Flores en tierras envenenadas

A principios de este milenio muchos gurús de lo musical anunciaban la muerte definitiva del Flamenco como línea artística.  No les faltaban indicios: la irrupción del «flamenquito» de playa, birra calentorra y porrito de Chambao, los gañanes aflamencados tipo Estopa, las ñoñadas adolescentes de Los Caños o Andy y Lucas y las abominaciones como las de Pitingo…. Todo esto aupado y distribuido ad nauseam por una industria musical cada vez mas chabacana y pesetera. Si, parecia que el fin estaba muy cerca.

Pero resulta que El Flamenco siempre se ha movido por lo bajini.  Es en los rincones mas escondidos y lugares menos iluminados donde se han cocinado las mejores voces y los mas grandes artes.  Y el terreno musical actual, completamente podrido y estéril, es el mas propicio para que surjan fenómenos como Soleá Morente, Rosalia Vila o el que mas está llamando mi atención por su aparente falta de punto estético: El Niño de Elche.

No debe ser casualidad que todos hayan bebido del caldero mágico del gran Enrique Morente, el verdadero padre de la fusión (Pitingo: jódete entre tus cremas para la jeta, que tu no has inventado nada)

Soleá viene de casta: hija del Maestro y hermana de Estrella Morente quien quizas está un poco devorada por su imagen de matriarca gitana cantaora.  Soleá ha sabido tomar la línea que trazó su padre haciéndola crecer,,cada vez mas bella, con ese estilo suave y rontundo tan de su sangre. Sin hacer ruido apenas ha ido germinando y creciendo hasta regalarnos flores como esta:

Rosalia ¿que se puede añadir sobre este fenómeno que ha nacido en una tierra calcinada por el nacionalismo mas xenófobo? Reúne todas las cualidades para ser una cantaora clásica pero las lleva a la mas rabiosa actualidad estética y musical, rompiendolo todo, pintándolo de rosa y oro con spray y cubriéndolo de lentejuelas. Además les pega un buen patadón en el cielo de la boca a todos esos enanos mentales que la odian por ser una catalana de nacimiento que triunfa cantando flamenco en castellano.

Este «Aunque es de Noche» me derrite, compuesta por Enrique Morente sobre un poema de San Juan de la Cruz.

Y, al fin: El Niño de Elche… Su nombre artístico apunta a tiempos lejanos y grises, como de posguerra, pero nada mas lejos. Su estilo es atemporal: puede cantar por Zambras, por Peteneras, por Soleares… Da igual: canta verdaderamente bien sin necesidad de grandes florituras ni aspavientos y también esta consiguiendo que El Flamenco brille en este siglo XXI tan falto de arte y talento musical.  Ha colaborado con personajes tan particulares como C.Tangana (que no me gusta una mierda: me recuerda a Ramoncín) y grupos tan emblemáticos como Los Planetas. Pero es el tema que comparto el que me ha dejado impactado: un Martinete cantado en la taza del wc batiendo la barra para minusválidos y haciendo gárgaras en el lavabo…

Esto es arte!!!

Desde luego hay estar muy pendiente de estos genios.  Mucha suerte, Niñas y Niño. Os deseo lo mejor.

(A ti no, Pitingo)


Sobre el autor

DMalignus

No te pases de lista, que te vas a Diego de León......