Los mejores discos de 2018

Este 2018 nos ha dejado una colección importante de discos que se me antojan imprescindibles. Como es habitual no suelo elegir un mejor disco como tal porque se me hace muy cuesta arriba, así que a continuación podéis leer y disfrutar una lista de lo más completa que espero os haga vibrar y latir vuestro pequeño corazoncito melómano.

  • Pram: “Across The Meridian”.

Probablemente uno de los grupos más marcianos e inclasificables de los noventa. Han vuelto y lo han hecho en plena forma firmando uno de los mejores discos de su extraña carrera discográfica. La formula dista mucho de estar agotada y vuelven a recurrir a esa psicodélica cantera donde todo cabe y que da forma a su propio imaginario. A saber, películas de ciencia ficción de los años 50, series infantiles y una inclasificable atmósfera que envuelve todos sus discos. Arrancan con “Shimmer and Disappear” donde parecen evocar a un ¿Ravel? puesto de acido hasta las trancas y continúan con la lisérgica “Thisledown”.

Aunque bien pensado el sonido de Pram es como si metiéramos a los Teletubbies en una lavadora y en vez de poner detergente echásemos tripis. Y claro luego pasa lo que pasa, que escuchas “Ladder To The Moon” y parece que te has colado en un fumadero de opio del Chicago de los años 40 en plena ley seca. Lo dicho una autentica maravilla que no debería pasar desapercibido para ningún amante de la música que esté necesitado de nuevas experiencias.

  • Emma Ruth Rundle: “On Dark Horses”.

A medio camino entre la lírica de Chelsea Wolfe y la oscuridad post folk de Fvnerals, Emma Ruth Rundle nos regala un cuarto disco emocional, abrasador y desgarrador que atrapa desde la primera escucha. “Fever Dreams” y “Dark Horse” deberían entrar de cabeza en cualquier lista de las mejores canciones del año.

 

  • Let´s Eat Grandma: “I´m All Ears”.

Este disco está repleto de buenas ideas, de estupenda electrónica y de muchísima intuición. A pesar de su juventud, sacaron su primer disco con tan solo 17 años, Rosa Walton y Jenny Hollingworth han fabricado un discurso solido donde las canciones emergen apoyadas en bases fracturadas, sintetizadores vintage y unas voces que perfectamente podrían casar con las de Tegan & Sara en “It´s Not Just Me” o Neneh Cherry en “Snakes & Ladders”. Un autentico lujazo para los oídos y un disco altamente notable.

  • Chai: “Pink”

Chai son algo así como un coctel explosivo donde Alvin y las ardillas se han puesto de speed hasta las trancas y se han ido a la discoteca a darlo todo. Algo muy cuqui con ritmos dislocados donde cabe el funk “N.E.O” (no perderse el vídeo), el disco más ochentero en “Fried” y los medios tiempos como “Horechatta”,que no sé si se referirán a la horchata o quien sabe. Todo es posible en uno de los discos más energizantes y divertidos del año.

 

  • Beak>: “>>>”

La banda de Geoff Barrow (Portishead) ha realizado uno de los mejores discos del año por méritos propios. Un sonido anguloso donde confluyen el Krautrock, el dub y atmósferas envolventes que configuran sus señas de identidad.

Desde la oscura “The Brazilian”, pasando por la obsesiva “Brean Down” (con esos ecos a Silver Apples ) hasta “Allé Sauvage” donde recuerdan a Cavern of Anti-matter. Un disco en el que se entra y uno corre el riesgo de perderse.

  • Christine and The Queens: “Chris”

Ya lo decíamos hace unos cuantos años, Héloïse Létisiier era uno de los grandes talentos de la música contemporánea a tener en cuenta y no perder de vista en sus siguientes movimientos. Su primer disco era intachable y mostraba a una artista dispuesta a comerse el mundo construyendo un discurso propio donde el feminismo y la temática queer eran la punta de lanza de un sonido que no hace más que evolucionar.

Con “Chris”, Héloïse Létisiier ha puesto en su punto de mira al mejor Michael Jackson, que asoma en canciones tan hermosas como “Goya Soda” o la bailable “Comme si” ,y la electrónica más ambiental como es el caso de “What´s – Her- Face”. Un disco extenso de 23 canciones, que nos muestra una artista en su mejor momento. ¡Larga vida a Christine and The Queens!.

