“Danzad, danzad, malditos”: sangre, sudor y lágrimas

Estrenada hace más de un año y dirigida por Alberto Velasco (que tambiién actúa y desde aquí le digo que soy muy fans) el montaje de Danzad, danzad, malditos es la obra que todo actor sueña hacer cuando sale de la escuela de arte dramático y posiblemente, nunca hará. Pero también es la obra que como público interesado en las artes escénicas en general, quieres ver y casi nunca encuentras.

danzadmalditosTeatro físico en el que el elenco se deja la piel no solo con el teatro sino también con la danza y el perfomance. Y cuando digo dejarse la piel esta vez es literal. La hora y pico que dura la función, el numeroso plantel se retuerce, grita, se mueve en espamos sincopados y lucha por mantenerse en la función porque en cada representación, no siempre ganan los mismos.

096Se intuye el salvaje nivel de ensayos que han debido llevar para preparar la obra (un año estuvieron), se imagina el sudor, el dolor, el sufrimiento y también el disfrute por el trabajo . El esfuerzo del plantel merece la pena porque convierten su baile macabro en una sensación casi corpórea, y cuando realizan la obra delante de ti, te coge de los hombros y te sacude . Y te deja hecho mierda, pero con tan buen sabor de boca, que compensa, compensa muchísimo.

 

Se ven pocos espectáculos así, hechos en España y por españoles. Esto hay que verlo más y exportarlo. Que se sepa que nuestros creadores no tienen nada que envidiar a nadie con apellidos franceses, eslavos o anglosajones.— Álvaro Vicente. TIME OUT

 

No puedo estar más de acuerdo con esa crítica. Pocas veces vas a tener la oportunidad de una obra así. Pocas veces vas a ver un montaje en plena gira que sepa sacarle tanto jugo a los elementos que hacen de una obra, algo único. Seguramente por eso se llevo en los premios MAX el de mejor espectáculo revelación. Atentos al discurso, los gritos de Alberto (¡Ay que me lo como!) y la emoción en uno de los momentazos de premios más chulos que vas a poder ver:

Música (¡Dios mío que música tan bonita!), iluminación, decorado, vestuario y hasta el polvo forma parte de la atmósfera que a base de sangre, sudor y lágrimas la compañía ha creado y que se te pegará al cuerpo para no podértela quitar durante días. Si estás en las primeras filas, se te meterá por la nariz para hacer más irrespirable el momento vivido.

article Nunca una ficción se  hizo tan presente delante de tus propias narices. Todo se ha cuidado con mimo, buen gusto y arte. Las fotografías de Pablo Rodrigo son, por ejemplo (las que acompañan esta entrada) para quitar el aliento.

danzad1Para disfrutarla, bien está que te olvides un poco del clásico del cine que dirigió Sidney Pollack que a su vez estaba basada en una novelade Horace McCoy cuyo título original era  They Shoot Horses, Don’t They? (¿Acaso no matan a los caballos?)  título que sí que es interesante recordar por muchas de las imágenes, metáforas y paralelismos que se pueden ver en la obra. Para que te hagas una idea, mira este vídeo:

No sé cuanto tiempo les queda de gira o cuantas fechas tienen cerradas. Espero que por justicia poética, estén mucho, muchísimo tiempo con la obra. Que puedan llevarla a festivales, que se lleven muchos premios y que todo el sudor, la sangre y las lágrimas, hayan merecido la pena. Y poder demostrar que, por una vez, los perdedores también ganan.

 


Sobre el autor

MM

Venida de otro Planeta, el Murciano más concretamente.