En la picota: “Call me by your name”

Me gustó la peli, lo reconozco. Y eso que el anterior trabajo del director  (Cegados por el sol) me pareció un puto coñazo pretenciosísimo. Me sorprendieron mucho las actuaciones, me gusto el ritmo pausado y de recrearse en los interiores y los paisaje, me chifló ese verano idealizado y las canciones de Sufjan Stevens. Y sin embargo, me dejó frío. Ni un sólo minuto me emocionó. Las últimas horas he estado dándole vueltas y he llegado a unas cuantas conclusiones. Una es que siento que me han contado la historia ya muchas veces. Eran un chico adolescente y una mujer (Verano del 42 ya tiene varias décadas encima) pero por lo demás, una iniciación en el amor y el sexo que no tiene nada original que la sostenga (hablo del argumento, ojo).

El capricho del autor de la novela en la que se basa el guión sitúa la historia en 1983 y eso me sacó totalmente de la película ¿Sabes por qué? Porque no me creo la actitud tan libre, abierta y sin problemas para amarse que tienen esos dos en una fecha tan temprana. Se besan en la calle sin mirar por si viene alguien, jamás hablan de tormento o perversión, no se cuestionan lo que hacen, actúan con una libertad de pensamiento que me parece imposible en esos primeros ochenta y más en el entorno pueblerino en el que se narra, porque si ellos son tan liberales (por familia y procedencia) dudo que las viejas de visillo del pueblo lo fueran. También tenemos la duración; más de dos horas y media que se podían haber quedado bastante bien con media hora o incluso una hora menos. El caso es que me estaba gustando pero miré el reloj y lo mire varias veces.Y luego (posiblemente por puro prejuicio y de la manera más subjetiva posible), me ha ocurrido exactamente igual que me ocurrió con Brokeback Mountain,  que tuve un runrun durante todo el metraje y no me dejaba tranquilo, y ese runrun me decía que la veremos llevarse premios y que si se reivindica como una peli preciosista y bonita de las de encoger el corazón, es porque ninguno de los dos personajes tiene pluma, eso lo tengo clarinete. Porque ay si el adolescente fuera una joven locuela aficionada a ponerse tacones…Cambia a uno de los personajes, ponle mucha pluma y verás como sale una peli totalmente distinta en tu cabeza a la que nadie le daría un premio. En resumen…¿Está bien? Sí ¿Es esa obra maestra que cuentan? Pues no creo que sea para tanto, pero hay mucha gente que lo opina, y que no te pase como a mí, que casi me da apuro que no me haya gustado más.  Pero lo siento, señorito, pero yo soy testiga de Jehová y mi religión me prohíbe mentir. Yo solo puedo decir la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad.MM

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Si hasta el Louis Malle de “Un soplo al corazón” (1971), se daría la vuelta, perplejo, ante esos 10 exultantes minutos de conversación final entre el padre e hijo protagonista. Aún no hemos visto la aclamada “Lady Bird”, pero lo de Timothée Chalamet es de resucitar a Rhomer y preguntarle aquí porqué no le echamos tanto de menos.Porque, tras una de las escenas eróticas mejor rodadas de estos años (y que me perdonen las chicas protagonistas de esa otra obra maestra,”La vida de Adele”), cualquiera iría corriendo a comprar un kilo de melocotones, si fueran de temporada. Atemporal, sensual y mágica. .

Llegó el sobresaliente en enero. A partir de aquí ya no se pregunta a un amigo si le ha gustado o no una película este año. Se dice: En la escala “Call me be your name” ¿Cuánto te ha gustado la película que has visto? Y llegan cosas interesantes, como “The florida project”, lo último de P.T. Anderson y la citada “Lady Bird” en breve. Para los que opinen sobre si “Call me be your name” refleja una relación nada creíble, no sólo por la diferencia de edad sino por la poca coincidencia entre la actitud de uno y otro de sus protagonistas, les recomiendo que vean “Arianne: love in the afternoon”. Cierto, al propio Wilder le chocaba la química que podría existir o no entre la pareja protagonista; y aún así creo una de sus obras menos reconocidas pero igual de estupenda. Una película donde se funden literatura y cine; porque se palpan los olores y sentimientos. Igual que cuando lees, miras, sudas o te duele lo que llevas dentro. Sublime. Ángel del Olmo


Sobre el autor

Atroz Con Leche

Podríamos empezar diciendo “Bienvenidos a este blog” pero mentiríamos cual bellacos. También podríamos comenzar con las palabras “Esta es una nuevo modelo de red social” pero ni de coña y tampoco hay ganas. Esto es… Atroz…No hay palabra que mejor lo defina. Bueno sí que hay otras, pero si las escribimos no podrían leerlo niños y además ustedes se van a asustar.