Malas noticias

A ti te pasará como a mí; que estás hasta el coño de votar. Otra vez nos toca pasar por las urnas y todo porque unos políticos ineptos son incapaces de pactar y ponerse de acuerdo para sacar un gobierno adelante. Qué rollo, jo. Además otra vez quieren asustarnos con que viene la ultraderecha, el lobo de VOX que después de todo, hace políticas muy parecidas a las que siempre hizo el PP y ahora Ciudadanos. Jo, qué molestia. Los va a votar su puta madre. Y tienes toda la razón. Ya no vale decir que en estas elecciones nos la jugamos. Pero tengo malas noticias, porque a partir de ahora nos la jugamos cada vez que haya que votar.

 Baja un poco del guindo sideral  en el que te columpias y déjame que te diga algo. Esto no son unas elecciones. Es una guerra. Y cada votación es simplemente una batalla más, que se podrá ganar o perder pero no define quién gana la guerra hasta que uno de los dos pierda definitivamente y para eso, aún queda mucho. Me dirás que te deje en paz, que tú no estás en guerra con nadie…¡Ay alma de cántaro!. El problema es que ellos sí que han emprendido una guerra contra ti. Si eres mujer, o te defiendes o te machacarán. Si eres inmigrante, o luchas o te comerán vivo. Si eres LGTBI, tus días de libertad pueden estar contados. Y si eres simplemente una persona con empatía, que no permites ni el abuso ni la discriminación ni las injusticias, prepárate a ver cosas que nunca imaginaste.

Pero ojo, que no sólo nos pasa a los españoles. Esta ola de mierda asola el mundo con tsunamis como Trump, Johnson, Salvini, Le Pen, Bolsonaro o Abascal. Imagina el hipotético caso que por maldita la suerte, coincidieran todos en el poder, gobernando en sus países y de pronto se pusieran de acuerdo en, por ejemplo, hacer campos de concentración para inmigrantes. O decidiesen rebajar las leyes de protección a colectivos que tiene como máximo exponente los delitos de odio. Imagina y échate a temblar. Porque todas estas olas anuncian que está al caer la tormenta perfecta, con una crisis económica bien gorda al acecho, con una populismo nacionalista cada vez más fuerte (que siempre se opone a otro populismo nacionalista de otro pais), con los medios y las redes sembrados de fake news que emponzoñan de odio, racismo y mentiras el cerebro del más pintado. 

Si después de leer esto te echas unas risas y me tratas de loca, tranquila que no me altero ni me escandaliza, porque ya estoy acostumbrado. Hace diez años que cual Cassandra, llevo avisando al pobre que me quiera oír que venía el neofascismo, que en España estaba a punto de conseguir escaños y tocar poder.  Y la gente se reía y me miraban como loco. Pues ya está aquí. Ahora te digo que jamás pensamos que veríamos campos de concentración donde separaban a padres de sus hijos, y ahí los tienes, en toda la USA de Trump. En esta España (camisa blanca de mi esperanza) lo tenemos chungo, porque al menos en otros países se les ha hecho un cerco sanitario a los neofascistas, pero aquí, los que se llaman derecha constitucionalista (hola, PP y Cs) les han abierto la puerta de las instituciones como si esto fuera un juego y no la guerra. Un conflcto que debería convertirse en algo personal de cada uno contra esa gentuza que ya no es que sean racistas de mierda y homófobos del carajo; es que son la zafiedad.

 

Es que es la definición de soez. Son chuscos, maleducados, incultos, bestias, poco respetuosos, feos por dentro y por fuera, gente que no piensa si no que embiste, pobres de espíritu y faltos de amor. Incapaces de la empatía, que ussn el odio como un arma de guerra, una guerra con la que pocas armas tenemos excepto votar, pero vas tú y me dices que estás hasta el coño de votar. Pos vale. Pos bueno. Pero cada vez que nuestro bando pierda una de esas batallas, nos arrancarán un derecho más, daremos un paso atrás y no habrá posibilidad de recuperarlo. Que no lo digo yo, lo dice la historia. Que a ver si te piensas que llegaron los nazis y se pusieron  quemar a judíos en hornos crematorios tras ganar las elecciones. El proceso en el que una sociedad resbala al fango del neofascismo es mucho más sutil, sin que nos demos cuenta. Y un día vemos a un politico amenazar con que ilegalizará un partido democrático, y otro día como se deshumaniza a menores inmigrantes llamándolos menas y no MENAS (que es un acróstico y debería escribirse en mayúsculas) ¿Sabes quienes eran expertos en deshumanizar? Efectivamente, los nazis con los judíos. Por eso los llamaban ratas. Así cuando los metamos en campos de concentración, dolerá menos a nuestra conciencia. Con la tuya, con tu conciencia, te dejo ahora. No me des la monserga con que todos los políticos son una mierda y ya estás harto, porque en la vida, todo es una cuestión de prioridades y la prioridad es que los neofascistas no ganen ni una sola batalla. Porque son ellos o nosotros y te aseguro que ellos van a votar todos y van a hacer todo lo posible por tratarte como un ciudadano de segundo nivel. En esas estamos y en el futuro mása cercano esto va a ser norma y una disyuntiva que tendrás que plantearte siempre que venga una elección. Ahora tú haz lo que creas conveniente y no votes si no quieres, pero en ese futuro cercano, cuando las cosas se pongan chungas, ni se te ocurra decir que no lo sabías. Porque lo sabías. Y no hiciste nada.

 


Sobre el autor

MM

Venida de otro Planeta, el Murciano más concretamente.