Banderita tu eres roja, banderita tu eres gualda (problemas del patriotismo)

Se me me estoy metiendo en un jardín jodido (demasiados rastrojos) pero, como alguien que siempre ha defendido que España tiene cosas maravillosas ( y se que soy muy crítico siempre con todo pero, en serio, adoro mi país por muchas razones diferentes,se que tiene gente maravillosa), últimamente me estoy planteando grandes dudas sobre la calidad de sus valores.

Dice la RAE que le patriotismo es el amor a la patria

y dice de la PATRIA  que es el País o lugar en el que se ha nacido o al que se pertenece por vínculos históricos o jurídicos.

Curiosamente, aunque es un concepto nombrado de manera patriarcal, con raíces en la palabra padre, se la considera la MADRE PATRIA.

El problema se presenta cuando, desde mi punto de vista, se defiende desde el populismo.

Se crean los símbolos definitorios de la patria y se definen las bases separatorias de un grupo con respecto al resto en una necesidad de marcar los límites étnicos de un grupo. El patriotismo emana de un sentimiento y no de una serie de procesos lógicos por lo tanto, es subjetivo. ¿Es por ello malo? No, pero es potencialmente, víctima de la extrapolación por parte de quien la usa y puede ser viciado

El problema aparece cuando, el bando  conservador, lo usa en beneficio propio (como casi todo lo que ha ocurrido en la Historia) para servir a sus propósitos y crear una quimera de superioridad con respecto a otros.

Desde las Juventudes Socialistas, en 1932, el político José Laín Entralgo ya hablaba de los peligros del patriorismo, dando ejemplos como el «Deutschland über Alles» de los germanos. Es el «pueblo elegido» de los judíos (aquí es importante diferenciar entre la religión judía per sé y el movimiento nacionalista del sionismo), el «con razón o sin ella, mi patria», de la consigna de guerra inglesa.

Nos muestra este punto de vista ya que, desde su punto de vista, el patriotismo tiene en su seno dos estereotipos de persona: el nacionalista y el que no lo es pero, por necesidad con el tiempo y con buena fe en sus orígenes, termina tendiendo al nacionalismo por la necesidad de defender la Patria frente a una amenaza.

Pero ¿Existe esta amenaza realmente? Curiosamente, a un nacionalismo solo le puede amenazar otro; es una eterna pelea por la imposición de unas sobre otras desde el sentimiento de superioridad.

El segundo problema que presenta Laín Entralgo es, el sector que sustenta, soporta y alienta el patriotismo.

La burgesía, los grupos de tipo militar y los conservadores ¿Por qué? Bueno, en este caso nos remontamos a un proceso que ha existido desde siempre; la manipulación del pueblo para su uso como marionetas; la creación artificial de la necesidad de mantener el status quo de una sociedad por intereses ocultos a la mayoría.

Ya en el siglo II a.C nos encontramos un personaje interesante. Cayo Sempronio Graco, un niño pijo, de familia bien posicionada que se metió en política para luchar contra la desigualdad en la Roma republicana y que acabo muerto como enemigo de la República.

Cayo decía «Mienten nuestros generales cuando animan a sus soldados para que se batan bien, representándoles que defienden contra el enemigo sus hogares y las tumbas de sus antepasados, pues ninguno de ellos posee hogar ni podría mostrar ninguno la tumba de sus antepasados. En realidad, es por defender las riquezas ajenas por lo que se les pide que viertan su sangre y mueran.»

 

Y aquí se plantea el problema. Frente a la necesidad social del hombre como animal de vivir en grupo y ser aceptado por él, los grupos de poder crean la necesidad de ser merecedor de pertenecer a ellos. Cayo defendía que un soldado raso, no tenía ni casa propia ni los recursos para tener tierra propia en la que presentar sus respetos a sus antepasados muertos pero, aun así, por medio del sentimiento de honor, eran obligados a luchar por una quimera.  Al final , las hordas militares romanas, simplemente se jugaban el cuello en las guerras para defender los intereses políticos y comerciales del Imperio Romano pero, retomemos la idea del patriotismo.

 

¿Qué representa la patria para que ser patriota sea algo tan noble? Pongamos algunos ejemplos hipotéticos. Defendemos la patria y su honor porque:

.-Es un Estado justo e igualitario que defiende el bienestar de sus ciudadanos.

