Los ángeles visten de Givenchy

Si el diablo viste de Prada, desde el sábado, los ángeles visten de Givenchy.

Montaje de Alexander McQueen para la casa Givenchy en 1997

El 10 de marzo del 2018, mientras dormía plácidamente en su cama Hubert Taffin de Givenchy dejó este mundo de banalidades, a sus 91 años, para continuar vistiendo a las musas de los dioses eternamente.

El también diseñador, Philippe Venet,su pareja sentimental de toda la vida, fue quien hizo pública la noticia del fallecimiento del icono de la moda, Conde de Givenchy y gentleman principal de la escena parisina. “ha fallecido esta noche mientras dormía en su cama”

Hubert de Givenchy y su pareja Philippe Venet

Decidido a seguir sus sueños y en contra del deseo de su familia de estudiar Derecho, nuestro joven soñador estudió en la escuela de Bellas Artes de París para apostar por sus sueños

No tardó mucho en conseguir trabajar para uno de los grandes en su momento, el diseñador Jacques Fath y, desde ahí, comenzó a desarrollar su carrera con esfuerzo, ilusión y una ingente cantidad de ingenio. En 1952 abre su primer Maison, a los 25 años, siendo el diseñador más joven, en aquella época en hacerlo

primer maison Givenchy en 3 Avenue George V de París

Todos conocen  a Givenchy por su relación con Audrey Hepburn, su musa pero no tantos saben que, en sus inicios, compartió atelier con Cristobal Balenciaga, al que consideró siempre su fuente de inspiración y su “dios” en el mundo del diseño.Siendo aun joven, Hubert le pidió a Cristobal Balenciaga ir a practicar y aprender a uno de sus talleres en España, éste le replicó “no, no debes ir. Si trabajas en otro taller, ellos comenzarán a corregirte porque cada diseñador tiene sus gustos. Debes diseñar de acuerdo a tu estilo al igual que ellos y evolucionar técnicamente conforme vas creciendo como profesional”.

Cristobal Balenciaga. amigo. mentor e inspiración del diseñador desde su juventud

Su relación con la actriz comienza cuando le proponen crear su vestuario para la película Sabrina. Como datos curiosos, El primero diseñador al que le propusieron realizar el vestuario fue a Cristobal Balenciaga, quien decidió no aceptar y que, probablemente dejó caer el nombre de Givenchy posteriormente. Hubert, al principio, pensó que debía trabajar para Catherine Herwood y rechazó el proyecto. Cuando supo que era Audrey, aceptó diseñar su vestuario y, desde entonces, forjó una profunda amistad con la dulce sonrisa de Hollywood, diseñando para ella hasta el final de sus días. Decia de ella que era una mujer bandera de la modernidad

Aunque la revolución de sus diseños comenzará desde su primera colección en 1952 con su linea “Separates” en la que presentará prendas que pueden llevarse por separado.

La Blusa Bettina, será la pieza clave de esta colección y el algodón blanco de camisa masculina de lineas limpias con la excentricidad de las mangas. Con está idea, rompe los moldes del diseño al ofrecer a la mujer una colección de prendas que la mujer puede mezclar independientemente, creando sus propios looks, dependiendo del carácter y los gustos del cliente. Este concepto, es revolucionario.

Considerado el primer diseñador moderno, debido a la imagen, la identidad propia y el color (al ser el primero en impulsar el negro como color bandera) y el último de los clásicos al mismo tiempo, siendo un diseñador bisagra que marcará un hito histórico para siempre.

La petite robe noire será la prenda fetiche de la casa Givenchy y el axioma  de modernidad en el diseño contemporáneo.

Todos conocemos ese magnífico vestido con el que Audrey comienza la película “Breakfast at Tiffany´s” y que, aunque se le ha llegado a atribuir a Coco Chanel, es obra de Givenchy

Tal era la amistad entre ambos artistas que, Miss Hepburn, solía llamar a nuestro ángel de la costura por las mañanas, aunque estuviera rodando en la otra parte del mundo, simplemente para decirle “te quiero mucho”. Una grandiosa mujer que nunca encontró el amor real de su vida, forjó una profunda relación de amistad, respeto y admiración con Hubert de Givenchy.

Jackie Kennedy, fue impulsada como reina de Estados Unidos gracias a los diseños de Givenchy que elevaron su caché hasta el infinito. Y fue solo una de las tantas clientas que usaron sus diseños para ser el centro de atención cuando vestían sus prendas.

Hubert de Givenchy encontró en su imaginación siempre la manera de homenajear a la mujer y su particular visión de la feminidad desde el respeto y la admiración al género femenino y, aunque parezca extraño, su necesidad de diseñar para Audrey, una joven delgada y espigada, en un momento en el que la mujer clásica era pura curva y extravagancia, nos muestra su necesidad de llevar el mundo de la moda a otro estadio.

No concebía una casa de moda sin la compañía del perfume así que, en 1957 crea la primera fragancia con la intención de que fuera Audrey Hepburn la única mujer en el mundo en llevarlo. Más tarde, durante una cena en casa de la actriz, él le pide permiso para comercializarlo y Audrey, en tono de humor le respondió “Je t’interdis” (te lo prohíbo). Esta escena fue la que dió pie al nombre del primer perfume de la casa Givenchy “l’interdit” y el primer icónico perfume unido a la imagen de una actriz. Y es que ¿Qué es un perfume, si no un vestido para la piel?

 

Fue su hermano mayor, el que desde entonces  manejó la casa de perfumes Givenchy, siendo una de las principales durante décadas y absorbida años después por el emporio LVHM

 

En 2014, España tuvo la suerte de organizar con el  museo Thyssen-Bornemisza la primera exposición en retrospectiva del artista, siendo todo un éxito.

El comisario de la exposición, recordaba su agilidad mental al ayudarle a montarla, con su capacidad de recordar exactamente cada detalle de los bocetos de todos y cada uno de los diseños que había creado desde 1952 a pesar de que ya contaba con casi 90 años

Podríamos hablar durante horas sobre Monsieur de Givenchy pero, el resumen básico sería el final amargo de su legado cuando el Holding LVHM compró en los 90 su firma para “retirarle” forzosamente sin tan nisiquiera avisarle de lo que iba a ocurrir. El propio Givenchy bromeaba con sentido dle humor sobre lo ocurrido “Me he retirado sin saber que iba a hacerlo”

Siguió dedicando el resto de su vida al arte y el coleccionismo y llevando con orgullo su legadoa a los cuatro rincones del mundo

Se nos ha ido un icono permantentemente, aunque su legado perdura. Si a partir de hoy vemos nubes negras en el cielo, tal vez vaya a llover o tal vez, Hubert de Givenchy esté remodelando el cielo para transformarlo en ese proyecto de elegancia y excelencia del que siempre fue abanderado.

Te echaré de menos mon petit enfant terrible

 


Sobre el autor

Minerva Uthsavoc

Rubia (muy rubia).