Cinco motivos por los que no te puedes perder Big Little Lies

Con esto de que la primavera ha llegado pero no a mi marido y a mí nos apetecía salir pero no así que dijimos “Vamos a ver una serie ligerita, esta de big little lies, que parece cuqui”. Pero no.

Big little lies de little no tiene nada. Quizás por analogía con el videojuego nos esperábamos algo más light, menos emocionante, una comedia ligerita y un poco ñoña, por la estética pastel y diseño, las protagonistas de relumbrón y demás. Algo rollo mujeres desesperadas o sexo en nueva york. Nada más lejos de la realidad. A continuación te doy varias razones tan válidas como otras cualquiera para verla.

Por Nicole Kidman

La australiana está más que soberbia en la serie. No recuerdo una actuación igual desde que me puso los pelos de punta en Stoker.

nicole-kidman-reese-witherspoon-main-01-17-2016

Por todas las demás

Reese Witherspoon, Laura Dern, Zoë Kravitz (sí, sí, la hijísima de) y Shailene Woodley están magníficas. La Witherspoon ha descubierto un papel a su medida y hace que la trama fluya con una facilidad pasmosa.

via GIPHY

Porque está basado en el libro “Pequeñas mentiras” de Lianne Moriarty

Una escritora australiana que aquí no se conoce mucho pero que es una best seller en su país.

1468672386896

Por el culo de Alexander Skansgaard

El culo… de Alexander Skansgaard… tía…

openpostalexanderskarsgardberlininternationalff

Creías que te iba a poner una foto del culo de Alexander? No, bonita, te ves la serie. Aquí te conformas con su Pataky.

Porque pasa el test de Bedchel

Y eso, en los tiempos que corren de presidentes que agarran a las becarias por el pussy, pues siempre es de agradecer.

Por su banda sonora

Buenísima, elegidísima y estudiadísima para cada escena. Desde Michael Kwanuka, Jefferson Airplane, Sufjan Stevens o The B52. Vale, sale la pesada de Sade, pero no todo podía ser perfecto.

Así que ya sabes, te toca ponerte a verla. Son sólo siete capítulos de infarto. Reirás, llorarás y te llevarás la mano al corazón un montón de veces.


Sobre el autor

Hilde

Soy hipocondriaco, paragnósico, ateísimo y me tiro pedos.