Palomo Spain: El traje nuevo del Emperador o la Emperatriz

El mundo de la moda es tan efímero y cruel como intentar conseguir que unas bragas del primark no pierda el elástico de la cinturilla a la segunda lavada. De ahí, que cada cierto tiempo surjan cual champiñones fálicos nuevos gurus del corte y confección, que duran lo que tienen que durar: la aparición del nuevo especímen.

Si a eso le sumamos que la modernidad de este país, tiene tendencia a lo efímero, y que a rey muerto, rey puesto, no es de extrañar que en nuestro panorama nacional, y sin venir a cuento, aparezcan mesias de cualquier pelaje, oficio sin beneficio, pero que se vuelven en imprescindibles cual heroina mediatica y que tal como aparecen, dejan de existir. Eso sí, sin generar ningún tipo de mono, anís (que para eso, ya en su trono tenemos nuevo rey).

Y da igual al sector que nos estemos refiriendo: cantantes, actores, modelos, presentadores… todos tienen su minuto de gloria, elevado a la máxima potencia de los fuegos artificales pero que tienen la misma vida que estos… Un pluff, seguido de un Ooooh por parte del público asistente, para desaparecer en la nada dejando un rastro de carbonilla.

Y sino, hagan memoria: esos “cantantes” de realitys que fueron lo más en nuestras vidas y que hoy ni están ni se les espera: segundas, terceras, cuartas… Y un sin fin de ediciones lo atestiguan. Realitys que crean nuevos dioses con los que forrar tu carpeta y un largo etcétera que se extiende a cualquier ámbito. Y es que es lo que tiene vivir en una sociedad donde se consume la Fast-Fame o la fama-basura.

En este contexto surge Palomo Spain, que si no te has enterado aún, que mira que es raro; es el nuevo salvador de la moda española. El núevo Agatha Ruiz de la Prada, el nuevo, Jesús del Pozo, el nuevo David Delfin… Y si tiramos del hilo llegamos a las cuevas de Atapuerca.

El caso es que ahí lo tenemos, te guste o no, que esto da para otro post.

¿Estamos creando ídolos de barro? Seguramente, pero ¿los necesitamos?

Así que el tal Palomo Spain, que ya el nombre parece de coña, más bien de travesti invitada en el circo de Manolita Chen; surge como el nuevo John Galiano de la moda patria (perdón me acaba de dar un ictus). 

El chico, con veinticinco años (aquí entra un pequeño homenaje a Ojete calor y su cancion viejoven) presentó su primera colección en 2016 (cari, hace dos telediarios) en Madrid, luego en Moscú, donde la lió parda por su estética andrógina, anoréxica y escuchimizá… Y de ahí saltó a la fama para que estilistas de diversos medios lo tuvieran en cuenta, que no en Cuenca…. Es decir, lleva en el sector desde hace dos años, ha presentado dos colecciones y ya está co-presentando un programa de televisión como experto en Moda junto a Caprile y María Escoté… ¿Pero estamos tontos o qué?

Y talento no es que le falte, pero…¿ Dónde ha quedado la trayectoria profesional?¿ Dónde la experiencia? Pues parece ser que en un mundo como este, ya no valen nada, ahora lo que prima es tener cuantos más seguidores en instagram mejor (recordemos que esta fue su plataforma de lanzamiento) así que amiga, hagas lo que hagas, ten seguidores que con un poco de suerte, lo mismo te veo presentado Informe Semanal.

Y que quieres que te diga, Mari Carmen; yo cuando lo veo con esos estilismos no puedo dejar de pensar en un clásico:


Sobre el autor

Flor de Pavimento

Cuando no sepa qué hacer, me sacaré una teta.