La plaquette será indetectable

Hay pocos autores que se atrevan a tratar un tema tan poco reconocido como el VIH, sobre todo en poesía. Recuerdo aquellos primeros versos de Cristina Peri Rossi, que se me clavaron en el alma.

 

Cuando ya nadie moría por amor

ni por cambiar el mundo

(escépticos ante los estremecimientos de la piel

y las abyecciones del poder)

este pequeño retrovirus,

de la familia de la varicela

y de la gripe

entrometido en la sangre

como en las sábanas,

mezclado con las lágrimas escasas

y los sudores lentos

parásito de los besos castos

como de los perversos

mudo y escondido

        traicionero morador de nuestras células

 

Pero dedicar un libro completo a hablar sobre los sentimientos que provoca el VIH creo que no conozco ninguno en castellano. Rafa Soto lo ha hecho, y el resultado es aterrador a la vez que emocionante, sobre todo porque no son poemas que se cierren a la enfermedad, sino que pueden ser aplicados para cualquier sentimiento humano.

El jueves se presentó la plaquette del libro, “Indetectable” que se publicará en el transcurso de 2018 por la indefinible y macarra editorial contraescritura. Os dejo uno de los poemas y un vídeo de la presentación.

 

Hacia el Orsay

 

El mármol imperceptible no deja de sufrir porque los demás no lo vean.

Forma parte del paisaje,

es uno más,

perdido entre todos

los que recorren las aceras, queriendo desgastarlas

escondido

en cada último segundo

en cada último minuto

de una cuenta atrás / imaginada

cargado de futuro

dentro de su parka mojada,

tanta llovizna, por todo el Sena.

Solo estará bien en el guardarropa del Orsay,

ahora que está empapada

y me siento algo ridículo aquí dentro,

también empapado.

Solo estará bien cuidada en el Orsay

donde esas manos

hermosas

la colgaron

la guardaron

la dejaron secar.

Solo en el Orsay estará bien,

esperando el diagnóstico.

                                                     Solo ahí

                                                         custodiada

                                                          secándose,

                                                          estará mejor

                                                                                    que mi cuerpo entre los óleos

                                                                                                 (esperando el diagnóstico confirmado).

 

Una cata de la cata que es La Precuela.Sólo íbamos a presentarla en Pamplona, Irun y Donostia pero somos conscientes de que en Madrid cabe un Orsay, que queréis poesía, que amáis al autor que es capaz de miraros a los ojos. Sea presentación, sea fiesta, sea abrazos, sea preguntas y respuestas, sea La Precuela que, al final, será Indetectable.Las amigas de vuestras amigas son bienvenidas. Esta editorial es pequeña, no la conoce nadie salvo unos cuantos raros, así que invitad a placer, difundid sin filtros, llenadnos una tarde más porque en este caso la barbarie se ha vuelto poesía.

Publié par ContraEscritura sur vendredi 23 février 2018


Sobre el autor

Hilde

Soy hipocondriaco, paragnósico, ateísimo y me tiro pedos.