  • Caroline Rose: “Loner”.

El segundo álbum de Caroline Rose es la gran tragicomedia de la vida hecha disco. Desde la inicial “More Of The Same” donde cuenta lo que podría ser tu vida en un fin de semana cualquiera:

“I go to a friend of a friends party

Everyones well dressed with a perfect body

And they all have alternative hair cuts and straight white teeth

But all I see is just more of the same thing”

Hasta la divertida “Bikini” donde las cosas acaban pasándose de rosca en un vídeo absolutamente hilante:

“We’re gonna give you everything you’ve ever wanted

Hang a banner with your name upon it

Pour three shots in a glass, call it a martini

All you’ve got to do is put on this little bikini

And dance

D-d-d-d-d-d-dance

Dance

Put on this Bikini and dance, dance, dance”

Un disco divertido, inteligente y altamente disfrutable donde lo mismo cabe el rock alternativo sin pretensiones, hasta la psicodelia rockabilly, conformando algo así como el diario de una millenial cualquiera.

 

  • Idles: “Joy as an Act of Resistance”

Elegidos como mejor disco del año por gran parte de la prensa musical especializada, no es de extrañar que Idles sea una de las promesas más solidas del panorama punk rock internacional, etiqueta de la que reniegan continuamente.

Si su anterior disco “Brutalism” fue un duro golpe en todo el estomago. Para esta nueva entrega los de Bristol han sabido dar una vuelta de tuerca a su discurso, como la critica a la masculinidad mal entendida de “Samaritans”, la inmigración como supuesta fuente de problemas en “Danny Nedelko” y las relaciones padre/hijo en la inmensa “Colossus”.

Un disco urgente, abrasador y absolutamente necesario construido en base a la lacerante voz de un Joe Talbot que se crece en cada corte del disco.

 

  • Rosalia: “El mal querer”.

Poco más que añadir a los ríos y ríos de tinta que habrás leído sobre Rosalia. “El mal querer” es de lo mejor que se ha publicado en este país y si no te gusta pues ya sabes: “Tra, Tra..”

 

  • Calexico: “The Thread That Keeps Us”

Calexico siguen facturando discos excelentes, exquisitos y de una delicadeza asombrosa. Su formula inagotable de Tex Mex se ha vuelto más cálida, más pop y en esta nueva entrega nos regalan canciones tan maravillosas como “End of the World with You”, la urgente “Bridge to Nowhere” o la fronteriza “Flores y Tamales”. Una nueva entrega de los californianos que les muestra en plena forma.

  • Shame: “Songs of Praise”

El disco de debut de Shame es de lo mejorcito que vas a escuchar este año si eres de los que disfruta del post punk de The Fall, Protomartyr o Preoccupations. Y si no lo eres, debería darte igual porque canciones como “One Rizla”, “Dust on trial” o “Tasteless” están ya dentro del imaginario colectivo de todos aquellos que amamos los sonidos más abrasivos y urgentes. Un grupo que en directo acompaña todo lo que han presentado en su disco de debut y que no deberías de perder de vista.

 

  • Cat Power: “Wanderer”.

Chan Marshall ha vuelto y lo ha hecho a lo grande. “Wanderer” es desde ya uno de sus mejores discos y canciones como “In Your Face”, “Woman” junto a Lana del Rey u “Horizon” nos han devuelto el magnetismo de la voz de la cantante americana.

 

  • Cavern of Anti- Matter: “Hormone Lemonade”

El nuevo disco de Tim Gane, Joe Dilworth y Holger Zapf profundiza en los hallazgos de su anterior álbum el imprescindible “Voids beats/invocation trex”. Sintetizadores analógicos, rock espacial y sonidos deudores de Neu!, Mouse On Mars o Pram. Para todos aquellos que os gusten los discos de cacharritos estáis de enhorabuena porque “Hormone Lemonade” es absolutamente maravilloso.

 

  • Janelle Monáe: “Dirty Computer”

El nuevo disco de Janelle Monáe subió, subió y subió hasta lo más alto en su lanzamiento y cumplió las expectativas de aquella manera. Una vez digerido y asimilado, podemos afirmar que es un disco excelente pero que se queda un poco a medio camino de las propuestas que realiza. Es un disco donde las canciones dejan un regusto a medio terminar y donde a la Monáe se la nota contenida y no termina de soltarse. No obstante el disco sigue manteniendo momentos álgidos como la excelente “Crazy, Classic Life”, “Pynk” junto a la ubicua Grimes o la Princecintiana (¿se dirá sí?) “Make Me Feel”.

