Megalodón: susto o muerte (del aburrimiento)

Ay chica, cuanto tiempo sin aparecer por aquí, que ando liadísima con cosas megaimportantes como por ejemplo comprar unas bragas en Primark, Y para comenzar mi nueva colaboración con esta web, voy a poner fino filipino al taquillazo del verano, porque el pastizal que ha conseguido Megalodón es de caerse al suelo…¡¡Que es la séptima más vista en España este año!!  Bien sabes, chica, que con mis vomicriticas me meto más con el cine indi y arty que con lo comercial, que yo no distingo entre cine palomitero y de culto, porque lo que me interesa es que una película me entretenga. Si me entretiene, lo perdono todo, pero el megacoñazo de Megalodón es megaimperdonable…¿Cómo es posible que un zurullo de semejante calibre de castaña pilonguera haya llenado las salas este verano? Ay chica, yo es que no entiendo nada.

Olvídate del monstruo venido de otra era porque importa una mierda. Olvida matanzas a mordiscos, olvida la emoción, el pánico de los turistas huyendo, la sangre en el mar. Olvídalo todo porque lo que anunciaba el trailer era una mentira cochina. El monstruo aparece cuando la película ya lleva treinta minutos de machiruladas sin fin, de debates entre gallitos por ver quién la tiene más gorda. Una trama que no se entiende cómo el guionista no murió del aburrimiento o del asco al ver la boñiga que estaba endosando. Lo fuerte es que cuando por fin aparece, lo hace con poca sorpresa porque…¡¡Es la escena que metieron en el trailer y nos hemos hinchado a ver mil veces antes del estreno!!

A partir de ahí, no te creas que sale mucho y tiene que pasar una hora entera en la peli para que el bicho sea el prota. A esas alturas, la peliculucha ya ha gastado todas las posibilidades en contar naderías y absurdidades con , eso sí, mucho reparto oriental, que es uno de los truquis de su taquillazo. Meto varios personajes chinos y japoneses para llenarme la buchaca en el mercado asiático y si luego los chinos cuando hablan entre ellos lo hacen con un inglés de risa tía felisa (que es ridículo y da vergüencita torera), pues como que me da igual. De todas las posibilidades que ofrecía el bicharraco para darle una historia digna de entretener…¿Con cual se quedan? Efectivamente; con la más coñazo. La siguiente parte es la del bicho persiguiendo a un barco y aquí si que te puedes divertir, porque es acojonante el cambio arbitrario del tamaño del escualo. Dependiendo de como se hubiera levantado esa mañana el de los efectos especiales (que se han gastado poco dinerito, esa es otra). Unas veces parece una sardina, otras un tiranosaurio y las más de las veces, un payaso acuático que no consigue aterrorizar ni a un arenque que pasaba por allí.

Cuando la cosa parece que se anima, miras el reloj…¡¡Y sólo quedan diez minutos de película!! Pero es que ni por esas, La que parecía la gran escena del film , se resuelve de mala manera, en plan aborto y lo único reseñable es un perro…¡Un puto perro bañándose!! (sí, el del gif de arriba)

¿Queda algo que justifique el desatino? ¿Algo que se pueda salvar? Pues si quieres morir de la envidia al ver como se conserva Jason con 51 años, pues ya tienes una razón para ir a verla. Y si lo que quieres es verlo en cueros porque hay una escena en la que enseña los pezones, ya te los enseño yo y eso que te ahorras. 

Y hasta su culo te enseño.

Jason Statham nude crank high voltage


Sobre el autor

MariRici Na Delahiel

Mi madre dice que soy guapa.