Primer supuesto que se cae como un castillo de naipes al soplarle. España (al igual que otros muchos países) no es un Estado justo y creo que NADIE puede defender, sin que se le caiga la cara de vergüenza, que nuestra clase política, legisla por nuestro bien. Hicimos un salto desde la dictadura franquista a un sistema democrático que ha permitido que los poderosos, se repartan el pastel y conviertan cualquier institución pública, en un nido de víboras  que se cubren entre ellos. No es una idea retorcida; lo vemos a diario. Los bancos son los niños mimados del gobierno y se han convertido en usureros que nos mantienen al borde de la pobreza, las grandes empresas hacen lo que quieren y manejan cuotas de poder que dan miedo. No hay justicia social, no hay seguridad, no hay libertad, el pueblo pasa hambre y esta frustrado.

.-Es un Estado inmaculado, cuyos regentes, elegidos por pura meritocracia, intentan por todos los medios mantener pacíficamente a un grupo de personas dentro de un sistema de vida moralmente irreprochable.

Otra cosa que se va al carajo. Somos una Democracia que ni siquiera tiene listas abiertas. No podemos elegir a nuestros representantes y luego, el clientelismo reina dentro de las administraciones por lo que, hasta la propia justicia, que está blindada por la Constitución, decide ser parcial y bastante asqueante.

 

Elegimos representantes del bando patriótico erroneos, que son bufones, payasos y vendehumos. Nos entierran en mentiras y populismos y nos dicen que el país está en peligro por las nuevas mareas políticas pero, la realidad es que, la política debe estar forzada al cambio, dependiendo de las necesidades de la población en cada momento. Lo que era necesario hace cincuenta años, ahora es algo anacrónico e inútil.

Un ejemplo claro, lo tenemos en la derecha atacando al nacionalismo catalán cuando ambos son nacionalismos. Ambos necesitan de una mitología propia que va forzada desde el inicio, creando valores y datos que nunca son ciertos al 100% y que tienen como objetivo dejar claro que unos son distintos a los otros. Ambos estan creados por una base burguesa con gran poderío económico que solo quiere llevarse la cabra a su corral y a ambas, les importa una mierda si se llevan por delante la seguridad y bienestar del pueblo por el camino. Un nacionalismo no puede ser igualitario ni de izquierdas. Por definición propia, siempre va a ser una linea política de derechas con ramalazos totalitaristas. Lo hemos visto en otros paises y, al final, siempre hay un grupo más fuerte que termina desgarrando la yugular del otro y ¿Quién gana? Obviamente todos los lobbies de poder que invierten dinero y esfuerzo en dichas revueltas. Al final, la sociedad se polariza forzosamente porque uno de los dos bandos se revela más cruel e intransigente que el otro y, el rival más débil, provoca pena pero seamos honestos. Son dos mierdas sacadas del mismo molde. Ambas huelen, ambas son un deshecho y, cuando todo explota, ambos bandos se ven apoyando y vitoreando a criminales, imbéciles y personas execrables, afines a su bando, con tal de mantener un poco de congruencia en este sinsentido.

Mi opción a la patria es la de orgullo de las raices, de nuestros escritores, nuestros artistas, nuestros investigadores y luchadores por lo social; orgullo de quien se levanta por la mañana para luchar por un mañana mejor y hace lo posible por que su vecino sea feliz, sin importar si es blanco, verde o negro. Orgullo por aquellos que trabajan en al concordia y los que se recorren las cuatro esquinas del mundo por llevar a todos los valores positivos que remanen en nuestra tierra y, por supuesto, ese orgullo, nunca estará por encima de ningún ser humano. Debe quedar claro que, ninguna bandera, ningún escudo, ninguna salva a la tierra, puede estar por encima del respeto que se le debe tener a la gente y su felicidad.

Eres libre de tener creencias pero recuerda que las creencias son irracionales y no se puede regir la moral por la fe en quimeras. Hay mucho de lo que sentir orgullo pero ( y esta es una afirmación que nos salpica a todos) a día de hoy, hay mucho (pero que mucho, mucho, mucho) por lo que sentir vergüenza, viendo como nos estamos comportando.

 

 

 

 

 


Sobre el autor

David Miralles

Exiliado por rarito y rancio, e informando desde las Tierras Planas. A veces no me entiendo ni yo mismo. No eres tú, soy yo. Tranquilo