Reduce el plástico de tu vida, maricón

Pues sí, este es un tema que nos preocupa en este blog, que solo hablamos de gilipolleces, pero a veces hay que ponerse serio, porque si no llegamos a cosas como esta. No te saltes el vídeo, que no salen chulazos pero es interesante, anda.

¿Y de donde sale este plástico? DE TU CASA, MARICÓN.

Así de simple. El plástico sale de todo lo que comes, bebes y compras. Así que aquí van varios consejos sencillos para que dejemos, entre todos, de producir tantos desechos plásticos.

 

Compra un carrito de la compra.

Sí, de los de abuela, de los que se usan para ir al mercado. Y úsalo, claro: vete al mercado. Deja de comprar cosas envueltas en toneladas de plástico y poliespán y compra de nuevo a granel. Verás que gastas menos, te ahorras viajes al super y ahorras dinero. Por si eres un urbanita de menos de treinta, un carrito de la compra es esto. Los hay en muchos colores.

 

Reutiliza los botes de cristal

Olvídate de los tupper y de las bolsas de zip para congelar. Los botes de cristal son buenísimos, se pueden usar hasta el infinito y si se te dan medio bien las manualidades puedes hacer cosas cuquis.

La mochila es tu amiga

Úsala para llevar las siguientes cosas:

  • Un juego de cubiertos de metal para no usar cubiertos desechables.
  • Un termo, que los hay monísimos por ahí, para poder beber agua sin tener que comprar botellas.
  • Una bolsa de tela por si tienes que comprar algo de camino a casa, o al curro, o a casa de tu churri.
  • Y ya, si eres un pro: un vaso para que cuando vayas al starbucks, o a donde te salga del toto, a pedir un café para llevar, no te lo pongan en un cacharro de un solo uso que terminará en la papelera más cercana.

Compra champú en pastilla

¿No sabías que hay champú en pastilla? Pues un dato curioso: el 80% de lo que compras como champú es agua. Hay empresas que están produciendo champú en pastillas, como las pastillas de Heno de Pravia de toda la vida, que son maravillosos y que duran como cuatro botes de champú. Por cierto, también hay pastillas de suavizante (que, cágate lorito, es básicamente un 95% de agua). Además así te ahorras el llevar el bote de champú al gimnasio y tienes doble oportunidad “de que se te caiga la pastilla de jabón en las duchas”.

Friega, que eres una vaga.

Vamos, que cuando montes una fiesta en casa no uses platos y vasos de plástico, usa los normales y luego friégalos. Y si no te da la gana fregar, compra vasos y platos biodegradables.

 

Los alimentos, mejor en vidrio, y mejor a granel

Entre tu refresco favorito en botella de cristal y tu refresco favorito en botella de plástico, escoge siempre la de cristal. No te explico por qué, que tú eres muy lista y lo pillas a la primera.

También utiliza las opciones a granel para legumbres, verduras y lo que te apetezca. Hay ya un montón de tiendas que permiten la compra a granel. Y, fíjate, si en vez de comprar un sobre de jamón serrano te paras un minuto en la charcutería, te llevas probablemente un jamón mejor por el mismo precio y lo mismo el charcutero te deja probar su salami.

(Aquí, una imagen que te sale si pones “sexy butcher” en google).

No compres mierdas de plástico, no aceptes mierdas de plástico. 

Todas esas mierdas baratas de plástico de los chinos que te hacen gracia cinco minutos y luego se olvidan. Pues no las compres. ¿El juguete que te dan con el menú infantil de la hamburguesería? No lo cojas.

El objetivo no solo es reducir el consumo de plástico en tu vida diaria, sino que las empresas, al reducir sus beneficios con los objetos de plástico, los dejen de producir. Ah, y una última cosa, esto ya te lo pido como favor personal: cuando tires a la basura las abrazaderas de las latas de cerveza, córtalas antes, que luego llegan al mar y las tortugas se ahorcan con ellas. Os pongo una foto de una tortuga.

¿Y tú, qué haces para reducir el plástico en tu vida?


Sobre el autor

Hilde

Soy hipocondriaco, paragnósico, ateísimo y me tiro pedos.