras tema sin apenas descanso como si fuese una sesión más que un concierto,
hipnotizando a todo el público. Como suele suceder, el técnico (Juan Mora) tuvo que ir ajustando el sonido al lleno total de la sala, abarrotada de gente gritando y cantando a coro, hasta conseguir una verdadera
maravilla. Tommy Roch nos fue envolviendo con su voz y su rollazo seguido por el resto del grupo de
manera impecable.

Estuvieron todos de Grammy pero ¡¡¡ese bajo, porlamordedior, que me lo Iba a comer!!! Fede Gas: molas muchísimo en escena. Paco Ganga hecho un pulpo sobre sus ingenios galácticos y Álvaro Carbonell volviéndonos locos a todos.

La sala se convirtió en un horno en el que nadie podía parar de bailar, saltar y cantar cada
temazo. Tocaron su último disco al completo además de los mejores cortes del trabajo anterior
y un cover de OBK. No sabría decir cuanto duró en total, pero está claro que se nos hizo muy muy corto. Nos regalaron tres temas de propina que fueron el postre ideal para una cena de gloria bendita.
Desde luego os habéis ganado a pulso mi devoción y voy a seguiros muy de cerca siempre.Gracias GLAS por una noche de hechizo musical. DMalignus

Fotos by @ElCobila