La más Draga, o un Rupaul’s Drag Race del Todo a 100

Desde la aparición de Rupaul Drag Race, el fenómeno Drag se ha extendido como una enfermedad venerea en las saunas de un domingo por la mañana  después del orgullo. No hay pueblo que se precie, aldea o pedanía que no cuente con su Drag local, aunque sea la churrera de la feria que tiene más bigote que tu padre y lo sabes.

Esto, unido al éxito del programa, y si aún no te has enterado es que están en letargo maricarmen; ha provocado la aparición de imitadores, copias  y refritos de todo tipo de pelo y pelaje (sintético que para eso aquí lo que cuenta es un buen pelucón) Y es que como decía una vieja gloria, nunca serás nadie hasta que otros no te imiten.

Y en este contexto surgen: The Switch Drag Race: la versión chilena del programa. Con dos ediciones en sus espaldas (anchas cual camioneros y peludas cual folklorica) con una primera versión para elegir a la Tansformista (aquí evitan usar el término Drag) de Chile, y una segunda edición donde compiten las Chilenas (las mismas de la primera temporada, se ve que en Chile no había muchas más donde elegir) con otras “transformistas” extranjeras, entre ellas dos ex-de RPDR Kandi Ho y Gia Gun, y un par de españolas: Diva Huston y Franciska Tolika (anda que el nombre….)

El formato del programa tiene cierta similitud con el de mamaRu, mini pruebas, pruebas por equipos, fase de imitción extrema (lo más parecido a un lipsinc for your life) y la novedad que aporta The Switch: La gala final, donde los participantes tienen que CANTAR!!! en directo y de aquí sale la eliminada… si amiga CANTAR!!! imagínate, sin arreglos metalicos a lo Cher, ni postproducción a lo Kiko Rivera… no, aquí o cantas o te vas… y claro, así les va a casi todas, que abren la boca y eso es como abrir las puertas del infierno… el horror.

México acaba de lanzar su versión de RPDR que se llama “LA MÁS DRAGA” ya el nombre se las trae, y esta si es un copia descarada, pero en su versión, no ya low-cost, sino versión, de mercadillo de la periferia de la ciudad de Tijuana; y sino, mira el video del primer programa:

Sólo los 10 primeros segundos del programa te dan una pista del nivel de producción: cajas de fruta colgadas, las participantes emcapuchadas como si fuese un secuestro expres, tan de moda en el DF… y a partir de ahí es un no parar… La misma dinámica, pero con una presentadora que dan ganas de empujarla de la pasarela, bueno! una pasarela donde apenas caben las 7 participantes, en una plató que es como el garaje de un smart forrado con tela negra y con cuatro bombillas del Tiger colgando.

Un jurado metido en unas especies de ¿barcas? y para terminar un lipsinc de una canción de la presentadora (una versión de “bésame mucho” que no puede ser más soporifera ni aburrida en el mundo y que debería estar prohibida dentro del mundo Drag, porque no se puede ser más lenta, aburrida, sin gracia ni nada…. es que…) Para terminar con una expulsión que… bueno, mejor míralo y ya tu decides Maricarmen…

Y yo me pregunto… para cuándo una versión Cañí que se llame… la Más Maricarmen, o Mátame Camión Drag Race, o como diría La Veneno: Tu no eres transformista tu lo que eres es un maricón con tacones, no sé, lo veo un poco largo.


Sobre el autor

Flor de Pavimento

Cuando no sepa qué hacer, me sacaré una teta.