Lo que Federico Luppi deja en la memoria para siempre

“No se extraña un país, se extraña un barrio, pero también si te mudas a diez cuadras. El que se siente un patriota, el que cree que pertenece a un país es un tarado mental. La patria es un invento. […] Uno se siente parte de muy poca gente. Tu país son tus amigos, y eso si se extraña, pero se pasa.”

“Me preocupa que tengan siempre presente que enseñar quiere decir mostrar. Mostrar no es adoctrinar, es dar información pero dando también, enseñando también, el método para entender, analizar, razonar y cuestionar esa información. Si alguno de ustedes es un deficiente mental y cree en verdades reveladas, en dogmas religiosos o en doctrinas políticas sería saludable que se dedicara a predicar en un templo o desde una tribuna. Si por desgracia siguen en esto, traten de dejar las supersticiones en el pasillo, antes de entrar al aula. No obliguen a sus alumnos a estudiar de memoria, eso no sirve. Lo que se impone por la fuerza es rechazado y en poco tiempo se olvida. Ningún chico será mejor persona por saber de memoria el año en que nació Cervantes. Pónganse como meta enseñarles a pensar, que duden, que se hagan preguntas. No los valoren por sus respuestas. Las respuestas no son la verdad, buscan una verdad que siempre será relativa. Las mejores preguntas son las que se vienen repitiendo desde los filósofos griegos. Muchas son ya lugares comunes, pero no pierden vigencia: qué, cómo, dónde, cuándo, por qué. Si en esto admitimos, también, eso de que ‘la meta es el camino’, como respuesta no nos sirve. Describe la tragedia de la vida, pero no la explica. Hay una misión o un mandato que quiero que cumplan. Es una misión que nadie les ha encomendado, pero que yo espero que ustedes, como maestros, se la impongan a sí mismos: despierten en sus alumnos el dolor de la lucidez. Sin límites. Sin piedad”.

 

“¿Qué es un fantasma? Un evento terrible condenado a repetirse una y otra vez, un instante de dolor, quizá algo muerto que parece por momentos vivo aún, un sentimiento suspendido en el tiempo, como una fotografía borrosa, como un insecto atrapado en ámbar”

 

A veces un libro necesita tantas cosas para ser plasmado; buenos actores, buen directo, buen vestuario…

Si no buscas, no eres mi hijo

Hans anda por Estados Unidos, en Texas, o andaba, aunque tenía ganas de quedarse a vivir. Por lo menos eso decía cuando mandó la última postal, hace como dos años. En cuanto volvimos a Buenos Aires, mamá enganchó una burra en un hospital. Trabaja demasiado, y nos vemos poco. No es por la guita, yo también trabajo y más o menos nos arreglamos. Yo creo que trabaja mucho porque no quiere tener tiempo para pensar. Todavía le cuesta creer que vos no estés. Habla de vos con bronca, como si el infarto hubiera sido culpa tuya. A mí también a veces me da bronca no tenerte al lado para poder hablar con vos. A veces nos haces mucha falta, viejo. Después que pasó lo tuyo, en diez días liquidamos lo poco que teníamos y nos fuimos a Buenos Aires. Yo terminé el primario en un colegio que tenía secundario, como vos querías. Las piedras todavía las tengo, pero no me dio por ese lado. Me dio por la medicina. Ya estoy en tercer año y ahora me presenté a una beca y me salió. Me voy a España. No sé muy bien qué voy a hacer cuando se me termine la beca. Puedo buscar trabajo en Europa, o… no sé, volver a Buenos Aires si la cosa mejora. Me gustaría que me dijeras como hace uno para saber cuál es su lugar. Yo por ahora no lo tengo. Supongo que voy a dar cuenta, cuando esté en un lugar y no me pueda ir. Supongo que es así. Cha, va a aparecer. Todavía tengo tiempo de encontrarlo.


Sobre el autor

MM

Venida de otro Planeta, el Murciano más concretamente.