 

  • Jorge Elbrecht: “Here Lies”

Una de las sorpresas de este año sin lugar a dudas. Un disco donde no sobra ni una sola canción. Una propuesta a medio camino entre la electrónica más enloquecida, el ambient y el pop noise más accesible, con colaboraciones de calado como Tamaryn o Geneva Jacuzzi. No os lo perdáis y luego no digáis que no os hemos avisado.

  • The Joy Formidable: “AAARTH”

A The Joy Formidable se les ha acusado injustamente de practicar un AOR para estadios. Y la realidad es que nos guste más o menos su propuesta la verdad es que siguen sacando discos excelentes como este “AAARTH”. Desde la inicial “Y Bluen Eira” a la rítmica “The Wrong Side” o la frenética “Go Loving”. Un autentico lujo de banda donde además el directo acompaña con solidez y calidad.

  • Juliana Hatfield: “Juliana Hatfield Sings Olivia Newton-John.”

Vale, la realidad es que las canciones de Olivia Newton- John ya tienen unos cuantos años, no me hagáis hacer la cuenta que me voy a sentir tremendamente viejuno, pero lo cierto es que este disco se ha publicado este año y la Hatfield ha conseguido sacarles brillo y darles una nueva vuelta de tuerca con su buen hacer como en el caso de la preciosa “I Honestly Love You”, sofisticar ese himno que debería ser y no fue “A Little More Love” o dignificar ese temazo que es “Physical”. En definitiva un disco hecho desde la admiración y que te hará revivir grandes momentos y ponerte un poquito nostálgico.

  • Iván Ferreiro: “Cena recalentada”.

Con este disco pasa como con el de la Hatfield, el homenaje del Ex Piratas a los Golpes Bajos de German Coppini y Pablo Novoa puede llegar a ser considerado como nuevo material de Iván Ferreiro que ha sabido sacar lustro a unas composiciones que siguen brillando con luz propia y hacerlas suyas.

En el camino le ha ayudado el propio Pablo Novoa a los mando de la producción, por que ¿quién mejor que uno de los integrantes del grupo para orientar al cantante en esta nueva aventura?.

“No mires a los ojos de la gente”, “Malos tiempos para la lírica”, “Fiesta de los maniquíes” o “Cena recalentada” son algunas de las canciones seleccionadas en este particular homenaje y quizás la única pega que se puede incluir en este hermoso tributo es incluir la bochornosa y pegadiza “Come Prima”.

  • Low: “Double Negative”

Un disco raro, raro, raro que he de reconocer que no me conquistó en las primeras escuchas y lo mantuve un poquito en reposo hasta que me viese con fuerzas para escucharlo. Y es que los de Duluth juegan a la reinvención tras 25 años de carrera con un nuevo larga duración ruidoso, incomodo e inquietante. Las melodías están ahogadas por un barniz distorsionado que oscurece cualquier atisbo de luminosidad.

El disco se inicia con la angustiosa “Quorum” que enlaza directamente con “Dancing and Blood” como si fuese una sola canción. El cielo se abre un poquito en “Fly” y deja respirar gracias a la siempre magnifica voz de Mimi Parker, para luego volvernos a meter en el desasosiego con el ruidismo de “Tempest”. En definitiva un disco nada sencillo en el que cuesta mucho entrar pero del que no quieres salir una vez estas dentro.

  • Lucy Dacus: “Historian”

Igual el nombre de Lucy Dacus no te suena mucho, pero seguro que si menciono a la super banda Boygenius (Julien Baker + Phoebe Bridgers+ Lucy Dacus) igual empiezas a situar a la de Virginia.

Sus cartas son una voz grave y profunda que con asombrosa capacidad interpretativa hace mecer las melodías a su antojo. “Addictions”, “Non Believer” o “Next of Kin” son un autenticas joyas escondidas en este delicioso “Historian”.

 

 

  • Melody´s Echo Chamber: “Bon Voyage”

Tras Melody´s Echo Chamber se esconde la preciosa voz de la francesa Melody Prochet, que es la encargada de orquestar este circo post psicodélico, lleno de violines, sitares, sintetizadores viejunos y sobre todo mucho Pop. Desde la preciosa “Cross My Heart”, pasando por la espacial “Breathe In, Breath Out” o la misteriosa y arabesca “Visions Of Someone Special, On A Wall Of Reflection”. 7 canciones que orquestan un maravilloso álbum en el que flotar y perderse.

