Consoladores atroces (y un poco de historia)

Quería hacer un catálogo atroz de consoladores, pero muy mal cronista sería si primero no te hiciera un resumen de la historia de uno de los inventos que más satisfacciones ha dado a la humanidad. Desde los tiempos más remotos la civilización se ha definido no por la invención de la rueda o el descubrimiento del fuego; lo que define a la civilización es el uso de los consoladores.

Sólo si encontramos un consolador asociado a un yacimiento, podremos hablar de verdadera cultura y así podemos encontrarlos desde el neolítico. Los más antiguos se suponen de  unos veinte mil años antes de Cristo, lo que nos hace suponer que fue la redactora más anciana de Atrozconleche la que los inventó (y no diré nombres).

Eran tiempos duros como duros eran los coños de las neolíticas, porque todo hace suponer que se metían eso sin lubricante ni na y hay que reconocerles el mérito. Como vemos en las fotos, no estaba de moda la depilación brasileña y los pelos perichochales eran de tal dureza que han dejado huella en algunos de estos artefactos.

A partir de este momento, cualquier civilización importante tiene asociada a su cultura un consolador, y si no lo tiene es que esa civilización no valía una mierda (o tenían los orificios muy aburridos y cerrados, que vaya usted a saber). Así podremos encontrarlo en China dos mil años antes de Cristo…

De hecho, los chinos, adelantándose a las tiendas que luego invadirían nuestras ciudades con ofertas de risa, inventaron el dos por uno…

Los griegos en estas cuestiones eran unos entendidos como queda claro en muchas de sus cerámicas…

Pero también eran bastante más refinados y aparte de cambiar la piedra y el metal por materiales más cálidos, también descubren que el aceite de oliva puede tener más usos que echarle a la ensalada, cosa que los coños (y algún ojete, no me cabe duda) agradecerían sin duda.Con todas ustedes, el olisbo, que no sabemos si el nombre es un doble homenaje o algo, pero vean como la cosa empieza a ser más cómoda, usable, ponible y apetecible.

Los romanos, ya se saben, adoraban a Priapo y los dildos los regalaban en las bolsas de los lacasitum y los bollycaum, así que los encontramos de todos los tamaños, formas y materiales. Queda investigar si el óxido iba incorporado o son restos de calostros de algún orificio…

Si te piensas que en la cristiana e inquisitorial edad media se olvidó el uso del dildo, te equivocas.

Gustirrinín, lo que se dice gustirrinín no se llevarían con ese artefacto, seamos sinceros.

Por las imágenes que tenemos del Renacimiento, parece que el uso del dildo tampoco es que diera mucho gusto que digamos viendo las caras, y es que vinieron siglos donde era más un arma de tortura que otra cosa.

Pero demos un salto en el tiempo que si no esto va a ser más largo que un dildo de Rocco Sifredi y no es plan. Nos vamos a uno de los momentos de mayor esplendor consoladoramente hablando; el siglo XIX. Asociado a los nuevos estudios de la ciencia y la psicología, el consolador se usa para curar supuestas enfermedades como la histeria y el catálogo parece sacado de una peli de terror. Y como los chorros de agua uterinos les parecían poca cosa…

Empiezan a aparcer los grandes avances que ahora ponen los pelos de punta, pero en su momento algún orgasmo caería, como el Pulsocon (¡Maravilloso nombre!) de 1890, que retoma el concepto gastronómico de poner el parrús al punto de nieve, como con las claras de güevo.

La revolución industrial se notó en estos menesteres y aparece el “Manipulador” (sí, tenía ese nombre), que daba gusto, sí, pero también corrías (nunca mejor dicho) el riesgo de que explotara y te acabaran los bajos como La matanza de Texas…

Pero yo he venido aquí a hablar de consoladores atroces y para eso hay que venirse a las últimas décadas, en las que encontraremos una variedad y una gama que ya quisiera Apple. 

¡Miénteme, Pinocho!

