Gay Pride Madrid 2019: mejor en Marte y todas contentas

Un muralico precioso de Ralf König en rue de la Chaufferette, en la ciudad de las coles.

Major Tom to ground control—.

Desde el Paraíso en la Tierra, en el undécimo día del mes de las flores (y habiéndome ya quitado el sayo, quizá un poco antes de tiempo) del año del Señor de dos punto cero uno nueve punto yeah…

Queridos y queridas todes:

Espero que estén mejor de lo suyo (sea lo que sea lo suyo, que seguro que algo hay) y espero también que ya estén haciendo acopio de orgullo, porque empieza la cuenta atrás. Cincuenta y siete diítas de nada nos separan, a fecha de hoy, de nuestra gran fiesta mariconer. ¿Nerviosas? Pues normal; yo también, mogollón.

Yo de lo mío (niveles de histamina en sangre) bastante recuperado ya, y se os agradece el interés; aunque las píldoras reguladoras de los niveles citados siempre me dejan un pelinín retarder, así que me he pasado toda esta semana bastante despistadillo de lo que viene siendo la chusca actualidad, con lo que a mí me gusta estar al cabo de la calle… No obstante, sin embargo y afortunadamente, hace dos años que me cayó por Reyes una Barbie secretaria programable (la tienen en Toys ‘R’ Us por 57’99) que me hace unos resúmenes de actualidad que ríete tú de Ferreras.

Y a pesar de que los drais que me pimplé ayer me han sentado como el culo (por mezclarlos con las dichosas píldoras reguladoras, que a quién se le ocurre) me he levantado hoy con unas ganitas locas de compartir con todas ustedes los titulares más bombásticos que la señorita Barbie ha tenido a bien rescatar para el menda de entre todas las noticias que ha traído la semana. Así que sírvanse algo con mucho hielo, pónganse cómodas y la que no esté colocada, que se coloque. Empezamos:

O algo así.

Esto me parece un notición, y además el señorín en cuestión era más majo que las pesetas sevillanas y le caía bien a todo el mundo; pero yo hoy no tengo el cuerpo para necrológicas, y ustedes seguramente que tampoco, así que esta noticia mejor la nexteamos.

Esto por supuesto que no es noticia, pero Barbie siempre me avisa porque sabe que hago colección. Cada quien con sus rarezas, y no juzguéis a la peña si no queréis ser juzgados. Next.

Esta noticia es para sentirse orgulloso, en serio; pero orgulloso no ya de ser mariconer, sino de ser español, muy español y mucho español. Porque imagínense haber nacido francesas, como las tortillas o las películas lentas, y tener que levantarse todas los días desayunando noticias serias, menudo horror; pero no, aquí hemos nacido MUCHO españoles y tenemos una actualidad, una prensa y unos ayuntamientos que no nos los merecemos. Viva Estepona, viva su alcalde, viva su tobogán y viva todita su gente. A mí esta noticia me ha encantado, de verdad, pero como lo escrito sobre la misma en Twitter es a estas horas —y por mucho— insuperable…: NEXT.

 ¡¡¡YASSS!!! Y esta sí; esta sí que es la noticia de la semana. No me digan que no es un notición. Y no es ya que sea un notición, es que con estas declaraciones nuestra Súper MILF se ha postulado como una de las mentes más brillantes y preclaras de todo el panorama regeneracionista del Pollo-Party, porque de la boca de esta chica no han salido más que perlas, así, a cascoporro, y una detrás de la otra desde que ha hecho ¡chas! en el panorama campañero para alegrarles a tantos la bragueta.

Yo estas últimas declaraciones de Súper-MILF las escribiría con letras de oro, las rodearía de candilejas y las montaría en un cartel sobre la Puerta de Batán con un ‘cuidado’ delante, y así de grande:

CUIDADO: EN LA CASA DE CAMPO HAY FAMILIAS

Y no me digan que no nos quedaría un cartel de lo más chulo y civilizado. Aunque claro, puede que alguno o alguna, al fijarse en el cartel y de manera perfectamente acertada y oportuna, se llegara a plantear: «Vale, pero, ¿qué tipo de familias? ¿Familias hetero-parentales? ¿Familias homo-parentales? ¿Familias mono-parentales? ¿Familias de agapornis invasores? ¡¿Qué familias, por Dios, qué familias?!».

Pues a ver, el caso es que así, por haber, en la Casa de Campo hay familias de todos los tipos y clases; porque la Casa de Campo es muy grande. Es que mira que es grande la Casa de Campo que hasta familias normales nos caben.

Y familias invasoras también, muchas, y no solo de agapornis. Además tenemos familias invasoras de cotorras argentinas, de tortugas de Florida de orejas rojas, dos o tres clanes de caimanes del Misisipi, algún clan gitano también y un puñado de cárteles colombianos. Es que en la Casa de Campo, por haber, hay hasta una colonia intermitente de lobos marinos en celo que procrean en nuestras playas interiores todos los años, desde el 15 de mayo hasta el 22 de septiembre. Y si no se lo creen, aquí les dejo la prueba:

Ahí los tienen, luchando cada temporada por un poquito de espacio, mostrando sus atributos procreadores con orgullo denodado, batallando por legar sus genes a la siguiente generación, celebrando cada año el milagro de la vida. ¿No es hermoso? Una colonia de lobazos marinos que da gusto verla de tan sana y tan lozana. (Que por cierto, a ver si bajáis el precio del menú del día de Lago, que estoy hasta el santísimo moño negro de cargar con el refrigerio a la espalda todos los putos años).

