VIH: curación y periodismo sensacionalista

Hace poco ha salido un artículo sobre la segunda persona que se ha “curado” del VIH: el paciente “Londres”. Los médicos siguen siendo muy cautos y dicen “de momento”, ya que no se quieren pillar los dedos; pero los medios de comunicación han vendido el hecho a bombo y platillo.

Cuando salen estas noticias hay que tener mucho cuidado, y la prensa no lo tiene, de crear falsas expectativas. Pero a muchos de ellos sólo les importa vender periódicos o los likes que ser profesionales, que lleva más tiempo y cansa.

¿Esto es una posible cura para el VIH?

Lo sé, soy un aguafiestas.

Es decir, este método no se puede aplicar de manera generalizada para curar el VIH. Siento ser tan rotundo pero ambos pacientes se “curaron” porque habían desarrollado un cáncer hematológico, en el paciente «Berlín» una Leucemia Mieloide Agua (LMA); y en el último, “Londres”, un Linfoma Hodgkin.

¿Es cosa mía o les dan nombre como personajes de la casa de papel?

Ambos pacientes se sometieron a un alotrasplante (transplante de alguien que no era él mismo) de células madre (para reemplazar su médula ósea). Pues resulta que el donante tenía una mutación en el receptor CCR5.

¿Y por qué no se puede aplicar a los pacientes con VIH?

Pues porque un alotrasplante no es baladí. Para poder hacer un alotrasplante hay que previamente MATAR tu médula ósea.

¿Y cómo se hace eso?

Fase1: Acondicionamiento.

Se administran dosis de quimioterapia, radioterapia o de las dos para eliminar las células cancerosas y a su vez se destruye la médula sana que queda. Hay varios protocolos en función de la edad, condición del paciente, etc. Además, también se aplican tratamientos preventivos ya que este proceso puede ser muy agresivo.

La mayoría de los problemas vienen derivados de la quimio/radio: Puede aparecer vómitos, diarrea, fiebre, alteración en la percepción de los sabores, y aumento de la sensibilidad olfativa, aumento de las ganas de orinar, etc.

Fase2: Trasplante.

Básicamente te inyectan en el torrente sanguíneo las nuevas células, como una infusión de sangre normal y corriente, es muy sencillito.

Fase 3: Aplasia.

Claro, te has cargado tu médula ósea y la nueva no es que empiece a trabajar a los 2 minutos. Las células tienen que llegar a la médula, empezar a dividirse, diferenciarse… y claro eso lleva tiempo ¿Entonces? Pues que las células sanguíneas circulantes tuyas que ya están un poco viejas pues empiezan a morirse y te quedas sin ellas (sin glóbulos blancos ni plaquetas ni glóbulos rojos). Eso quiere decir que:

  1. Sin glóbulos blancos: están altamente expuesto a infecciones. Estarás en una zona aislada para evitar que te puedan infectar con cualquier tontería y te mate.
  2. Sin hematíes o glóbulos rojos: Ejem, estos son los que llevan el oxígeno a los tejidos. Tendrás anemia, que puede causar cansancio, palpitaciones, mareos o dolor de cabeza. Todo esto se paliará mediante transfusiones de sangre.
  3. Sin plaquetas: Como te hagas una herida, eso va a parecer la matanza de Texas porque no puedes cicatrizar.

Además puedes sufrir alopecia (la mayoría); trastornos hepáticos por la radio/quimio; vómitos; anorexia ya que estás tan hecho polvo que va a comer Rita; y mucosistis: que es la inflamación del aparato digestivo, esto cursa con llagas en la boca, sequedad, inflamación de encías, garganta, lengua, que originan dolor, dificultando la toma de alimentos. También pueden aparecer placas blancas ocasionadas por infecciones por hongos. Y ya por último, debido a la mucositis y a la toxicidad de los tratamientos: diarrea. ¿A quién no le apetece pasar por esto?

Fase 4: Injerto.

Esto es el periodo que tarda tu médula ósea en anidar y volver a trabajar, depende de si es un autotrasplante, alotrasplante o un trasplante de células de cordón umbilical. Pero varía entre 2 y 6 semanas.

Fase 5: Rehabilitación.

¿Pensabas que esto era todo? ¡No!

Por lo general, se necesita de media un año hasta una recuperación completa, en el caso de que no haya complicaciones o se dé el rechazo del trasplante.

Lo más habitual es que haya problemas físicos e incluso psicológicos. Se puede dar: enfermedad de injerto-contra-huésped (en alotrasplantes); infecciones; problemas pulmonares como neumonía o inflamación que dificulta la respiración; problemas renales, hepáticos o cardíacos; baja función tiroidea; cansancio abrumador (fatiga); capacidad limitada para hacer ejercicios; retardo en el crecimiento y el desarrollo de los niños; cataratas; problemas reproductivos o sexuales, como infertilidad, menopausia precoz, dolor o malestar durante las relaciones sexuales, pérdida de interés en tener sexo; surgimiento de nuevos cánceres a causa del trasplante…

Durante los primeros meses se estará tomando antibióticos para evitar infecciones e inmunosupresores para que disminuir las posibilidades del rechazo del trasplante (si es alotrasplante, si es autotrasplante NO se va a rechazar ya que son tus propias células).

