Olé Olé: la vergüenza ajena era esto

“Hoy quiero confesar” es el tema que han elegido para arremeter su enésima vuelta al ruedo, ese que les  vitoreó tantos olés, en los 80, y que ahora se ríe por no llorar. Yo me he quedado estupefacto. La vergüenza ajena tiene un nombre y es este. Pero muchacha…A ver: no son pocos los grupos españoles que pasan hambre, literalmente. Viejas glorias que tiene que echar mano del organillo y la escalera (sin cabra) para poder seguir manteniendo sus casas, sus lujos, sus vacaciones en Marina Dor, sus Lady Grecian (ellos), su boca chocho (ella)… Ponemos muchos ejemplos: Ella Baila Sola, La Guardia, Los Pistones, Locomía,

A ver averiguáis cual de los cuatro es el miembro original. Pista: no le enfocan mucho..

Pero lo de Olé Olé es harina de otro costal. No hay quién lo coja por ningún sitio. Que no, que no me representan. El caso es que me duele a medias. Por partes: dejé de escuchar a los de Marta Sánchez, precisamente, cuando ésta entro a formar parte del proyecto. Ahí ya se intuía la caspa a raudales que estaba por venir. Canciones como Lili Marlen (o como destrozar un clásico), Yo no me subo al coche de cualquiera, Bailando sin salir de casa, Soldados del amor o la “arevaliana” (de cinta de chistes de Arévalo)  Vecina, son el claro ejemplo de lo que hablo. Música pensada para el lucimiento de la rubia de bote y lubricación, pues, de mecánicos con máster en posters de la Interviú. Lo de llevarse al huerto canciones míticas era una seña de identidad en la que insistían los músicos y productores del combo. Desde aquel número 1 de Los 40, “Conspiración”, del primer álbum, pasando por “Caminemos”, la susodicha “Lili Marlen”, “La Bambola”, “Quizás, quizás, quizás”, “La chica ye-yé” y ahora esto. Amé a Vicky Larraz a la par que a Pepa Villalba o Ana Torroja. Devoré canciones como “Dame”, “Adrenalina”, “Necesito más”, “Voy a mil” o “Pasos de mujer”. Por eso me duele que la Larraz se venda a semejante despropósito en el que no creen ni ellos mismos visto el concepto que nos presentan en vivo. Señores mayores e irreconocibles que, con todos mis respetos, más bien parecen salidos de una orquesta de verbena, que tienen mucha más dignidad que los susodichos. Se nota, se siente que no están por la labor. De hecho no vemos, o no reconocemos, ya a Gustavo Montesano, el líder a la sombra. ¿Quien asesora a este Olé Ole 2.0? ¿Quién les pone la pierna encima? ¿Quién les viste? ¿ Por qué Vicky canta como si se hubiese tragado un altavoz? ¿Por qué todo..?


Sobre el autor

Mocico Viejo Official

Amante y amigo. A punto de abrazar la fe, pero a punto a punto. Viajero incansable y buscador de tesoros. Mocico andaluz y rabioso.