Pero es que resulta que no, que Súper MILF no está hablando de lobos marinos en celo ni de arañas portando huevos. Las familias a las que se refiere Súper MILF son las familias de verdad, las familias como Dios manda, las familias que son ‘familia’; y no estos pastiches modernos. Súper MILF se refiere a los matrimoños de toda la vida de Dios, verbigracia una manzana y una pera con dos o tres guindas, quizá, y alguna ciruela, a lo sumo. O hasta familias con quince o dieciséis guindas rutilantes y perfectas, por qué no —caso de que la familia sea una familia del Tottus Pray—, pero en ningún caso se refiere Súper MILF a las familias gitanas, ni colombianas, ni peruanas ni ecuatorianas, ni a las familias de cotorras argentinas, ni a las familias de tortugas de la Florida, agapornis del amor o colonias intermitentes de otáridos arrechos y rugidores. Y desde luego que ni por asomo se refiere Súper MILF a las familias de degenerados como las nuestras. Pues bien, de degenerado a milf se lo digo, señora Díaz, y en confianza, me gustaría ponerle al tanto de tres puntos que quizá usted aún ignora (cosa que también comprendo estando su milfidad como está, recién salida del huevo):

Punto primero: Ustedes en Sotogrande

Como, ¿que a usted aún no la han invitado? Hombre, pues también es comprensible. Si no la han invitado todavía será por lo que le digo, porque usted aún está, hoy por hoy y como quien dice, acabante de desflorar en esto de la política. Pero mire, además de regalarle un canarismo así by the way, le voy a explicar cómo va esto de la política: Usted amase poder, tanto poder como pueda, con avidez y presteza, y cuando tenga el suficiente ya verán como la invitan. Y cuando por fin la inviten se derá cuenta, señora mía, de que las familias a las que usted alude montan sus picnics veraniegos en Sotogrande provincia de Cádiz, jamás en la Casa de Campo de la Villa de Madrid. Porque la Casa de Campo nos pertenece a todos los españoles sin distinción de sexo, raza, credo, orientación cheschual o filiación política desde que se proclamara la Segunda República. Por eso usted y los de su recua se montaron Sotogrande, para no tener que arrugar la nariz en época canicular. Ay, perdone, es verdad; que a usted todavía no la han invitado. Pues siga haciendo méritos con esas crepitantes declaraciones a las que nos tiene ya acostumbrados, y le aseguro que el que la sigue, la consigue.

Punto segundo: Ustedes celebran su Orgullo Catolicorro todos los años donde les sale del sagrario

Que llevamos desde abril limpiando cera. Y no me lo tome a mal, que yo su postura la entiendo. A ustedes les horripila ver chulos en suspensorio, pero tenga en cuenta que ustedes también pasean todos los años a miles de hombres en calzoncillos, bastante menos fit que los nuestros y para más INRI moribundos y torturados, con mucho ruido de cadenas y tambores y toda la alegre parafernalia a la que nos tienen acostumbrados desde el siglo XVII. Pero resulta que hoy por hoy vivimos ya en el XXI, las ciudades son ciudades porque alojan ciudadanos (y agapornis, y cotorras, y hasta algún que otro camello) ciudadanos de muy diversos gustos y sensibilidades que a diario ponen a prueba —con más o menos éxito— sus aptitudes para la convivencia. Así que le doy un consejo de amiga a amiga: Sea usted ejemplo de convivencia y si tanto le ofenden nuestros chulazos ciclados, haga lo que nosotros hacemos todos los años para no tener que ver a sus esqueletos en pañales: Quédese en casa y amortice la suscripción a HBO.

Y tercer y último punto, y con este seguro que la convenzo: Las pelas

Pues sí, querida mía, money makes the world go round, palabrita de la Minnelli. Y comprendo que así a bote pronto se le haya dificultado el caer en semejante obviedad. También es comprensible, acaba usted de llegar. Pero lo que le voy a explicar es algo que siempre tuvieron muy claro sus flamantes predecesoras, y que de seguro va a entender usted de cabo a rabo y a la primera:

El Orgullo Gay en Madrid, señora mía, es una máquina de hacer billetes.

Y a pesar de que su carácter vehemente y apasionado no se lo haya dejado ver, le aseguro que la decisión de mover el Orgullo de sitio, además de comportar determinadas razones morales y éticas, estéticas o de cualquier otro orden que usted desee —que también y por qué no—, comporta sobre todo determinadas razones económicas que siempre estarán por encima de todas las otras razones porque atañen a mucha gente; verbigracia Gigi Zarpasola y de ahí para abajo hasta los chinos que venden bocatas por la calle.

Así pues, señora mía, y por más que a usted le duela, el Orgullo de este año se seguirá celebrando donde siempre: en Neptuno y en Plutón, en Cibeles y hasta en Júpiter, y vamos a celebrarlo en Sol. También en la Casa de Campo, por supuesto; pero también en la Calle Calatrava, en la Plaza de las Descalzas, en Las Vistillas, en Lavapiés, en el Parque del Retiro y en el Parque del Oeste (junto al Templo de Debod para hablar más exactamente).

Y siento darle el disgusto, pero puestos a informar, ya voy a contarle todo: ¿Sabe dónde también van a celebrar el Orgullo, por mucho que a usted le duela? Pues mire, señora Díaz, el Orgullo mariconer también se celebra aquí; y aunque con bastante menos gracia, al menos tienen ustedes algún activo seguro:


Sobre el autor

Juambe Muñoz

Plancho hasta la toalla del gato, y por los dos lados