La médula ósea es un caso especial, en el resto de trasplantes esta medicación es de por vida; pero si no hay rechazo el organismo “acepta” la nueva médula ósea y no hace falta la inmunosupresión.

En el caso de los pacientes “Berlín” y “Londres” ambos sufrieron un transitorio síndrome de injerto contra huésped. Para colmo, en el caso “Berlin” a los 13 meses la leucemia volvió a reaparecer y tuvo que someterse a una segunda intervención con las células madre seleccionadas.

Y tras todo este suplicio, en el primer caso de chorra se dieron cuenta que “Berlín” no presentaba carga viral sin tomar la medicación y lo mismo en el caso “Londres”.

¿Y cómo es eso posible?

Como he dicho, las células madres de los donantes tenían una mutación en el gen CCR5 (que se localiza en el cromosoma 3), que es un receptor de los linfocitos (células blancas, las que infecta el VIH). Imaginad que una célula es un muro, ese muro no es impenetrable, tiene puertas; pues las puertas de entrada por las que se comunica con otras células o recibe “órdenes” son los receptores que se encuentran localizados en ese muro. Con la llave adecuada, la puerta se abre.

Simplificando mucho, la puerta de entrada del VIH1 y 2 es a través de CCR5, y hay una mutación: la Delta32, que lo que quiere decir es que le falta un trocito al receptor; y como la “puerta” ya no es exactamente igual que la original, el virus no puede infectar.

La mutación se da entre el 10-15% de la población del Norte de Europa en una copia, porque los humanos tenemos 22 pares de cromosomas más los sexuales. Eso quiere decir que tenemos dos cromosomas 3, es decir 2 copias, para ser inmunes debemos tener ambas copias mutadas. Esto lo reduce al 1% de los individuos del Norte de Europa, particularmente suecos. Pero hay una contrapartida, se ha visto que esta mutación te hace más susceptible a la Hepatitis C y al Virus del Nilo.

¿Es fácil encontrar donante?

Tenemos EL MEJOR (y lo acaban de publicar) Sistema de Sanidad Pública a nivel mundial (imaginaos el resto…). A nivel de trasplantes la ONT es de las mejores organizaciones y España tiene la mayor tasa de donantes por habitantes. Además, estamos conectados con una red mundial de trasplantes lo que hace que la media para encontrar médula sea de 45 días.

Esos sí, si tienes que buscar una médula compatible con la mutación en ambos genes la situación ya se pone chunga…

Si con el tratamiento te matan la médula ósea ¿No valdría cualquier donante?

Pues parece que no, se han hecho pruebas en otros pacientes y aunque temporalmente tras el trasplante no mostraron carga viral, con el tiempo, al final volvieron a dar positivo por la cepa que previamente tenían.

Esto parece ser que cuando “matan” la médula ósea, algunas células del receptor perduran (al menos durante algún tiempo) y como siguen infectadas por el VIH, acaban por infectar a la nueva médula. En cambio, la médula con la mutación no se puede infectar y por eso el virus parece que acaba desapareciendo.

Buscando un donante compatible…

¿Cuál es el ratio de supervivencia?

A ver, aquí hay un problema, esto se mezcla también con la supervivencia a un cáncer… por lo que no es fácil de cuantificar. Todos conocemos el caso de Pablo Ráez que murió tras su segundo trasplante (rechazó ambos).

Todo depende de la edad, a más edad más probabilidades de morir por alguna complicación y de la compatibilidad del alotrasplante.

¿Cuál es el coste?

Pues un trasplante de médula (a nivel hospitalario) cuesta unos 56.000€ , no es barato aunque hay que tener en cuenta que el tratamiento para el VIH cuesta entre  3.700 a 9.700 €/año. De todas formas, la Seguridad Social no lo va a financiar como método para curar el VIH, sólo en el caso de que desarrolles un cáncer hematológico.

Entonces si es complicado, peligroso, difícil de encontrar donantes con la mutación y caro ¿Para qué le han dado tanta publicidad? ¿Esto vale para algo?

Pues con este segundo caso ha demostrado que el trasplante con el mutante de CCR5, en el caso de un cáncer hematológico, es efectivo para evitar además la reinfección del paciente.

Esto es un dato extra en lo que sabemos del VIH. Demuestra el papel importantísimo del CCR5 y abre paso a nuevas estrategias tanto terapéuticas como de prevención que se basen en el bloqueo de esta proteína farmacológicamente o incluso mediante la manipulación genética.

Por si no lo sabéis, hubo un escandalazo hace un tiempo sobre un investigador que había manipulado el gen CCR5 de varios embriones. Ahora este señor está detenido en China y enfrentándose a cargos MUY serios (incluso con pena de muerte) por saltarse toda ética y los protocolos de control, al usar una tecnología que aún es peligrosa y de la cual no conocemos los efectos secundarios.

Y hasta aquí os puedo contar, y os dejo de dar el coñazo. Espero que os haya sido informativo y no os hayáis querido ahorcar por el camino. Queda mucho por hacer en la lucha contra el VIH y antes o después se llegará a una cura.

Sed felices!

P.D: Hay una noticia de un tercer paciente «Dusseldorf», mismo historial, que lleva 3 meses indetectable sin medicación. Ahí os lo dejamos caer.


Sobre el autor

MuTarr

Me encanta bañarme en la sangre de mis victimas.