  • Neko Case: “Hell- On”

Neko Case lo ha vuelto a hacer, consciente de un timbre de voz absolutamente magnético, precioso y lleno de registros nos regala un nuevo álbum repleto de excelentes canciones.

El hilo argumental de su nuevo trabajo se construye literalmente sobre las cenizas de su propia casa, que ardió durante un incendio, como por ejemplo en la estupenda “Bad Luck”. No obstante queda espacio para otras temáticas como el feminismo en la excelente “Winnie” o “Hell On”, colaboraciones increíblemente buenas como la que firma en la magnifica “Curse of the I-5 Corridor” junto a Mark Lanegan, con párrafos tan hermosamente duros como este:

“So I left home and faked my ID

I fucked every man that I wanted to be

I was so stupid then

Why should mystery give its life for me? “

O con Eric Bachmann (Crooked Fingers) en la preciosa “Sleep All Summer”. Un disco excelente que nos devuelve a la Case en plena forma.

  • Sunflower Bean: “Twentytwo in Blue”

Estos chicos, a pesar de su juventud han facturado dos discos altamente adictivos y bien resueltos.

Recurriendo al glam de T- Rex en “Burn It”, “Puppet Strings” o “Crisis Fest”, la ensoñación de Fleetwood Mac en “I Was a Fool” o “Memoria” o el pop rock mejor facturado que has escuchado en los últimos años, “Twentytwo”, han conseguido realizar un disco sorprendente que a pesar de las claras referencias brilla con luz propia.   Seguiremos con detalle los próximos movimientos de este trío de Nueva York.

 

  • Superchunk: “What a Time to Be Alive”

A principios de los 90 se formo el grupo de los capos de Merge Records, y casi treinta años, y más de diez discos después, entregan uno de sus mejores álbumes. Y eso se consigue con oficio, dedicación y sobre todo actitud combativa como la que muestran en este “What a Time to Be Alive”. Suenan igual de energéticos que siempre, con títulos que están muy por encima de la media de su discografía como “What a Time to Be Alive”, “Erasure” o “Reagan Youth”. Un 10 para uno de los discos más redonditos del año.

  • Sauna Youth: Deaths

Sauna Youth ya los recomendamos hace un par de años y estamos de enhorabuena porque han vuelto con un disco igual de loquito que su predecesor. Ritmos garageros, noise y punk pasados de vueltas y a una velocidad de multa en autovía. Desde la inicial “Percentages” , hasta la durita “Distracted”, en “In Flux” pisan acelerador y la verdad es que no encuentras muchos cortes donde haya medios tiempos hasta el final del disco. Muy fan de esta banda.

  • Snail Mail: “Lush”

Tras Snail Mail se esconde la cálida e inocente voz de Lindsey Jordan. Un disco apacible que hará las delicias de cualquier aficionado al pop folk de nueva facturación. A veces cercana a los Cardigans de Nina Persson otras veces en la línea de Jay Som o Frankie Cosmos, “Lush”, nos deja grandes momentos como “Pristine”, “Heat Wave” o “Full Control. Muy recomendable para tomar una taza de té arropado con una buena manta para este invierno que todavía no ha dado comienzo.

  • The Soft Moon: “Criminal”

The Soft Moon siguen con su estela industrial de sonidos extremos y oscuros reinventando el genero donde podemos escuchar ecos de NIN, Joy Division o Cold Cave. Desde la inicial y sincopada “Burn”, pasando por la oscuridad ruidosa de “Choke”, hasta la ambiental “Give Something” donde podemos escuchar cierta cercanía a Trentemøller. Un disco que te dejará sin aliento y donde querrás enfundarte tus pantalones de cuero negro ajustado a juego con tus tacones.

 

Y con esto y un bizcocho hemos completado un 2018 fantástico y maravilloso lleno de discos sobresalientes, y los que iremos descubriendo a lo largo del 2019 que nos hayamos dejado en el tintero. Espero que disfrutéis con esta extensa selección de emociones y sonidos.

 

 


Sobre el autor

Sr. Dondon

Ilustrador y gay a tiempo completo.