“Brigsby Bear” te va a gustar tanto (que no te lo esperas)

Hablar de “Brigsby Bear” es un poco lío, porque es de esa clase de pelis que si ves sin noticias y sin expectativas, lo flipas. Pero si ya te la han recomendado y te has hecho una leve idea, es probable que acabes diciendo la maldita frase “Pues no es para tanto”…

brigsby-bear-2-780x438

Pero si es para tanto. En cinco años será película de culto. Ya lo verás. La irá viendo gente, le saldrán cada vez más fans y un día descubrirás que está muy arriba en las calificaciones de IMDB y que alguien la nombra como su peli favorita. El encanto, la ternura y la personalidad que despliega esta peli pequeñita en presupuesto y enorme en resultados. es para estudiarlo en las escuelas de cine. Su premisa de partida no es muy original que digamos, porque en los últimos años hemos visto una serie y una película con oscar que partían del mismo punto (y aunque se descubra a los diez minutos de la trama, no seré yo quién lo revele aquí). Es inevitable que durante las primeras escenas te parezca una modernez tonta que se ve venir, es más que probable que todos los personajes te caigan mal y no desarrolles ni una pizca de empatía por ellos. Pero van pasando las escenas y de pronto, hay un diálogo que te cruza la cara. O a traición, hay una escena que te deja traspuesto. Cuando te has descuidado estas preso de una historia en la que querrías vivir y te das cuenta de que adoras a todos los personajes, hasta al malo más perverso (redimido gracias a su voz).

brigsby-bear-20175655

El prota es la apoteosis del friki rarito. Al principio lo hubieras matado y los últimos quince minutos hace que te los pases llorando como Candy Candy, el muy jodío. Y te lo llevabas a casa. La película lo hace de manera natural, con una historia que fluye sin retorcimiento de guión, sin grandes sorpresas, y sobre todo,  sin necesidad de cargar las tintas en lo lacrimógeno baratero. Que a estas alturas del cínico siglo XXI  alguien se atreva  a apelar a sentimientos tan básicos y fuera de moda como la inocencia, la amistad, la bondad, los sueños o el cariño, es digno de elogio y hay que reconocerle la enorme valentía. A mi la mano del director Dave McCary me recordó en todo momento al mejor Frank Capra pasado por una cocktelera en la que se mezcla internet, lo nerd, las redes sociales, el háztelo tú mismo y el frikismo de manual.

brigsby

Si necesitas más razones para verla, las hay. Dura una hora y media justita en la que ni le sobra ni le falta nada, que mira que da gusto, que estoy de pelis de dos horas y media (o tres) hasta los garbanzos del puchero. Tiene además un ejercito de secundarios que quita el aliento y no te pienso desvelar ningún nombre, pero me sorprende que consiguieran embarcar a tanta gente importante para un proyecto tan pequeño. Otro de sus valores es ir a contracorriente, fuera de modas y tendencias. Su originalidad no es impostada y aunque muchas cosas te las hayan contado ya, se ve como una brisa de aire nuevo y fresco. Hermosa y sencilla, al acabar la sensación de felicidad te dura horas y unos días después te descubrirás sonriendo, pensando en alguna escena de la peli y dirás “pues sí que era para tanto”.


Sobre el autor

MM

Venida de otro Planeta, el Murciano más concretamente.