Una época donde las series son tan importantes en el mundo del ocio que sí, también han influido en el mundo consolador. Con todos ustedes y basado en “Stranger things“, el consolador Demogorgon (que puedes comprar aquí)

La empresa que lo comercializa ha hecho de la creatividad su marca y aunque muchos dan más miedo que placer, no te pierdas su flipante catálogo lleno de homenajes a la ciencia ficción como este llamado Ridley, todo un homenaje al universo Alien.

 

Si pasas de pastiches ochenteros y tu deseo es ser la madre de los dragones al más puro estilo “Juego de tronos“, pues aquí tienes también tu opción, que un dildo propiamente no es, pero imaginar que te metan eso da el mismo miedo que si el rey Joffrey te invitara a cenar.

Si es por amor maternal por los dragones, aquí tienes unas colas…O unos rabos…O bueno, diga lo que diga me va a salir un chiste al más puro estilo Arévalo.

Si eres fans de los pulpos tú tranquila que también hay para ti. Me surge la duda de si las ventosas tendrán algún efecto placentero que desconozco.

Pero si eres más de la casa Stark, aquí tienes todo un homenaje a Jon Nieve

Si pasas de series y eres más de literatura, mira estas creaciones que puedes comprar en Etsy y que son todo un homenaje al creador del terror contemporáneo, Lovecraft

¿Qué lo tuyo son los zombis? Pues no se hable más! El aspecto, como se ve, es de lo más apetecible. Vamos, que le pusieron zombie porque no cabía zurullo.

 

Si eres más de los que quieres que te acompañe la fuerza cuando te metas algún artefacto por el higo, ahí lo llevas:

No sólo el cine o las series, también la música se ha visto influenciada y Rammstein, que siempre han sido unos guarretes, sacaron una edición especial de su disco con un regalo de lo más práctico.

Pero si eres una persona religiosa que teme quedarse ciega a base de pajas y quieres tener a Dios cerca para cuando se produzca ese momento, aquí tienes los productos de Divine Interventions, que van desde un crucificado…

Hasta un Jesucristo bebé, ideal para cuando te digan…¡Pues con los moros no te metes! A lo que tú debes contestar  “Es que estoy muy ocupado metiéndome al niño Dios”

Para los más peques de la casa siempre se puede encontrar un apaño y a la vez hacer un homenaje a Dora la pajillera…

O a Los Simpson, que también tienen su representación…

Que te pensabas que el mundo superhéroe no estaba representado. Los hay a miles, pero traigo solo una muestra para hacer de boca. O de culo. O de chomin. Elija usted.

 

Puede que lo tuyo sea el lujo y el desparrame y tengas en la cartera un millón de dolares y no sabes qué hacer con ellos, así que invierte en un consolador de platinio y diamantes, que esperemos que estén bien pegados, porque solo faltaba que se te soltara alguno en el acto…

Tanto están los consoladores metidos en nuestra vida (chiste fácil) que a ver quién no recuerda el dildo gigante de París que resultó ser un arbol de navidad, o eso decían.

Precisamente a Paris homenajea este otro, que a la vez revoluciona el concepto de souvenir tal como lo conocíamos y lo mismo te decora la casa que le hace un apaño a los invitados. Y no, París no es la única ciudad que tiene un dildo-homenaje…

Pero vivimos en la era de la informática y de internet y claro, el ordenador es el rey. Así que aquí tienes esto para darle un nuevo sentido al cibersexo. 

Si eres un Tiranosaurio Rex, de brazos corticos y no llegas, también hay un modelo para ti, que además puedes usar como bastón para esquiar o para hacer senderismo. 

En Talavera, famosa por su cerámica también lo han tenido claro y hay que preguntarse si eso se calentará antes en al baño maría, porque sino menudo escalofrío en el chichi…La magnífica creación es de la boutique erótica Non Sit Peccatum, por si quieres encargar media docena para regalar a las amigas. Ya te habrás dado cuenta de que el nombre también es todo un hallazgo, verdad?

Por cierto que esta tienda de la que somos muy fans, todos los años monta un belén en el escaparate a base de dildos que ya quisiera El Prado tener tanto arte condensado, como la leche (guiño, guiño)


Sobre el autor

MM

Venida de otro Planeta, el Murciano más concretamente.